HISTÓRICAS     

El paso de barbero a sacamuelas a dentista

 

Sacamuelas y sanadores hubo en todos los tiempos y civilizaciones, pero ¿cuál fue el punto de inflexión en que empezó a constituirse la profesión?

En Francia, al margen de los charlatanes de feria, herreros y barberos, la cirugía dental surgió como una especialidad de la cirugía general, a comienzos del siglo XVIII, tiempos en que los dentistas modernos comenzaron a adquirir reconocimiento legal, social y  profesional como especialistas en el cuidado de los dientes y la boca.

Tuvo comienzos parecidos a lo científico sólo con la llegada del primer texto serio dedicado a divulgar los secretos de la profesión. Fue Pierre Fauchard, con Le Chirurgien Dentiste (1728, 1746), educado como cirujano general, y habiendo elegido especializarse en las enfermedades de la boca, quien tuvo aciertos modernos con dientes artificiales, restauraciones de oro; movimientos ortodóncicos; y la primera descripción clínica de la periodontitis (enfermedad de Fauchard). Hasta realizó trasplantes dentarios.

Fauchard insistió en basarse en la comprensión de la fisiología y el análisis razonado de la clínica. Todo contribuyó a la elevación en el estatus social con el cirujano dentista reconocido como un cirujano especializado no un empírico arrache-dents.

En Inglaterra, la gente ante un problema dentario  quedaba en manos del barbero de los que colgaban ristras de dientes en la puerta de sus locales. En 1727, el poeta John Gay, autor de la pieza originaria de la Ópera de dos centavos, escribió:

Su poste, con bacías de peltre colgadas, / Dientes negros podridos pendientes en ordenada ristra,  / Hileras de copas en la vidriera, / Rodeadas de trapos ensangrentados como sangre, / Bien describían su triple vocación, afeitar, sacar dientes y sangrar.

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Cliente y boticario ingleses.

Consultorio al fondo.

 

Los boticarios ingleses funcionaban como sacamuelas, y como médicos de los pobres, se ha dicho. En el Acta de los  Boticarios de 1815 se encuentra una razón para la difusión de la odontología en esos primeros tiempos del s XIX, en el R.U., pues al describir la profesión de los hoy llamados farmacéoticos, quedaron excluidas las prácticas de nuestra profesión.

También derogó la  institución del aprendiz de odontología como consecuencia de descartarla para la   medicina. Esto derivó en que sólo la clase media en buena posición pudiera ingresar en la carrera en las universidades.

En un sentido de ética profesional, esta evolución de la educación generó un progreso auténtico. Como señaló S W F Holloway en esta cita: 'El Físico [médico] puede considerarse un poco por sobre el Cirujano, aun cuando ambos puedes Baronets;...pero el Boticario... ni duda  ni vacila en cuanto a su rango –¡es el servidor de todos!

                    

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