La página de la odontóloga

El papel cada vez más preponderante de la mujer dentro de la odontología nos lleva a considerar la creación de esta sección exclusiva para las colegas

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                                                                                                        junio 2014 

Las mujeres en la odontología mexicana

Rosa María González Ortiz, Mtra. Leticia Cuevas Guajardo, Martha Díaz de Kuri

http://gsdl.bvs.sld.cu/greenstone/collect/estomato/index/assoc/HASH7216.dir/fig_43_y.pngIntroducción.- Además de basarnos en la literatura pertinente, incluimos entrevistas a las protagonistas accesibles. En la labor de la humanidad por recuperar su Historia, los relatos de las personas vivas siempre han sido importantes, ya que; “constituyen objetos que sólo los testimonios orales permiten recuperar y transmitir a los historiadores del futuro”.1

Época prehispánica

Las mujeres participaron en los oficios de: tejedora, hilandera, costurera, guisandera, vendedora, hechicera, partera y médica.

“La médica es buena conocedora de las propiedades de yerbas y raíces, árboles y piedras, y en conocerlas tiene mucha experiencia, no ignorando muchos secretos de la medicina”.2

En la Historia de la Medicina, se conoce que entre los aztecas había sanadores, y, junto a éstos, había otros especialistas encargados de extraer los dientes, asistir los partos y reducir las fracturas, mujeres incluidas;

“Se aceptaba que; las mujeres tienen también la posibilidad de seguir este adiestramiento y en muchas sociedades primitivas, incluso son aceptadas plenamente como sanadoras y hechiceras”.3

En el siglo XVI, Fray Diego De Landa, al relatar las costumbres de los mayas, hace notar que algunas prácticas dentales eran realizadas por mujeres:

“Tenían por costumbre aserrarse los dientes dejándolos como dientes de sierra y éstos se tenían por galantería y hacían este oficio unas viejas, limándolos con ciertas piedras y agua”.4

Después de la conquista, con la influencia española, de los encargados de hacer prácticas dentales no dudamos de la participación de las mujeres; sin embargo, no hemos encontrado documentación.

Siglo XIX

En este siglo las mujeres no eran alentadas a elegir las profesiones como opción de trabajo. “Las opciones decentes para que una mujer de ciudad se ganara la vida a lo largo del siglo XIX, no eran muchas

El nacimiento de la odontología mexicana, ocurre en el siglo XIX con la llegada de dentistas extranjeros. Algunos tenían reconocimientos, otros sólo su práctica.

Principalmente fueron hombres inmigrantes de Estados Unidos y Francia; entre ellos identificamos a dos mujeres.

En 1833 encontramos tres anuncios en la prensa mexicana de la Sra. Ana María Page, dentista norteamericana, que atendía a su clientela en un hotel del centro de la ciudad de México donde se hospedaba. Se anunciaba así:

“que ha llegado a esta ciudad, a atender con particularidad a las hermosas mexicanas, y ofrecer sus servicios en todos los ramos de la cirugía menor, aplicación de sanguijuelas, cáustico, ventosas secas y sajadas. Ofrece a precios cómodos polvos, opiatas, esencias y todo lo que se necesita para aliviar las dolencias de la dentadura, conservarla sana y limpiarla”.6 Desconocemos cuántos años ejerció Ana Page.

Cincuenta años más tarde identificamos en dos anuncios en la Prensa, uno de 1882, y otro de 1883, a la francesa Mademoiselle Duval, quien decía ser cirujana dentista de la Facultad de París y ofrecía al público:

“empastaduras, orificaciones, dientes artificiales, extracciones sin dolor, lecciones gratis de periostitis, fístula, escorbuto, úlceras, cáncer, etc., de cómo nacen, de que provienen, cómo se pueden evitar y curarlas etc., recomiendo mis polvos especiales para la limpieza de los dientes, y también como preservativo para la caries (o picaduras). También líquido para el dolor de muelas”.7

En la Prensa mexicana también encontramos numerosos anuncios (generalmente de mujeres ) de productos para limpiar la dentadura, calmar el dolor, o conservar fresco el aliento. Ellas son, precisamente, el objeto de la publicidad.

A las mujeres prometían  “bellas, hermosas, tengan aliento agradable para que los besos sean dulces y hagan brujería con sus dientes blancos”.

A ellos: “no oler a tabaco, tener aspecto agradable, una dentadura sana para decir mejores discursos”

En el año de 1886, había en la ciudad de México alrededor de 43 dentistas hombres. Aún no existían escuelas de odontología. Los aspirantes a dentistas aprendían bajo un sistema de tutoría, con los dentistas experimentados; después de cubrir los requisitos, presentaban un examen ante un jurado médico, en la Escuela Nacional de Medicina. Así hizo la primera dentista mexicana, Margarita Chorné y Salazar, con su padre el doctor Agustín Chorné y Campos y su hermano Rafael Chorné y Salazar, dentistas prestigiados ambos. En 1874, un paciente catalogó al doctor Agustín como; joven inteligente poseedor de un secreto para verificar las extracciones dentales (el secreto era el uso del éter como anestésico).

Margarita Chorné  decidió presentar examen para obtener  el título de dentista. El reto era fuerte, porque antes que ella ninguna mujer en toda Latinoamérica había obtenido un título, eso ella no lo sabía, sin embargo; “ella sabía que su gran compromiso consistía en demostrar que la mujer tiene la misma capacidad de aprendizaje que los varones”.

El examen se llevó a cabo ante un jurado de tres prestigiosos maestros de la medicina. “A la hora del interrogatorio, trataron a la aspirante con más rigidez que la acostumbrada con los varones, como si quisieran demostrarle a ella y a los asistentes que no era el lugar preciso para una dama”.8

Después de haber sido aprobada por unanimidad, hubo comentarios a favor, por ejemplo; “la población mexicana ya cuenta con una joven diestra en la odontología, que abrirá el campo de la cirugía dental a otras mujeres», y adversos al desarrollo de las mujeres; “algunos columnistas manifestaron temor de que muchas jóvenes se animaran a seguir los pasos de Margarita, poniendo en peligro la estabilidad de los hogares mexicanos, que necesitaban más mujeres que cuiden sus hogares que damas que incursionen en trabajos masculinos”.9

Pero el paso se había dado, ahora las mujeres podían aspirar a un título profesional. En 1896, la doctora Margarita Chorné y Salazar es la primera dentista y primera mexicana en ejercer una profesión liuna sociedad masculina cien por ciento ya no sólo como la esposa o compañera sino como una colaboradora, una aliada o una competidora”.10

“En el transcurso del siglo se recibe únicamente otra mujer: Clotilde Leonida Castañeda”.11 Otra sería Mónica Correa, examinada en 1896.

A finales del siglo XIX, los dentistas se organizaron en gremios, iniciaron las publicaciones de revistas, asistieron a congresos mundiales, elaboraron propuestas para crear una escuela de dentistas en México, sin embargo las dentistas no participaron, o no dejaron registro.

Siglo XX

[omitido por U. O. por considerarlo historia demasiado reciente y conocida… Todos nos graduamos en el s XX.]

 

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