HISTÓRICAS     

                 

 

             

Legislación de la venta de remedios y medicamentos

En los tiempos de los Luises XIV y XV, en Francia existía ya Medicare o atención estatal de la salud, y los dentistas vendían remedios contra la caries, el escorbuto con manifestaciones bucales y aun para las aftas. La administración real se encargaba  de la ayuda a los enfermos en las epidemias, la organizaba, controlaba la fabricación y distribución de medicamentos. De 1700 a 1708 fue Michel Chamillart, mionistro de guerra y finanzas de Luis XIV fue el controlador, hasta que renunció por exceso de tareas (seis devaluaciones de la moneda, reducción de los intereses de la deuda pública y aumento de los impuestos). Y se hizo cargo Nicolas Desmaretz., quien resolvió parte de las finanzas con operaciones financieras draconianas, hasta la Regencia.

Jean-Adrien Helvetius (1661 (?)-1727) llegó a primer médico del reino tras haber curado al Delfín de disentería con la planta brasileña que él introdujo en Francia, la ipecacuana, asociado para su venta con Garnier, con lo cual ganó muchísimo dinero. Ya Luis XIV lo había autorizado a experimentar en los hospitales y le dio la venta exclusiva. En 1688 había vendido la patente a la corte en 1000 luises de oro. De acuerdo con Desmaretz  comenzó desde 1709 a enviar a las diferentes regiones de Francia cajas de medicamentos que incluían el modo de empleo, gratuitamente, financiado por el gobierno.

A partir de 1728, une série de decretos detalló el sistema de autorizaciones de ventas de remedios, dependiendo del Premier Médecin du Roi

Anthoine Dutroncy, experto de los dientes por examen ante el Colegio de Cirujanos de Lyons, fue en un examen de graduación interrogado sobre remedios y drogas en lo que consatituyó una autorización para su uso y venta (Dental Practice in Europe at the End of the 18th Century por Christine Hillam).

["Nous, Maîtres Chirurgiens de Lyon, avons interrogé Dutroncy sur différents faits de pratique, concernant les maladies qui arrivent aux dents et les différentes manières de les arracher, de même que les remèdes ou drogues dont il se sert pour la propreté des parties"]

Tras diversas comisiones creadas para control, en 1778 en la sesión inaugural de la Société Royale de Médecine, se reglamentó su dominio sobre los problemas vinculados a la medicina y quedaron reducidas las prerrogativas de la Facultad de Medicina.

El procedimiento era así: quien deseaba una autorización de venta de algún producto, debía formular su solicitud, presentarse ante la comisión oficial con un hombre de leyes (notario, p ej) como testigo de la buena intención. En caso favorable, se le daba el brevet, después una Carta Patente que señalaba la duración y los límites geográficos. Y así fue como Louis L’Écluze obtuvo la autorización de venta del orviétan, de 1772 à 1775. Nuestro clega, amigo de Voltaire y de Fauchard,  en 1754, publicó : « Nouveaux élémens d'odontologie - Traité utile au public, où l'on enseigne la méthode de remédier aux douleurs et aux accidens qui précédent et qui accompagnent la sortie des premières dents des enfans, de procurer un arrangement aux secondes, enfin de les entretenir et de les conserver pendant le cours de la vie » ( París, Delaguette, 2 partes en 1 vol. in-8°)

Por intermedio de esa Comisión Real de Medicina, la Société Royale de Médecine controló desde 1778 la fabricación, distribución y venta de los productos destinados a los tratamientos de las enfermedades en general, incluidas las autorizaciones mencionadas para los dentistas.

 

                             Horacio Martínez

 

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