HISTÓRICAS     

Torno y “tornados” en la prehistoria

 

¿Por qué se pinta siempre a nuestros antepasados como unos brutos? Si hasta fueron capaces de perforar esmalte como cualquiera de nosotros. Es difícil que se los pinte con aspecto humano. Y sin embargo, tenían ese rasgo de cultura evidente que aporta la odontología. Hablando de cultura, antes de entrar en torno: Un cavernícola le dice a otro: “¿Qué es ese bicho que está escribiendo Jane Eyre.” “El Bronte-saurio.”

(Lector, busque más humor en las digresiones.]

Han sido halladas evidencias de odontología primitiva (peor que en la O.S.) en un cementerio en el sitio neolítico (7000-3200 a.C)  de  Mehrgarh, Pakistan, en 11 individuos, hace entre 7500 y 9000 años. Representan un 0,3% de 3880 dientes examinados de 225 individuos, es decir, algo raro.

Mehrgarh, en la llanura de Kachi, en Baluchistan, Pakistan, es uno de los primeros sitios con  evidencias de actividad agrícola (trigo y cebada) y cría de ganado (vacas, ovejas y cabras) en el S de Asia, en la ruta principal entre lo que es hoy Afganistán y el valle del  Indo.

Entonces, sigue preguntando un humorista, ¿por qué se los muestra siempre encorvados sobre la fogata, murmurando, temerosos, arrojando huesos  a los perros y afilando palos en actitud amenazante. Salvo que la mala cara fuera porque algunos habían descubierto que tenían una infección urinaria o un dolor de muelas.

Ya disfrutaban del placer del torno: al microscopio, se ven orificios cónicos, cilíndricos o trapezoidales. En algunos hay marcas circulares concéntricas creadas por el torno y quedan algunos restos de caries, pero no de material de obturación. El desgaste dentario y esas marcas indican que la persona siguió viviendo después de completado el torno.

¿Por qué el cavernícola arrastraba a la mujer de los pelos, no de las piernas? Porque temía que se le llenara de tierra.

Podemos suponer que, en vez de mudos rudos, sabían divertirse, jugar reír, cantar y ser tan tontos como cualquiera de nosotros. La risa y la irreverencia cruzan las barreras de las naciones, culturas, religiones y, claro, las del tiempo.

Según K. Kris Hirst, solo cuatro de los dientes perforados contienen claras evidencias de caries asociada al uso del torno; pero como los dientes trabajados son sólo los molares superiores e inferiores, se descarta el propósito ornamental. Se conocen los trépanos de piedra de  Mehrgarh, que unidos a un arco, requieren sólo un  minuto para producir orificios como los hallados en esmalte humano (ver fig.)

                     

Drilled maxillary left second molar from an adult male (MR3 90) from Neolithic Mehrgarh.

 Segundo molar superior izquierdo de un varón adulto en Mehrgarh. (L. Bondioli y R. Macchiarelli, en A. Coppa et al, "Early Neolithic Tradition of Dentistry", abril 6, 2006,  Nature, 755-756)

                                           

                                                              VOLVER