julio   2003            

Para coronarse...   

 

 

...hay que tener cabeza. O tejido dentario suficiente. Las cabezas seccionadas son difíciles de reconstruir; para los dientes, hay distintos métodos.

Si al diente del paciente que tiene enfrente le falta menos de la mitad de la corona natural en un diente vivo, la manera más práctica de reconstruirlo es mediante un compómero adherido. Importantísimo: tomar todas las precauciones conocidas para no generar sensibilidad postoperatoria. Esto sugiere el CRA; algunos preferimos la MM (Miracle Mix, ionómero vítreo más limallas de aleación para amalgama).

Cuando falta más de la mitad de la corona natural y el diente está milagrosamente vivo, se puede optar entre dejar que el cemento para la corona artificial llene el hueco o llenarlo previamente con resina compuesta adherida (composite), con la dudosa ayuda de pocitos, surcos, canales y los hoy poco usados pins

Cuando falta más de la mitad en un diente sin vitalidad, corresponde aplicar un perno y reconstruir el muñón con composite adherido, más algún recurso mecánico para evitar el efecto rotatorio.

Los adhesivos de “séptima generación” o autograbantes, que hay trece (Adhese, Brush & Bond, iBond, Nano-Bond, One-Up Bond, Optibond Solo Plus SEP, Simplicity, Solobond Plus, Tenure Uni-Bond, Touch & Bond, Tyrian One-Step Plus, Unifil Bond y Xeno III) son un valioso aporte a la eliminación de la sensibilidad postoperatoria. No importa cuál sea la luz usada. De éstos, los que dieron mejor adhesividad con todas las resinas  y ausencia de sensibilidad fueron Al-Bond, Optibond, Tenure Uni-Bond y Tyrian One-Step Plus. El adhesivo debe ser dual cuando la resina es de autocurado. Desde el punto de vista de la facilidad de empleo, la mejor resina es Build-It, o Core Paste o Luxa-Core, y el más fácil de los adhesivos es Brush&Bond.

Con esta información, se puede hacer la elección que más convenga a la forma práctica de encarar cada uno la situación.


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