La página de la odontóloga

El papel cada vez más preponderante de la mujer dentro de la odontología nos lleva a considerar la creación de esta sección exclusiva para las colegas

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                 julio 2013  

 

Portrait of female dentist with teeth x-ray on screen Stock Photo - 11048249Es un sinsentido que las colegas (que son tantas, y tan capaces, y cada vez más hermosas) no tengan el lugar que se merecen

 

Aunque la nota que sigue, nos llega de España, sobre un trabajo de inglesas, consideramos que la autora – Cristina de Martos (elmundo.es), plantea una situación que no es ajena a lo que ocurre en otros países, incluido el nuestro. Aceptamos comentarios y sugerencias al respecto.

A pesar de que el número ha aumentado notablemente en las últimas décadas, las muchas más mujeres que en las profesiones existen siguen estando tan poco representadas en el mundo de la investigación médica y científica como los raros tigres siberianos, según la revista 'The New England Journal of Medicine'.

Tigres siberianos en China (© REX)                                                         

"Las mujeres han recorrido un largo camino, pero aún queda mucho por delante", explica uno de los autores del estudio, Reshma Jagsi, especialista del Hospital General de Massachussets (EEUU). "A pesar de que hay tantas mujeres como hombres en las profesiones médicas, los estudios y editoriales publicados en las revistas científicas están firmados en su mayoría por hombres".

[Estimada colega, para ubicarse mejor en qué era ser mujer en tiempos de Berdmore (ver HISTÓRICAS), le sugiero una miradita a las capas de ropa que usaban: http://www.youtube.com/watch?feature=endscreen&v=2pw-AVf6lFw&NR=1]

 

El equipo de Ragsi revisó los números de los años 1970, 1980, 1990, 2000 y 2004 de seis importantes revistas médicas ('JAMA', 'The New England Journal of Medicine', 'Annals of Internal Medicine', 'Annals of Surgery', 'Journal of Pediatrics' y 'Obstetrics and Gynecology') para determinar el sexo de los autores.

Los resultados mostraron un aumento significativo de las mujeres que lideran investigaciones a lo largo de estos años. Si en 1970 representaban el 6% de los autores principales, en 2004 alcanzaron el 29%. En cuanto a la autoría de los editoriales, la proporción ascendió del 1,5% en 1970 al 20,4% en 2000, aunque se detectó una caída de casi nueve puntos en 2004.

 

Conflicto entre sexos

Este creciente protagonismo de las mujeres se notó sobre todo en 'Journal of Pediatrics' y en 'Obstetrics and Gynecology', dos especialidades médicas [odontopediatras y ortodoncistas entre nosotros] particularmente copadas por el sexo femenino. Pero las diferencias siguen siendo demasiado grandes si se tiene en cuenta que cada sexo representaría la mitad de los profesionales de la medicina.

 De todas las explicaciones posibles para este fenómeno, el factor determinante es, para los autores, el hecho de que hay muchas menos mujeres docentes que hombres en las facultades de medicina, y de odontología, aunque aumentan. De hecho, el ritmo de incorporación de profesoras asociadas o titulares es inferior a lo esperado a tenor del número de graduadas que hay.

En 2004, las mujeres representaban tan sólo el 19% del profesorado de las escuelas de medicina en Estados Unidos. En España la cifra es superior, con un 34% de profesoras y un 13% de catedráticas, aunque son igualmente pobres si se tiene en cuenta que cerca del 70% de los alumnos de estas facultades son chicas.

 

Barreras institucionales

En el editorial que acompaña al estudio, las autoras, cuatro médicas e investigadoras, apuntan además que una vez dentro del sector académico "las mujeres se encuentran con más trabas para promocionar y ascender" debido a dos factores: las barreras institucionales y las distintas aspiraciones profesionales y vitales entre sexos.

En España, de los 183 Premios Nacionales Fin de Carrera 2002 entregados por el Ministerio de Educación a los mejores estudiantes universitarios, 123 eran mujeres. Sin embargo, no se detecta mejoría alguna en la situación de este colectivo, tal y como reflejan las estadísticas.

Entre 1979 y 1981, un 5% de las profesoras alcanzó la categoría de titulares frente al 23% de los hombres que lo logró en las facultades de medicina de EEUU. Esta diferencia no se pudo explicar a través de la cantidad de horas de trabajo o de artículos publicados.

Las dificultades para obtener un espacio para trabajar en el laboratorio, los salarios más bajos que los de sus compañeros y las escasas y deficientes tutorías podrían estar detrás de esta precariedad femenina, según el editorial.

Pero las aspiraciones vitales y profesionales de ellas y ellos difieren, por lo que la solución a esta situación pasa, "no sólo por el reconocimiento de las desigualdades existentes, sino por una flexibilización de los criterios de excelencia académica", apuntan las autoras.

"El futuro de la enseñanza de la medicina depende de su habilidad para captar y retener a los y las jóvenes con talento ofreciéndoles oportunidades que colmen sus deseos de éxito y satisfacción tanto en su vida profesional como en la personal", concluye el artículo.

 

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