octubre  2011

 

Gordon J. Christensen 

 

La odontología llora la pérdida de uno de sus más extraordinarios maestros, el Dr. Gordon J. Christensen. En mi vida escuché un maestro didacta como él, par del gigantesco Glickman. Clases perfectas, prácticas, útiles, ricas en contenido, más bien exuberantes. Agréguese a esto el grupo de investigación clínica y difusión que dirigió y se habrá dicho todo lo que odontológicamente se puede decir de este singular clínico, fallecido el año pasado con 77 riquísimos años, muchos en el ejercicio profesional, la investigación y la docencia. ¡Insustituible!

 

Nuestro modesto homenaje será recordar uno de sus cursos.

 

Gordon Christensen y veneers

 

La joven de 16 años llegó ante Gordon Christensen en lágrimas. Su  hipoplasia adamantina era tal que sentía que no podía presentarse así a la fiesta de fin de curso. A los padres les preocupaba el costo de 28 veneers: $30,000. Los ingresos de la familia dejaban eso fuera de cuestión. Pero en apenas 40 minutos, el Dr. Christensen trató a la adolescente y la dejó lista para la gran noche. Solución: seis carillas de composite realizadas en sus dientes más visibles.

Con esta anécdota y la estadística siguiente, Gordon inició 3 horas de curso, uno de los últimos, en el más prestigioso congreso odontológico, el 143rd Midwinter Meeting of the Chicago Dental Society (2008); dijo que las carillas comprendían un tercio de 8 mil millones de dólares de unidades de laboratorio producidas en 2007. Y agregó: “Casi la mitad nunca debió haber sido hecha.”

La demanda es grande, pero es preciso tener conciencia de cuándo no se deben realizar. Sus recomendaciones de técnicas y materiales fueron apoyadas por gran parte de los dentistas concurrentes.

 

Material

 

Ante todo, los materiales, dijo. Hay 4 opciones en veneers: cerámica (prensada o no) y polímero (directo e indirecto). El composite directo encabeza las preferencias del Dr. Christensen porque se puede equiparar al diente vecino y se adhiere bien a la resina nueva. Del indirecto dice que “no es más que resina químicamente muerta."

 

Preparación

 

El Dr. Christensen utiliza el protector gingival Zekrya (Clinician's Choice), para una tarea que puede encararse de 3 maneras: con nada o con poca preparación; convencional en esmalte; y profunda, ya mayormente en dentina. Profunda en dentina no es algo adecuado, es preferible una corona, pues "la adhesión a dentina es inferior a la del esmalte, pese a lo que dicen algunos trabajos. Es buena hasta que uno se tomó cantidades de tazas de café y un montón de helados,  y entonces las carillas se desprenden. Su preferencia: tallado convencional  en esmalte

 

Composites

 

El Dr. Christensen puso énfasis en que no hay que dejarse llevar por las promociones de los vendedores. Los varios rellenos existentes van bien en carillas directas, adecuadas por razones económicas y en situaciones donde se necesitan en un número reducido de dientes. Descree de las promesas de resistencia o lisura superiores de los microhíbridos (Comcel de 3M/ESPE, el Filtek Z250). En general, se ponen ásperos después de 6 meses de cepillado. Culpable: las partículas (400 o 600 nanómetros) relativamente grandes de vidrio de los  microhíbridos y el desgaste mayor que se produce en el sustrato que las rodea.

Y "nanohíbridos," aclaró Christensen, es simplemente otro nombre para los microhíbridos, pero con ninguno de los componentes de sus preferidos nanorrellenos. Fluidos los microhíbridos, los microrrellenos y los nanorrellenos sirven para " trocitos saltados y rajaduras en personas mayores," pero no duran bastante en los adultos maduros.

Para la capa externa de una veneer: composites microrrellenados anteriores (Durafill, Renamel, o Venus); y Filtek Supreme Plus, la  opción. Se ven buenos durante años: " Se quedan en boca y cada vez más lisos con el cepillado." Pero lo que estos microrrellenados anteriores a base de dióxido de silicona ganan en lisura, lo pierden en resistencia. Para el Dr. Christensen, el nanorrellenado es la opción. ¿Por qué la gran preferencia? Dice que el Filtek Supreme Plus está compuesto por ínfimas bolitas, de 20-75 nanómetros de óxido de zirconio, lo que produce excepcional lisura y gran adhesión. Los nanorrellenados proveen cuatro niveles de opacidad: dentina, cuerpo, esmalte y silox, con el cuerpo como más popular. Antes de pasar a más detalles, aclara el maestro que no hay un solo camino para todos; por ejemplo, una mujer pasados los cuarenta puede estar más interesada en una absoluta blancura que en una imitación perfecta de lo natural, con manchas y todo.

 

 

Carillas sin tallado

 

Para el Dr. Christensen, las carillas sin preparación del diente son una excelente opción cuando el paciente tiene dientes pequeños, anteriores con diastemas o en versión lingual. O también cuando el paciente desea dientes más contundentes o más largos.

El peligro para el dentista es cortarse al aplicar las carillas, por lo finas, o que se rompan ahí si no se tiene extremo cuidado.  “Son una elección perfecta, si se toma en cuenta cuánto duran bien cementadas con resina.”

 

Instrumentos y accessorios

 

Las recomendaciones del Dr. Christensen:

 

• Luz polimerizante: prefiere el arco de plasma con punta amplia, para acelerar el curado de las veneers más grandes.

• Papel de articular: Los productos suelen ser demasiado gruesos, según Christensen. Los más útiles son Madame Butterfly Silk (Almore International) y AccuFilm II (Parkell).

• Para pulir: Diashine (VH Technologies).

• Adhesivo para composites grandes: Add&Bond (Parkell).

• Terminación: GC New Metal Strips (GC America).

   Composites: Filtek Supreme plus (nanorrellenado)

   Renamel, un  microrrelleno para posteriores.

 

Veneer: Reparación

 

Otra anécdota de las que se valía el Dr.Christensen para aligerar e ilustrar sus cursos se refiere a la posibilidad de tener que reparar una carilla. Una joven se cayó y se rompió la nariz...  y una carilla. Como primera medida le aplicó una restauración provisional con Durafill en el área denudada que incluía dentina. Y no pensó en una corona porque no creía poder lograr un color igual al del otro central.

Cuando ya pudo pensar en una nueva carilla, Christensen usó una fresa redonda ¼ para perforar fosillas en la dentina. Los"pocitos" son  esenciales para una mayor adhesión a dentina; grabó con ácido sólo el remanente de esmalte y, después, aplicó un imprimador autograbador a dentina y lavó a los 15 segs. Puso adhesivo en la carilla y en el diente, cemento en la carilla y la asentó en posición.

Cuando una veneer se sale entera puede ser readherida, después de grabarla con ácido fluorhídrico y marcando pocitos en dentina. El procedimiento es similar al recién visto.



 

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