HISTÓRICAS     

                     Pequeñeces de los conductos

Son tan pequeñitos, tan estrechos, tan malditos esos conductos, que vale la pena recordar que el origen de la posibilidad de verlos mejor en vivo y en directo se dio hacia 1590 con dos holandeses fabricantes de anteojos, Zaccharias Janssen y su padre Hans, de quienes se dice que descubrieron que con varias lentes en un tubo se veía más grande que con una sola.

 

                              

 

Leeuwenhoek, puliendo él mismo una bola de cristal, logró una lente con un aumento de 270X y le sirvió para crear el primer microscopio práctico. Profundizando en sus descubrimientos, penetró el mundo de las pequeñeces y lo hizo visible, incluidas bacterias, y espermatozoos (que se multiplican y generan más pequeñeces… y algunas grandezas, pocas, ¡ay!).

Hubo progresos notables en el siglo XIX, pero sólo hace apenas unas décadas se rompió una barrera de practicidad con la puesta en acción del microscopio óptico quirúrgico. Primero, en 1921, en Suecia, Nylen creó y utilizó un microscopio monocular para cirugía ótica. Después se hicieron distintos agregados hasta llegar al microscopio quirúrgico en 1953, utilizado en oftalmología. Los otorrinolaringólogos fueron los primeros en incorporar el microscopio a su rutina de trabajo a principios de 1940. La oftalmología, la neurocirugía y la ginecología fueron las siguientes especialidades en incorporar las múltiples ventajas de la microscopía. El primero de los microscopios quirúrgicos actuales fue creado en 1960 por la Zeiss Company en colaboración con Julius Jacobson, quien creó el instrumental, las técnicas y el término microcirugía.

En 1981 se comercializó el primer microscopio dental (Dentiscope, Chayes). Esta entrada tardía de la microscopía en la odontología se frustró a poco, pues se dejo de producir por la poca venta. Sólo llegó la adopción en 1993, fecha del primer simposio de cirugía endodóncica microscópica en la Escuela de Medicina Dental de la Universidad de Pennsylvania.

Poco a poco el uso del microscopio dental se fue extendiendo entre los endodoncistas debido a sus múltiples ventajas y al aval de la AAE (Asociación Norteamericana de Endodoncistas). En 2004, en España se creó el primer Centro de Formación en Odontología Microscópica.

Tiene la virtud de aumentar la visión por el tamaño de la imagen y por la iluminación, de ahí que los endodoncistas norteamericanos lo usen rutinariamente. [Ver ENDODONCIA.] Se adquieren por la módica (!) suma de unos u$s 16.000 para arriba. Por esta cifra, al alcance de cualquier dentista de Obra Social, se obtiene la ventaja ergonómica de trabajar bien erguido, con los brazos apoyados y con micro movimientos de las manos. Se estima que los barones de la salud enferma pagarían enormes salarios como compensación del costo. ¡A comprarlo, muchachos, no nos andemos con pequeñeces!

                                                                         H. M.

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