junio 2002

 

No tan práctica. Quizá no sea tan práctica la solución que describiremos de un caso de un incisivo superior derecho retenido y con raíz dilacerada, pero resuelve la ausencia en la misma sesión quirúrgica. Los pasos son:

1. Si el espacio es adecuado, nada; si no, ortodoncia previa para hacerlo.

2. Levantamiento de colgajo, con liberación vertical

3. Exposición del retenido mediante cuidadosa remoción ósea

4. Eliminación del folículo

5. Extracción sin dañar el periodonto; mejor si hay 2/3 o 3/4 de raíz formados

6. Ubicación del diente en posición de semierupción

7. Sutura de la herida y ligadura con el mismo hilo del diente por su bracket a los dos             brackets vecinos

8. Cuidados posoperatorios, dieta blanda

9. A los 10 días, retirar sutura

10. Descenso ortodóncico del par de milímetros faltantes

11. Fijación

12. Seguimiento; no es imprescindible la endodoncia si el ápice está abierto

  Según Andreasen, el éxito de los autotrasplantes llega al 95%. Con dilaceración, el resultado depende del grado de desviación y de formación radicular y posición. A veces, se puede esperar unos meses por si el autotransplante completara solo la erupción; sólo entonces, ortodoncia(Tzong-Ping Tsai, JADA 2002).

 

  ¡No seas tan sensible!  Sobre bases empíricas, aunque de clínicos prominentes, cabe apuntar hacia donde no se produzcan sensibilidades postoperatorias en composites para las Clases I, II y V. Práctiamente, se puede partir del dominio absoluto de la técnica del grabado ácido total, que es ésta:

1. Grabado ácido total por unos 15 segundos

2. Lavado y secado superficial, con la superficie apenas húmeda; es un error común secar demasiado

3. Aplicación del preparador (primer) en suficientes capas como para impregnar todos los conductillos; es difícil poner varias capas, pero rinde mejor para evitar la sensibilidad

4. Aplicación del adhesivo (bonding), leve chorro de aire; si se abusa del aire, la capa fina remanente no polimeriza bien por inhibición oxígena

5. Polimerización

Debiera funcionar, pero no ocurre siempre. Hay recursos:

·      Soluciones desensibilizantes aplicables después del lavado y leve secado, como Gluma,  MicroPrime, Tubulicid y HurriSeal. (Karl Leinfeld recomienda el Hurriseal para quitar la sensibilidad postoperatoria, que es cloruro de benzalconio e hidroxietilmetacrilato (HEMA), FNa y agua. Lo aplica antes de la amalgama, con algodón o pincel, 20 segundos y aspira. Si usa adhesivo, primero graba, seca 2 a 3  segundos, e igual que antes. Lo mismo con composites, coronas e incrustaciones, después del tallado y antes de la impresión, y también con cuellos sensibles y blanqueamientos.)

 

·      Composites fluidos aplicables después de todos los pasos descritos. Se pone una fina capa y se la polimeriza; se supone que obtura cualquier área de sellado insuficiente.

·      Adhesivos muy viscosos, parecidos a los composites fluidos: Optibond Solo Plus, PQ1 y One Coat Bond.

·      Ionómeros reforzados, que funcionan como cementos, forros y restauradores (Vitrebond o GC Fuji Lining Cement LC), sirven para cubrir las zonas más profundas de las cavidades. Gordon Christensen lo considera el método más eficaz en sus manos.

·      Los preparadores con autograbado parecen constituir un óptimo recurso de última generación. Dejan el barro dentinario al que impregnan con un agente humectante y una resina sin relleno, lo cual crea tapones en los conductillos que eliminarían por completo la sensibilidad. Requieren cuidar muy bien que no haya contaminación alguna de humedad en las paredes cavitarias. Comprenden Clearfil Liner Bond 2V y Clearfil SE Bond, Touch & Bond y One-Up Bond F.

Quizá se llegue a un 100% de éxitos con la técnica combinada:

I. Capa de 0,5 mm de ionómero reforzado en las porciones cavitarias profundas

II. Aplicación del preparador con autograbado, sin otro grabado previo

III. Restauración

 

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