HISTÓRICAS     

                 

 

 

                          Una dentadura (c. 1710) en la letrina

 En nuestra HISTÓRICAS de enero presentamos una prótesis de porcelana que había sido hallada en un cementerio. La de esta vez fue hallada en... ¡una letrina! No estaba sola. La acompañaba un surtido de 64 vasijas de cerámica, 16 pipas de arcilla, 10 vasos de vidrio y cantidad de peines de hueso y de caparazón de tortuga, más pinchos de hueso y cuchillos de hierro. Todo hallado en una letrina tapada recubierta con bloques pizarrosos, gracias a las excavaciones de Alan Ward en 1998, en Rochester, R. U.

El origen se ubica entre 1680 y 1710 gracias a las pipas, por ser ésa su fecha de fabricación en Londres. Lo confirma el hallazgo de una tetera, cuando beber té era una costumbre distinguida por costosa, que se popularizó sólo en el s XIX. Por tanto, la letrina hallada era usada por traseros distinguidos. ¡Y hasta usaban dientes postizos!

Lo que sigue es una descripción, apenas resumida, del estudio que de la dentadura hicieron Trevor Anderson, S. O’Connor y Alan R. Ogden  (Antiquity 2004, 78 (302):  858)

 

Descripción del fragmento

El fragmento de la dentadura, inferior, de unos 54 mm es de color crema oscuro,  con la porción central y la derecha De frente, se ven cuatro formas tipo dientes talladas por vestibular solamente. Los dos centrales son cuadrados y los laterales son más altos (8 y 11 mm). Por lingual, la superficie es plana y lisa

Observaciones

Labial y oclusal se ven muy pulidas. La cara inferior es plana. El espesor es de 1 mm y llega a 2 mm en la porción distal del fragmento. Se observa una resquebrajadura irregular, que no es actual y con tártaro que indica que llevaba largo tiempo de producida y que se extendía de la base hacia arriba.

Se comprobó que el material era marfil y no hueso, y perteneciente a un colmillo grande. Los datos permiten deducir que se trata del corte transversal de un gran colmillo de estructura circular o cónica oval. Podría haberse usado marfil de elefante, hipopótamo o morsa, pero sólo el elefante puede tener colmillos de un diámetro superior a los 9 cm. Todos los datos histológicos confirman el carácter elefantino, si bien la superficie áspera del fragmento no permitió la confirmación macroscópica. Como no se trata de un fósil, por no haber depósito mineral adicional, y porque era más accesible el marfil de elefante.

El primer colmillo de mamut llegó de Siberia a Londres en 1611 y parecería que pasó a ser una industria hacia mediados del s XVIII.

Cómo funcionó la dentadura

No se ven perforaciones que sugieran que pudieron estar ligadas como dentaduras superior e inferior. Por las superficies muy pulidas se entiende que estuvo en uso con marcas profundas atribuibles a morder o masticar alimentos y a cepillarse con cepillos duros.

La tetera hallada permite suponer que el propietario tomaba té verde. El negro, proveniente de India, apareció en Inglaterra sólo hacia 1838. Pero el verde contiene tanto tanino como éste y puede manchar los dientes. Como el marfil se mancha, la falta de oscurecimiento indicaría que las prótesis eran objeto de vigoroso cepillado. Quizá el dueño la perdió y se le partió en la letrina mientras vomitaba. Pese a la superficie plana mucosa, podría haber tenido una relativa estabilidad, como es el caso e n pacientes con gran pérdida ósea por enfermedad periodontal y años antes de la pérdida de los dientes. La sorprendente estabilidad de esta dentadura podría deberse a la aplicación avant la lettre del concepto de “zona neutra,” por el cual la falta de vertientes lingual y vestibular  por atrofia total no deja paredes que resistan los empujes del habla y la masticación, y el propietario debe aprender técnicas musculares que permitan mantener en su lugar el aparato en función. Esto pese a que el bolo y los músculos intenten desplazarlo. La forma protética según este concepto se parece más a un arco de circunferencia de mayor ancho.

Al ser los centrales más cortos, el dueño habría podido colocar un tubo para alimentarse y aun fumar una pipa.

Dentaduras en la historia

Los AA hacen una breve revisión histórica de las prótesis, que reservamos para el próximo número de Universo Odontológico.

 

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