La página de la odontóloga

El papel cada vez más preponderante de la mujer dentro de la odontología nos lleva a considerar la creación de esta sección exclusiva para las colegas

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        noviembre 2012  

Una perrada aperrear

 

Una mujer maya muere devorada por los perros. Ya su marido le advierte, acaso por el peligro de sucumbir en la guerra: que aun muerto, ella debía seguir perteneciéndole. La mujer asiente y se despiden. Cuando llega el conquistador español, ella ya no es más que el lugar donde se enfrentan las voluntades y deseos de dos hombres. No la violan, pero ¿acaso lo intentan? La mujer elige obedecer el designio de su esposo y las reglas de su sociedad, aunque eso ya no importe. Quizá grita demasiado. Quizá intenta explicarles que su marido la obligó a hacerle una promesa antes de irse; que incluso antes de que ellos irrumpieran en su choza ya no era una mujer libre. Pero ella es una india y ese día el conquistador quiere terminar su trabajo lo más rápido posible. Qué mejor, entonces, que tirársela a los perros y matarles así el hambre, dos pájaros de un tiro.

 

 

Ya contaba Frazer en La rama dorada que en algunas culturas existe la creencia de que si el hombre va a la guerra y su mujer no le es fiel podría causarle la muerte. Por querer salvar a su marido y no poder complacer sexualmente a los españoles fue hecha "aperrear". Doble tragedia: ser india y ser mujer.

Sobre ser mujer, Todorov [nuestro autor de este mes] escribió:

«… las diferencias han de tener suficiente espacio para manifestarse, pero siempre sobre el trasfondo de una idea fundamental de igualdad. La exigencia de igualdad de derechos es la primera condición para la democracia. En cambio, no hace falta exigir la diferencia. Yo soy siempre diferente: no es una cuestión de derechos, sino un hecho. Lo importante es que no se me margine por el hecho de ser diferente. Por consiguiente, si algo hay que exigir es la igualdad, y no la diferencia.»

Sin embargo, el feminismo, después de una fase igualitaria, empezó a acentuar la diferencia.

«Eso pertenece a otro ámbito. La segunda generación de feministas no pone en tela de juicio el principio de la igualdad de derechos. La igualdad de derechos es una base que permite plantear la cuestión de la especificidad de la mujer. Pero si se hace al revés, se logra lo contrario y se vuelve a encerrar a las mujeres en la cocina. Es más bien una cuestión de orden de sucesión y de jerarquía. Eso no supone que ambas cuestiones sean mutuamente excluyentes.»

 

A la memoria de aquella ignota mujer maya, Tzvetan Todorov dedicó La conquista de América, un libro que fue publicado originalmente en 1982 y que es uno de los más hermosos que se han escrito sobre el tema. Allí, el autor dice jugar el papel no tanto de un historiador como el de un moralista.

La diferencia entre moral y moralismo. La moral es algo que me exijo a mí mismo, que sólo puedo exigirme a mí mismo, si la moral quiere seguir siendo moral. Exigírsela a otro no me hace más moral. Como mucho me hace aparecer como un conformista que dice a otros cómo han de comportarse, sin añadir nada a mi propia virtud.»  Tzvetan Todorov: La conquista de América. Flora Botton Burlá (tr.) 1ª ed. 1982. Madrid: Siglo XXI, 2009.

 

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