HISTÓRICAS     

                     Abrebocas 

En la Historia de la Anestesia, encontramos la siguiente explicación del uso de un aparato que, como el acá mostrado, luce una vitrina del Museo de la Odontología de la FOUBA.

“Los anestesistas usaban el abrebocas de Heister o de Roser-Conig en caso de trismo, colocándolo en la parte posterior de la arcada dentaria, ocasionando a veces, esta maniobra forzada, la rotura de algún diente.” O de una mandíbula.

Con tal de que no me lo apliquen, prefiero seguir siendo un abrebocas por naturaleza, para alegría de las moscas, fuertes accionistas de la fábrica del aparatito en cuestión.

 

                               

 

                                                              VOLVER