La página de la odontóloga

El papel cada vez más preponderante de la mujer dentro de la odontología nos lleva a considerar la creación de esta sección exclusiva para las colegas

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              abril 2014 

La diferencia entre ser odontóloga u odontólogo

 

The Brain  De: The Washington Post

Según se vio en la sección “clínicas”, tiende a haber mayor concordancia (además de por año de graduación y por grupo de pertenencia) entre la evidencia científica y la práctica odontológica por ser mujer el profesional y llega a ≥ 75%.

Pero hubo una vez, un medico de Harvard que puso la biología como razón para negar a la mujer la educación universitaria: la sangre que se abalanza al cerebro drena sus vientres y les impide tener hijos. ¡Guau!

En la última década del sXX,  hubo varios libros que proclamaron la diferencia, el sexo en el cerebro, el género del cerebro, etc., corriente a la que se sumó la neuropsiquiatra Louann Brizendine con The Female Brain (El cerebro femenino), donde no niega la influencia por genética, además, de por  cultura." La biología más la educación según el género, colaboran para hacernos lo que somos." No obstante, sostiene que "el cerebro femenino está tan profundamente afectado por las hormonas que se puede decir que su influencia crea la realidad femenina." 

Esto respondería a la pregunta que se formuló el colega Lynn D. Carlisle [varón pese al nombre], de si existe una diferencia en la manera en que ejercen la odontología las mujeres y los hombres. Su indagación se refiere a EE.UU., que no tiene el rico plantel de mujeres que tenemos en la odontología argentina; pero procuraré resumirlo por los aspectos que sí atañen a la mujer de América Latina.

Cita a Brizendine que acepta las diferencias de género y neurobioquímicas como validando una predilección femenina social y  biológica a construir  relaciones que los hombres tienen que aprender. De sus investigaciones, surge que la mayoría de las mujeres no tienen un ego que les exija ser  Número Uno y no se esmeran por la educación avanzada para satisfacer esa necesidad.

Hasta afirma que el papel primordial que la charla tiene en las relaciones cercanas de las mujeres se explica por diferencias en el cerebro.

Se justifica haberse preguntado si hay una diferencia entre mujeres y hombres – que no sea la famosa y pequeña – para alguna carrera.

Se puede hacer un gran trabajo con un cerebro pequeño. Los hombres tienen un cerebro más grande; pero está científicamente comprobado que las mujeres tienen más o menos el mismo número de células –sólo que más densamente condensadas."

En la adolescencia, el flujo de estrógeno al cerebro de las jóvenes activa la oxitocina y los circuitos cerebrales específicos del sexo, en  especial los destinados a la conversación, el flirteo y la socialización.

 Para Carlisle (EE.UU.) el problema comienza cuando la selección para el ingreso en odontología es igual para hombres que para mujeres. El sistema favorece las aptitudes analíticas, y deductivas en ciencia, ingeniería, tácticas y técnicas sin incluir una orientación humana.

Se demostró que la educación dental y la médica reducen en los estudiantes su compasión, cuidado y aptitud para conectarse con los  pacientes. Si se suma este proceso deshumanizante, la ventaja femenina de   relacionarse se reduce.

http://granddebate.files.wordpress.com/2013/12/science_labwork_small.gifAl graduarse, las intenciones para la practica odontológica son similares, pero en algún momento se mete el “cerebro mami” (Brezendine) y las mujeres dentistas paren hijos, y se enfocan en querer una vida balanceada que no perjudique la familia ni la profesión.

Ahí puede surgir el estrés.

Si no, la diferencia puede ser poca. El prejuicio contra las primeras dentistas se está esfumando y hoy la gente puede buscar una dentista, precisamente porque es mujer.

La ven como más atenta y amable, sea esto cierto o no. Otra razón en las mujeres es que quieren apoyar a las mujeres. Y otra podría ser el temor de alguna paciente al hombre.

Las dentistas debieran seguir esmerándose para dejar el adoptado paradigma masculino en el ejercicio profesional. Faltaría que adopten un ejercicio más basado en las relaciones, que sería lo más acorde con su cerebro femenino.

Tras afirmar esto, Carlisle cita a Jeanne Achterberg ("Woman as Healer)" quien sostiene en su libro que lo "femenino" puede balancear lo que hasta ahora ha sido un sistema de atención de la salud dominado por los hombres: "Cuando finalmente se alcance el equilibrio y se escuche la voz femenina, mucho de lo que hoy se practica en el nombre de las ciencias médicas será claramente considerado antiético." Se llegará a un sistema sanador más centrado en lo humano, lo que estará asegurado si se incluye la nutricia voz femenina."

 

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