La página de la odontóloga

El papel cada vez más preponderante de la mujer dentro de la odontología nos lleva a considerar la creación de esta sección exclusiva para las colegas

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                                                                                                      septiembre 2014 

 Día Internacional de la Mujer Proletaria

https://encrypted-tbn2.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcTKsPurNFbjja5mrgZdQXP16GRn5xFMGhRT0qgIj6FbSagFKxTlF8Ej5wm6  21-9-14: flor del ceibo, dedicada a las proletarias del torno.

La flor del ceibo (una transformada Anahí) es símbolo de valentía y fortaleza ante el sufrimiento.

Hoy [8 de marzo] se recuerda que hace más de un siglo cientos de mujeres fueron asesinadas por sus patrones en una fábrica textil, mientras protestaban contra las atroces condiciones laborales. Esas mujeres, como ahora millones en todo el mundo, fueron víctimas de la cruenta explotación capitalista.

Éste es un día de celebración porque remueve la fuerza proletaria, reflejada en la vida sencilla de la mayoría de la humanidad, por la mayoría de mujeres. Los pobres, los explotados y oprimidos tenemos la historia en nuestras manos y le declaramos la guerra a muerte al imperialismo y a los enemigos del pueblo.

En Bolivia las mujeres somos jefas de hogar, las campesinas agarramos el arado con la misma valentía que los hombres, las comerciantes sostenemos nuestros hogares, las obreras reclamamos un salario y trato justo por igual trabajo que el de nuestros compañeros hombres; las profesionales trabajamos más de 12 horas sin beneficios sociales; las estudiantes lidiamos por avanzar en nuestro conocimiento. Las mujeres del pueblo tenemos la vocación política necesaria para revolucionar nuestras vidas y a la sociedad entera.

Las mujeres del pueblo debemos romper con la idea de que somos débiles pues trabajamos a la par que nuestros compañeros y asumimos las luchas del pueblo en momentos de crisis. Las obreras, campesinas, comerciantes, profesionales y proletarias en general hemos sido protagonistas de las protestas populares en la historia; somos parte del movimiento popular y tenemos las mismas perspectivas de cambio.

Una falsa "solidaridad femenina" sólo esconde la diferencia de clases sociales; oculta que la emancipación de las mujeres del pueblo está subordinada a la lucha de clases, es decir que las mujeres no somos iguales, o somos del pueblo o de una minoría burguesa, no tenemos los mismos objetivos y no luchamos juntas. El pueblo entero y la mayoría de las mujeres de Bolivia vamos a seguir con nuestra lucha cotidiana por la sobrevivencia y vamos a seguir en la realidad buscando el sustento para la casa en medio del desempleo, la informalidad y la crisis económica, resistiendo como siempre las agresiones imperialistas y trabajando cotidianamente como se caracteriza el movimiento popular.

Las mujeres del pueblo no debemos estar enclaustradas en la cocina, tampoco debemos creer que somos inferiores ni estar subordinadas a una servidumbre hogareña. Las mujeres tenemos que prepararnos para ser parte del nuevo ejército popular, por la emancipación definitiva del pueblo boliviano.

Dos cosas me llaman la atención: la inteligencia de las bestias y la bestialidad de los hombres[varones]. Flora Tristán

La abuela del gran pintor Paul Gauguin, quizá hija de Simón Bolívar, Flora Tristán (Flora Célestine Thérèse Henriette Tristán Moscoso Laisney= (París, 1803 - Burdeos, 1844), de ascendencia peruana, fue una escritora y pensadora francesa, una de las grandes fundadoras del feminismo moderno.

Publicó en 1840, un coherente programa en L’Union Ouvrière (La Unión Obrera), en donde clamó por la necesidad de los trabajadores de organizarse y abogó por su "unidad universal" -la emancipación de los trabajadores debía ir unida a la emancipación de la mujer-; fue la creadora de la consigna Proletarios del mundo, uníos.

Sus padres, Anne-Pierre Laisnay, francesa, y Mariano Tristán y Moscoso, aristócrata y coronel peruano, quien no llegó a reconocer legalmente a Flora como su hija.

Flora tuvo una primera infancia de lujo, y su casa era visitada por personajes como Simón Bolívar, quien podría ser su verdadero padre, dado que habría sido amante de su madre.

A los 16 años comenzó a trabajar como obrera colorista en un taller de litografía y con apenas 17 años, se casó con el propietario, André Chazal. En los 4 años siguientes tienen tres hijos, uno de los cuales muere, al parecer, muy pequeño; el otro se llamó Ernest, y la tercera, nacida en 1825, es Aline; será la futura madre del pintor Paul Gauguin. Este matrimonio de necesidad se disolvió a causa de los celos y malos tratos del esposo. A los 22 años Flora huyó del hogar llevándose a sus hijos. Su doble condición de hija natural y esposa separada la redujo a la marginal condición de “paria”, como le gustaba denominarse.

Flora viajó a Perú en 1832, dispuesta a cobrar la herencia que se le negaba y a recuperar un puesto digno en la sociedad.

Reclamó a su tío la herencia paterna, pero éste se negó a dársela; al no haber ningún documento que acreditara que era hija legítima de su hermano Mariano. Sólo accedió a pasarle una pensión mensual.

De regreso a Francia, emprendió una campaña a favor de la emancipación de la mujer, los derechos de los trabajadores y en contra de la pena de muerte.  Se convirtió en la primera mujer en hablar del socialismo y de la lucha de los proletarios. Karl Marx reconoció su carácter de "precursora de altos ideales nobles" y los libros de ella formaron parte de su biblioteca personal.

Flora Tristán murió a los 41 años, víctima del tifus, mientras se hallaba en plena gira por el interior de Francia, promoviendo sus revolucionarias ideas. De sus muchos trabajos ideológicos y literarios, destacamos:

·           La unión obrera (1843), folleto donde se sintetiza su ideario o programa de reformas a favor de la clase proletaria.

·           La emancipación de la mujer (1845 y 1846) donde se manifiesta rudamente contra la inferioridad matrimonial del sexo femenino y ataca la gazmoñería del ambiente. Es un ensayo anticipatorio del moderno pensamiento feminista.

El escritor peruano Mario Vargas Llosa, en su novela histórica El paraíso en la otra esquina, analiza las travesías de Flora Tristán y de su nieto Paul Gauguin como contrastes para la vida ideal que ellos buscaban en sus experiencias fuera de su Francia natal. La vida de "una temeraria y romántica justiciera" puntualiza Vargas Llosa.

Pensamiento de Flora Tristán

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/2/24/Flora_Tristan_1838.JPG/220px-Flora_Tristan_1838.JPG Flora en sus últimos años.

El feminismo de Flora Tristán se enraíza en la Ilustración, con reivindicaciones que parten de la idea de que todos los seres humanos nacen libres, iguales y con los mismos derechos. Flora Tristán imprime a su feminismo un giro de clase social. "Todas las desgracias del mundo provienen del olvido y el desprecio que hasta hoy se ha hecho de los derechos naturales e imprescriptibles del ser mujer" escribió en Unión Obrera.

Emparentada con las corrientes del "socialismo utópico", teoriza sobre la necesidad de un partido obrero, y lucha por una sociedad más justa e igualitaria. En Peregrinaciones de una paria denuncia las distintas formas de exclusión social de la sociedad de Arequipa; en Paseos en Londres realiza una de las primeras y más duras descripciones de los obreros ingleses. "La esclavitud no es a mis ojos el más grande de los infortunios humanos desde que conozco el proletariado inglés".

En Unión Obrera escribe: "el mejoramiento de la situación de miseria e ignorancia de los trabajadores es fundamental” y "todas las desgracias del mundo provienen del olvido y el desprecio que hasta hoy se ha hecho de los derechos naturales e imprescriptibles del ser mujer".

Para Flora la situación de las mujeres se deriva de la aceptación del falso principio que afirma la inferioridad de la naturaleza de la mujer respecto a la del varón. Este discurso ideológico hecho desde la ley, la ciencia y la iglesia margina a la mujer de la educación racional y la destina a ser la esclava de su amo.

[Supongo que la odontóloga lectora de hoy aprecia que algo ha cambiado y que los hombres no somos tan machistas ya.]

Flora señala que el hecho de negar la educación a las mujeres está en relación con su explotación económica: no se envía a las niñas a la escuela "porque se les saca mejor partido en las tareas de la casa, ya sea para acunar a los niños, hacer recados, cuidar la comida, etc..." "A los doce años se la coloca de aprendiza: allí continúa siendo explotada por la patrona y a menudo también maltratada como cuando estaba en casa de sus padres.”

Flora dirige su discurso al análisis de las mujeres más desposeídas, las proletarias. El trato injusto y vejatorio que sufren estas mujeres desde que nacen, unido a su nula educación y la obligada servidumbre al varón, genera en ellas un carácter brutal e incluso malvado. Para Flora, esta degradación moral reviste la mayor importancia, ya que las mujeres, en sus múltiples funciones de madres, amantes, esposas, hijas, etc... "lo son todo en la vida del obrero", influyen a lo largo de toda su vida.

Educar bien a la mujer (obrera) supone una mejora intelectual, moral y material de la clase obrera. Flora, como buena "socialista utópica", confía enormemente en el poder de la educación, y como feminista reclama la educación de las mujeres; además, sostiene que de la educación racional de las mujeres depende la emancipación de los varones.

Su discurso apela al sentido de justicia universal de la humanidad en general y de los varones en particular (ya que son los depositarios del poder y la razón)-, para que accedan a cambiar una situación que, a su juicio, acaba volviéndose también contra ellos. "La ley que esclaviza a la mujer y la priva de instrucción, os oprime también a vosotros, varones proletarios.” (Unión Obrera).

La Flora de la Unión Obrera adelanta un pensamiento que postula la unión de los trabajadores y las mujeres –los oprimidos del mundo-, en una una revolución pacífica que traerá la prosperidad y la justicia.

 

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