Descripción: http://www.euskalit.net/gestion/wp-content/uploads/2014/10/cara_libro1-300x300.jpg  Leer es una opción. La voluntad de hacerlo depende del lector. Podemos leer o no leer, pero cuando matamos la lectura, damos muerte a una mente con sentido. Leer una página de un libro dotado de sentido por día no solo es una gran  medicina para la mente, sino además un poderoso antídoto contra la ignorancia y la mediocridad. E. A. Yeboah

 

Cómo escribir sobre la pobreza y que el mensaje llegue

http://www.euskalit.net/gestion/wp-content/uploads/2014/10/cara_libro1-300x300.jpgSin necesidad de tener la cabeza llena de libros, se debiera captar el mensaje de los grandes escritores que pretendieron lograr que el público tomara conciencia de qué es realmente la pobreza… eso que les pasa a los demás y un día se les puede desplomar encima si un país no piensa en el bien común – el menos común de los bienes – para incluir a todos sus habitantes en un mejor estatus.

Hubo escritores que se atrevieron a intentarlo: llegar a las personas bien intencionadas,  aunque fueran un poco obtusas y ajenas a los papeles con letras.

Porque hay gente, mis queridos lectores, que piensa en la vida de los pobres comoLuisa Gradgrind, en la novela de Charles  Dickens Tiempos difíciles, que veía a los pobladores de los barrios bajos de Londres como si fueran insectos “saliendo de sus nidos y regresando a ellos”).

[Este mes, con la pobreza como tópico, recomendamos ésta y otras novelas de Dickens, como el popular Oliver Twist y Viñas de ira]

El escritor tiene que hacer sentir que sus personajes son reales, que sufren su pobreza  y se resignan, y es esa humanidad lo que hermana y genera empatía. Yo sufrí leyendo Viñas de ira, de John Steinbeck (Nobel, 62), que fie llevada al cina y protagonizada con sentida parquedad y transmitida sinceridad por Henry Fonda. No se puede conmover los corazones sin golpes bajos, si el lector no es metido de cabeza y alma en los personajes. Steinbeck penetró corazas del corazón con las migraciones masivas en busca de trabajo tras la crisis norteamericana y mundial del 29. Exaltó los valores de la justicia y la dignidad humana en una Norteamérica que vivía una etapa de profunda injusticia económica y política.

http://1.bp.blogspot.com/_5gpHXC3Jh4A/TS8Xqfh2OGI/AAAAAAAAAVY/oHH8hRHVxQc/s320/berni-juanitodormido.jpgDickens nos hizo sentir el drama del trabajo infantil como para que nunca más pudiéramos aceptar semejante realidad – que aún hoy persiste en todo el mundo.

Recuerdo haber llorado, cuando niño, con la lectura de La cabaña del Tío Tom, de Harriet Beecher Stowe, en un volumen grande y económico y desde entonces repudié el respaldo y la justificación de las clases altas yanquis a la esclavitud y la degradación de los negros. Un libro, un solo libro me marcó hasta hoy.

¿Qué están murmurando? ¿Qué soy un sentimental? Sí. Y a mucha honra, Tan sentimental, y estúpido dirán algunos, que no puedo sentarme a una mesa en la vereda, porque pienso que puede pasar algún niño, algún viejo que apenas si tiene el sustento mínimo y yo ahí, “en vidriera”.

Libros, cultura y políticos

En unas controvertidas elecciones denunciadas por fraude y compra de votos, Peña Nieto fue elegido presidente de México. Y ahora, a menos de la mitad de su mandato, la desaparición de 43 estudiantes de unaescuela rural de Ayotzinapa sugiere que, allí donde un presidente no logra hablar de tres libros importantes para él, no debería asombrar su indiferencia hacia quienes leen y estudian para convertirse en maestros.

Antonio Ortuño, finalista del premio Herralde de novela con Recursos humanos (2007), declaró : la literatura … no salva a nadie, pero afila la percepción y la inteligencia, y eso permite lidiar con la realidad de otro modo.

No podemos engañarnos y creer que la cultura es capaz de detener las balas –señaló Vivian Abenshushan-, pero es la única vía de transformación. Es el único capital que tenemos para tratar de que la realidad se modifique, el único ámbito que concentra las complejidades del ser humano.

La Feria del Libro Guadalajara es hoy la mayor plataforma del mundo para el libro en español.

Es una feria a la que acuden más de mil seiscientas editoriales de cuarenta países y más de quince mil editores, agentes literarios, libreros, bibliotecarios, distribuidores, autores, promotores de lectura y traductores.

Cada edición de la Feria del libro Guadalajara es una oportunidad para atestiguar la ineludible necesidad y la total conveniencia del diálogo intercontinental entre las letras, entre las ideas y entre todas las culturas.

  http://www.feriade.com/img/Eventos/feria-del-libro-guadalajara-.jpg     La pluma como un puñal

“La pluma es más poderosa que la espada” escribió el inglés Edward Bulwer-Lytton, una metonimia, una figura del lenguaje que indica que hace más daño un escrito bien concebido y dirigido contra un punto débil del adversario, que una estocada.

Como dijo y subrayó el escritor italiano Claudio Magris al ser honrado con el premio FIL en letras hispanas en la 28ª. Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en su discurso de agradecimiento, titulado Lápices de colores:

FotoClaudio Magris

"La literatura no es una descripción del mundo sino que es algo que puede actuar sobre el mundo. Por ejemplo, dar un grito que diga, y que se oiga, un no frente a la violencia o la muerte”.

Lápices de colores

 “La escritura es a la vez un agente de aduana y un contrabandista; establece fronteras y las transgrede. Se utilizan lápices, colores diferentes, para la escritura ético política y para la propiamente literaria, de invención”.

“Hay escrituras que dan voz a la tragedia y al horror de la vida, y otras que dan voz a su encanto”, agregó. “Las que se obsesionan con la verdad y aquellas que pretenden reinventar el mundo; está la escritura que nace en la cabeza, en el conocimiento intelectual, y aquella que nace en la mano, en la creatividad que ignora que el autor entiende menos su obra que los demás.

“Hay una escritura que informa sobre el mundo, que detecta las necesidades y denuncia las injusticias; también la escritura que se practica como ‘un buen combate’, para usar la expresión de San Pablo, en defensa del ser humano, y hay la escritura que se ejerce con absoluta e irresponsable libertad”.

“Hay una tendencia a creer que los escritores son como curas, gente con una relación laica pero más directa. No es cierto. Los problemas que menciona el escritor son problemas de las personas, cada quien actúa como puede. Para mí ciertamente la pluma puede ser una especie de arma, pero no quiere decir que sea mejor que otras armas. El deber, no del escritor sino de los hombres, es estudiar, entender lo que ocurrió, qué puede ocurrir de nuevo”.

 

 VOLVER