HISTÓRICAS     

                    Cuando cumplió 200 años

Cuando se cumplieron 200 años del fallecimiento de Pierre Fauchard, en Francia le rindieron honores solemnes, que incluyeron la inauguración de su monumento en las tierras que le habían pertenecido, en el castillo de Grand Mesnil, y el correo francés emitió una estampilla de 2,50 francos con la imagen clásica en que aparece sosteniendo su libro.

 

 

La odontología como teatro

Si los dejáramos, los acompañantes de los pacientes querrían ser testigos del trabajo en progreso. Como lo fueron las multitudes curiosas de otros tiempos y como los recuerda Pierre Baron a través de cuadros de distintas épocas. Incluimos algunos de los menos divulgados.

Baron hace reserva en cuanto al realismo pictórico, habida cuenta de la interpretación artística, y del deseo del pintor de transmitir ciertos mensajes mediante símbolos a menudo difíciles de descifrar. No todas las imágenes se refieren con absoluta certeza a actos odontológicos. El lector curioso puede seguir el hipervínculo y ver la imagen de mayor tamaño y opinar por sí mismo.

El espectador privilegiado

El ayudante del dentista, testigo privilegiado de su tarea, fue representado por primera vez en 800-900 dC, en un coloreado dibujo del Codex Nicetas, en Florencia.

                        En esta reducción que hace el dentista (?)

              de una mandíbula luxada, sostiene la cabeza del paciente

Hacia 1100-1200, un dibujo en color de Ruggero da Fruggardo ilustra su Chirurgia (Cambridge), donde el ayudante alienta el fuego para el cauterio.

 

Inspirado en Ruggiero da Palermo (1180), Rolando da Parma (s XIII) presentó otra luxación reparada

 

Un dibujo que ilustra un manuscrito alemán de 1467 (Stuttgart)  muestra una extracción.

                        El experto, está en correcta posición. El

                                  ayudante anima al paciente.

También del s XVe, este dibujo ilustra un libro persa (Châh –Namé, Libro de los Reyes), de Abu' L Qasim Firdusi

El experto, desde atrás, extrae un diente con dos asistentes

Charaf-ed-Din(1404-1468) ilustró él mismo su Chirurgie of Ilkhani.

Una extracción: con el experto de frente, mientras el ayudante sostiene la cabeza

Siglo XVII

Adriaen van Oestade (1610-1685), holandés, pintó esto hacia 1630-1635

 

Gerrit van Honthorst (1590-1659), holandés, en la escuela de Caravaggio, de los " Caravagescos del Norte " muestra una  extracción dental (1622), a la luz d una vela, con testigos muy interesados

 

Joos van Craesbeck (1608- circa 1654/1662)  flamenco.

     El experto realiza la extracción mientras un

     asistente sostiene la mano del paciente.

Dibujo de Lambert Doomer (1623-1700), de excepcional calidad

Típica escena callejera (aprovecha la buena

 luz) bajo un parasol. Varios testigos,

Esta tabla, muy reproducida de Jan Miense Molenaer, holandés, (1610-1668) muestra un verdadero charlatán dental. La intención del autor de señalar la deshonestidad es subrayada por el robo incluido a la canasta de la observadora

 

Un pintor británico del s XIX,S. Cox, es presentado con

dos  asistentes y dos testigos desde la puerta

Interiores

Interior obra de Egbert van Heemkerck (1634-1704), flamenco.

Ámbito común para el barber y el cirujano dentista, con 15 testigos y un biombo divisorio; uno afeita, el otro atiende.

Theodore Rombouts (1597-1637) pintó esta otra escena, muy famosa.

              Seis testigos, muy interesados en la extracción;  mesa con instrumental y frasquerío. Dos observadores comentan el estado de su boca.

Otra de Gerrit van Honthorst (Louvre)

              Cuatro personajes, uno ladrón, con un valor quizá

              simbólico como los monos, de la picardía del operador.

Otra con ladrón, en exteriores: Pieter Bruegel el Viejo (1525/1530-1569), pintó en esta escena -- digna de verle los detalles – a un  ladrón en pleno acto.

 

 

Jan Victors (1620-1674), en este cuadro del Rijksmuseum, de Amsterdam, pintó otra escena a la luz dcl día y también con parasol.

 

Una observadora del cuadro de este holandés, Jan Steen (1625-1679), de 1651, en el Mauritshuis) reza por el paciente.

 

Andries Both (1612/1613-1641).

 

Peter Jansz Quast (1606-1647), holandés, presenta al dentista instalado con mesa desarmable e infinidad de detalles, incluidos un diploma quizá falso, un mono, un búho, todos simbólicos del engaño.

              Proverbio holandés: La vela y los anteojos son inútiles

                        si el búho no puede o no quiere ver. "

Pietro Longhi (1702-1785), fiel reproductor del paisaje de su Venecia, también pintó una escena dental en pleno Carnaval, cuyos minuciosos detalles vale la pena observar ampliados.

 

 

El teatro del dentista

En los buenos tiempos de Fauchard, además de dentistas certificados, como él, había dentistas y charlatanes que preferían montar un escenario en la calle, p ej, junto al Pont Neuf, y allí mostrar sus habilidades o sus trampas.

Culminando el tiempo fauchardiano, un exquisito pintor   francés, uno de los Watteau (François) pintó a Arlequín como dentista y a Pierrot como paciente. Hay tanto movimiento variado en este cuadro como en El embarque para Citerea, de Antoine W.

 

 

 

En 1680, Gerrit Berckheide (1638-1698), pintor holandés, muestra una escena teatral con actores y dentista en un tablado y los habituales espectadores.

 

 

Balthazar van den Bossche (1681-1715) dejó esta escena de  1710, titulada " el arrancador de dientes en la Gran Plaza  de Bruslas. " Colosal cuadro que U. O. ofrece en grande.

             

     Toda una multitud de clase media asiste al espectáculo. Un enmascarado Arlequín abre el telón.

El pintor flamenco Peter Angillis (1685-1734) pintó al denista sobre una tarima.

El dentista está detrás, de pie, mientras un ladero muestra el diploma, falso, y frascos en venta de pociones milagrosas: Un actor mima el dolor del paciente. La escena se anima con niños, vendedores de aves, un peregrino a Santiago de Compostela, monjes y clase media.

Escena pintada por Faustino Bocchi (1659-1742) con tdos enanos

 

Giandomenico Tiepolo (1727-1804), de los grandes pintores itálicos, firmó esta obra de 1754, alojada en el Louvre.

Es carnaval y hay actrices y actores, así como espectadores distinguidos.

Michele Granieri pintó la escena teatral sin actores.

                                  Pero no le faltan espectadores

El pintor flamenco Léonard Defrance (1735-1805) muestra que no todo el público está interesado en la muela recién extraída de la impasible paciente.

 

Por fin, una acuarela de J.A. Langendijk, holandés (1780-1818), realmente multitudinaria, no todo el mundo interesado en la escena. Obsérvense los detalles, incluida la trompeta para tapar los gritos o para atraer la mirada.

 

  

                                                 

 

                                                                   Por Pierre Baron (resumido)

 

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