Descripción: http://www.euskalit.net/gestion/wp-content/uploads/2014/10/cara_libro1-300x300.jpg  Leer es una opción. La voluntad de hacerlo depende del lector. Podemos leer o no leer, pero cuando matamos la lectura, damos muerte a una mente con sentido. Leer una página de un libro dotado de sentido por día no solo es una gran  medicina para la mente, sino además un poderoso antídoto contra la ignorancia y la mediocridad. E. A. Yeboah

Descripción: http://1.bp.blogspot.com/_Lf8b3hZENBo/TEfJgEeb9kI/AAAAAAAAAgg/1b0gYMXvTGw/s1600/INGENIEROS+-+EL+HOMBRE+MEDIOCRE.jpg  El Hombre Mediocre

Por José ingenieros

Tras la aparición de este libro, destinado a los jóvenes, el autor cambió: apartó su rigor habitual y puso pasión en su prosa para narrar con los colores de la emoción; combinó método intelectual con prosa inflamada, por lo que fue comparado con el pensador  norteamericano Ralph W. Emerson.

Este libro está destinado a la juventud, con una voz que le habla de tomar conciencia de su singular  existencia y vivir la vida de acuerdo a los propios ideales. Solo los jóvenes pueden comprender el mensaje y a aplicarlo de una manera íntegra y certera.

 

  Al rodearse la sociedad (peor aún, plagarse) de gente mediocre, incapaz de perfeccionarse, de pensar con mente propia, ésta corre un gravísimo peligro para su superación y evolución, tanto individual como colectiva. La sociedad no necesita de personas ignorantes, miedosas o ciegas a la realidad, al contrario, necesita de genios, mentes propias con pensamientos ricos en evolución y progreso, y en el momento que un mediocre se arrebañe a los idealistas, sin que éste sedé cuenta, el peligro será aún más grave, porque el mediocre no crea, no piensa, noevoluciona, éste sí sabe pensar, lo hace para robar ideas, pero ideas que no son suyas, creando así un “Un mundo de valores ficticios”.

 

 

 El capital espiritual de la juventud se acrecienta con el saber y con una conducta moral que desdeñe toda materialidad para adoptar ideales.

Ingenieros, en El hombre Mediocre, compara el ideal juvenil con la contrapartida que es la mediocridad y analiza los momentos históricos donde ella imperó.

El Hombre Mediocre presenta normas de conducta, en contraposición con el espíritu conservador, la vulgaridad, la mediocridad intelectual, la ausencia de valores morales, la vanidad, la dignidad, la envidia, la psicología de los envidiosos, la impotencia de la mediocridad, que conducen a la ruina de los ideales y a una vejez indigna.

Este gran libro argentino vale para los jóvenes y también para los mayores que aún no se hayan embrutecido en la aridez de la mediocridad.

Una frase final:

La vejez innegable es la que pone más arrugas en el espíritu que en la frente; la juventud es un don de vida intensa, expresiva y optimista. Muchos adolescentes no lo tienen y algunos viejos desbordan de él

 

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