La página de la odontóloga

El papel cada vez más preponderante de la mujer dentro de la odontología nos lleva a considerar la creación de esta sección exclusiva para las colegas

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              febrero 2014 

 

Portrait of female dentist with teeth x-ray on screen Stock Photo - 11048249

Juramento de amor con buen testigo

 

Un extenso romance de D. José Zorrilla ha sido considerado uno de los 100 mejores poemas líricos de la lengua castellana. Se trata de un (falso) juramento de amor hecho poniendo por testigo al Cristo de la Vega, en Toledo.

 

Dentro de un mes, Inés mía, /parto a la guerra de Flande; / al año estaré de vueltas, / y contigo en los altares. / Honra que yo te desluzca / con honra mía se lave / que por honra vuelven honra / hidalgos que con honra nacen.

Así dijo el falso Diego Martínez y consiguió el favorcito de Inés como souvenir para la guerra, tras insistir de este modo:

Júralo – exclamó la niña. / - Más que mi palabra vale / no lo valdrá un juramento. / - Diego, la palabra es aire. / -¡Vive Dios, que estás tenaz! / Dalo por jurado y basta. / - No me basta, que olvidar / puedes la palabra en Flandes / - ¡Voto a Dios! ¿Qué más pretendes? / - Que a los pies de aquella imagen / lo jures como cristiano / del santo Cristo delante. / Vaciló un piunto Martínez …

Etc. El hecho es que ese Martínez [no el Dire de U. O.] juró ante el Cristo que Toledo adoraba, obtuvo lo que deseaba y partió.

Y a la vuelta, como buen falluto, lo negó. Y ante un juez se comportó así:

- ¿Conocéis a esta muchacha? / - Ha tres años, salvo error. / - ¿Hicisteis juramento / de ser su marido?- No / - ¿Juráis no haber jurado? / - Sí, lo juro. – Pues id con Dios.

Así procedió aquel juez toledano, pero Inés le dijo que tenía un testigo del juramento, el Cristo de la Vega y dijo el juez:

- Escribano, al caer el sol / al Cristo que está en la vega / tomaréis declaración.

Y al hacerlo, esto sucedió a la imagen del crucifijo:

Asida a un brazo desnudo / una mano atarazada / vino a posar en los autos / la seca y hendida palma, / y allá en los aires “¡Sí, juro!” / clamó una voz más que humana.

 

Esto dice una tradición de Toledo y yo me pregunto qué pasaría si cada uno de los que juramos hipocráticamente fuéramos llevados ante tan indisputado testigo (Véase el editorial.]

En fin, querida colega, como dice el tango, hoy un juramento, mañana una traición. Mientras tanto, espero que haya disfrutado el tema de hoy con ese rinconcito romántico del corazón que indudablemente tiene.

 

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