diciembre 2006

Obturación radicular de última generación

Desde Universo Odontológico hemos venido señalando la aparición de un nuevo material para la obturación de los conductos radiculares, basados en metacrilatos y al cual se le atribuye la ventaja principal de lograr por adhesión una mejor unión y sellado con las paredes radiculares. A esas “esencias” remitimos a los lectores. Lo que sigue es básicamente la forma práctica de utilización de cualquiera de los que se encuentran en el mercado (Endoflez, FibreFill y el más mencionado, de Resilon, Epiphany-ResiSeal). Los conos de Resilon son de un plástico sintético de modificación térmica sobre la base de un poliéster y con agregados para opacidad y solidez. Vienen en tamaños corrientes. El sellador es un composite de curado dual y relleno en un 70%. Pese al buen sellado, no ofrece problemas para rehacer el tratamiento o desobturar para pernos.

Técnica.

1.   Terminada la instrumentación y desinfección del conducto, se usa EDTA al 17-19% para remover bien el barro dentinario.

2.   Se lava muy abundantemente con agua destilada o suero fisiológico, para que las sustancias usadas no inhiban la polimerización.

3.   Se seca no tan minuciosamente, pues el empleo de resinas hidrofílicas hace que la humedad sea más bien favorable.

4.   Se aplica un primer a las paredes del conducto, que viene con el kit.

5.   Se aplica el sellador para que penetre en las paredes del conducto y también, o además, se lo aplica al cono (0,2; 0,4; 0,6).

6.   Compactación de los conos, si es necesaria, como habitualmente, lateral o verticalmente.

7.   Polimerización desde cámara por 40 segs. La parte auto se produce en 1 h.

8.   Se puede proceder inmediatamente a la restauración coronaria con resina compuesta.

PRACTIQUÍSIMAS II

Microondas en odontología

[N de la R,- A pedido de la lectora K. P., consideramos una de las muchas posibilidades que tiene el horno de microondas en odontología.]

R. N. Rached & A. A. Del-Bel Cury (Journal of Oral Rehabilitation 2001 abr; 28 (4): 370) cortaron especímenes de acrílico termocurado (Lucitone  550) y los repararon con una resina para horno de microorndas (Acron MC) durante 3 min a 500W. Previamente, aleatoriamente, habían aplicado diferentes tratamientos químicos (monómero, acetona, los dos y controles). Concluyeron que no había diferencias estadísticamente significativas entre el acrílico intacto y el reparado con el horno de microondas.

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