HISTÓRICAS     

  La primera evidencia dentaria en una corte

En Edinburgo, en 1814 se sustanció un juicio contra los ladrones de cadáveres ante la Suprema Corte de Justicia, donde se revelaron las actividades nocturnas de los llamados Resurreccionistas de Glasgow. “El Gobierno de Su Majestad versus Pattison et al.” podría ser el primer caso en el Reino  Unido en que dentistas aparecieron como testigos profesionales.

  

Granville Sharp Pattison (1791-1851), hijo de un rico mercader de Glasgow, se encontró en 1806, con la quiebra del negocio familiar y la necesidad de pensar en su futuro, y ya a los 15 años por las necesidades militares de esos tiempos napoleónicos se encontró enrolado en la Facultad de Medicina de Glasgow. Allí estudió anatomía con el brillante Profesor James Jeffray.

Completados sus estudios en 1813, se asoció al cirujano Andrew Russel en un curso de anatomía. En ese entonces, los cuerpos no reclamados podían ser usados para disección en casi toda Europa; pero no en Escocia, donde sólo podían ser especímenes los cadáveres de los asesinos ejecutados en el patíbulo..

Esto resultó en una escasez de cuerpos para los anatomistas públicos y privados. Así estaban dispuestos a pagar de £2 a 20 por un cadáver fresco ilegal. Robarlos fue un negocio lucrativo.

Los resurreccionistas eran conocidos por ser atentos vigilantes de la muerte de indigentes en talleres. Se hacían pasar por parientes del infortunado, mostraban dolor y pena por ellos y procuraban que los responsables les entregaran el cadáver para darle sepultura, decían, y el pastor se evitaba el costo del entierro del que ya no se haría cargo la parroquia.

Si el cuerpo tenía dientes blancos y sanos, le eran brutalmente extraídos y se los vendían a los dentistas por separado y llegaban a valer hasta una guinea por juego.

En el crimen de mala fama de un joven italiano, en Londresm en 1830, después de vender el cuerpo, los acusasdos pocuraron vender al dentista Thomas Mills un juego de 12 dientes que tenían encías pegadas y partes de hueso maxilar. El acusado, James May declaró:

“ Admito todo eso, ¿y qué? Usé pinzas y punzones para extraer los dientes del muchacho, tal xomo es corriente en el negocio.”

Los ladrones de cad+averes de Glasgow  no eran, en general, criminales endurecidos, sino bandas de escandalosos estudiantes, que buscaban unos dinerillos y emociones. De uno de esos grupos fue líder, cuando estudiante, Pattison.

En Escocia no era criminal apropiarse del cuerpo de una persona, pues no pertenecía a nadie, no era robo. El crimen era la “profanación de una tumba.” Se hablaba de robo sólo cuando la mortaja y otros objetos personales del féretro eran incluidos o dañados.

El proceso por el apoderamiento del cadáver de MacAllister, con la angustia natural de su familia, afectó “notablemente poco al propio Pattison o a su carrera profesional y su posición en la sociedad.”

Continuó enseñando anatomía y ejerciendo como cirujao en Escocia y en USA, donde fue un fundador de la escuela médica de la Universidad de Maryland.

De: Jo Cummins, historiador, dentista, Glasgow

 

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