HISTÓRICAS     

          Flor de jeringa

 Cuando un paciente se queje o diga que le causa temor nuestra jeringa, preséntele esta imagen para que vean… ¡que puede ser peor!

Flor de jeringa (observable en el Museo de Odontología de la FOUBA)

El sistema maniqueo

El sistema maniqueo consideraba la historia dividida en tres partes:

En el primer período se encontraban separados el reino de la luz y el de las tinieblas. En el segundo, que es el presente, tiene lugar la confusión de ambos. Esta amalgama desaparecerá en el tercer período que es el futuro.

"Primeramente es necesario discernir los dos principios [...], pero es necesario también comprender los tres momentos (siguientes): primero el momento anterior, después el momento intermedio, y por último el momento posterior [...]. En el momento anterior no existen todavía los cielos y las tierras; existen solamente, separados unos de los otros, la luz de las tinieblas [...]. En el momento intermedio, la oscuridad invade la luz; se le da [a la oscuridad] libertad para expulsarla; la claridad entra en la oscuridad y se emplea enteramente en hacerla retroceder. Por la gran calamidad se tiene el disgusto [que hace que se quiera] separarse del cuerpo; en la morada inflamada se intenta, sin embargo, la manera de escapar. Se fatiga al cuerpo para salvarla naturaleza luminosa; la santa doctrina [maniquea] es firmemente establecida [...]. En el momento posterior, la instrucción y la conversión ha sido efectuada; lo verdadero y lo falso retornan cada uno a su raíz [...]Los dos principios son restituidos, reconstituidos"

La concupiscencia esclaviza de manera especial. Liberarse del cuerpo requiere tres sellos:

a) De la boca: no dejar entrar ni salir nada impuro, absteniéndose de palabras obscenas, mentiras, vino y carne..

b) De la mano: abstención de trabajo manual, de hacer la guerra y de dar muerte a cualquier ser viviente. No hacer mal a nadie. No robar. Practicar la pobreza, perdonar las injurias y despreciar los honores.

c) Del seno: abstención del matrimonio y de la generación para impedir la propagación del mal.

                                                              H. M.

 

 

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