HISTÓRICAS     

 

 

                                                                                                       

 

 

Nunca ha sido posible entender el presente sin el pasado. … la historia es la memoria y lo que nos permite comprender. Sin memoria, somos analfabetos a merced del primero que llega y nos manipula. Arturo Pérez-Reverte

Barberos, cofrades agremiados

Los profesionales del arte del curar se erigen en cofradía [España] en 1496, bajo el patrocinio de San Cosme y San Damián [puede verse el porqué en digresiones] y se atribuyen el monopolio de las licencias para ejercer su profesión. No es extraño ver las fricciones que resultaron entre las cofradías y el Protomedicato, ya que algunas de sus funciones se solapaban.

En Europa, la primera norma legal conocida que reguló la práctica médica data de 1140, cuando Roger, rey de las Dos Sicilias, decretó que todo médico que quisiera ejercer en su Reino debía solicitar la autorización preceptiva a los oficiales Reales. A esta normativa se sumó otra sobre el currículo profesional. Fue el emperador Federico II, quien en 1240 exigió al futuro médico los estudios de tres años de filosofía y cinco años de enseñanza médica teórica. A los que había que sumar un año de aprendizaje práctico bajo la tutoría de otro médico aprobado. Este monarca también fue el primero en separar la medicina de la farmacia, especificando las funciones y la forma de trabajar de los boticarios.

http://1.bp.blogspot.com/-T0ZaYUdtGBA/UeQGTXRQBdI/AAAAAAAADfk/D32axZOZjPk/s400/FOTO+002.jpg Alfonso X el Sabio. Miniatura de Las Cantigas de Santa María (Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid).

Alfonso X fue el rey peninsular que primero dictó normas reguladoras, a través del Fuero real de 1255, donde establece que los médicos y cirujanos no pueden ejercer sin haber sido aprobados previamente por los físicos [physicians para los anglófonos, los que no hacían cirugía, arte “menor”] establecidos donde van a trabajar o, en su defecto, por los alcaldes de la villa. Esta norma especifica además, que no se trate a ninguna mujer antes de obtener el consentimiento del marido o familiar responsable directo. Esta última prohibición, de origen visigótico, estaba contenida en el Fuero Juzgo del año 687 al 708.

La preocupación de Alfonso X por regular el ejercicio de la medicina en su reino, no terminó con lo legislado en el Fuero Real. Las Partidas, redactadas entre 1256 a 1265, contienen disposiciones sobre las condiciones que deben reunir, así como los castigos que deben recibir en caso de mala práctica y las cualidades de los médicos y cirujanos reales.

En el Reino de Aragón fue Alfonso III (1285 – 1291) quien estableció que los físicos y cirujanos no pudieran ejercer sin haber pasado previamente un examen ante notables y expertos del lugar (1).

Los barberos

Los barberos, aunque estaban citados ya en el Fuero Juzgo, seguían ejerciendo sin que se les aplicase la legislación hasta bien entrado el reinado de los Reyes Católicos. Con la unión de los Reyes Católicos, se crea el Tribunal del Protomedicato.

cirujano dentista en la edad mediaUna clínica  moderna (para sus tiempos)

Las cofradías

La cofradía fue fruto del espíritu espontáneo de asociación, basado en la sociabilidad humana. No se movía por inercia, sino a impulsos siempre de un móvil, y ese móvil es el religioso, unido al beneficio y también al profesional. De la configuración de uno, dos o tres factores nacen la Cofradía religiosa, la religiosa-benéfica y la gremial.

Boticariohttps://i2.wp.com/www.arteguias.com/artesaniamedieval/g-farmacia.jpg  

    Durante la edad media, se asiste en Europa al nacimiento de múltiples gremios o cofradías.

Bajo esta denominación se agrupaban los practicantes de un oficio determinado que, encomendados a uno o varios santos, contraían una serie de compromisos. Las obligaciones adquiridas eran de tipo religioso, fundamentalmente de culto; de tipo social y de tipo profesional, y establecían las condiciones para ejercer el oficio de que se tratase.

Las cofradías aragonesas decretan que dichas entidades corresponden en exclusiva a los que practican un oficio sanitario determinado. Así nos encontramos con el Colegio de Barberos y Cirujanos mallorquines, que queda constituido en 1441, pero sus primeros pasos datan de 1329.

Durante el siglo XIV, hubo una cofradía en la que se asociaban las tres facultades sanitarias; la Cofradía de Médicos, Especieros y Barberos de Gerona de 1366.

Durante el siglo XV aparece la Cofradía de Barberos y Cirujanos de Barcelona.

       Tratamiento de hemorroide

Barbero proctólogo tratando   hemorroides  Practica chirurgiae, de Ruggero Frugardi

       Durante muchos años las hemorroides se trataron aplicando hierro al rojo vivo en el ano

En 1496, surge la Cofradía de San Cosme y San Damián, de Pamplona, primera Cofradía sanitaria. Habiendo en Navarra una guerra de profesionales encabezados por el médico, el cirujano y el boticario de los Reyes, se reunieron el día 31 de enero, y de allí salieron las ordenanzas por las que se rigieron en lo sucesivo los médicos, boticarios, cirujanos y barberos de Pamplona

La Cofradía siguiendo con la costumbre elige una iglesia como sede, en la capilla del convento del Carmen, no solo para cumplir con sus obligaciones religiosas sino además para poder juntarse. Del acta se extrae el número de profesionales existentes en Pamplona en enero de 1496. Nueve barberos, cuatro boticarios, dos cirujanos y un físico. Llama la atención que para 5.000 habitantes que poblaban Pamplona solo estaba el médico de los Reyes, Juan de Elizondo. Se da a entender en los documentos encontrados que para ejercer las profesiones sanitarias no bastaba con superar un examen, sino que además era imprescindible pertenecer a la Cofradía. También les decían que el que quiera abrir tienda de botica o de barbería deberá tener antecedentes morales intachables. Este requisito es probablemente, el primer precedente de lo que posteriormente se llamará “limpieza de sangre”.[Una de las novelas del Capitán Alatriste, de Arturo Pérez Reverte, se llama así y pinta la crueldad de una época contra los judíos por sus ancestros] También se aclara que el aspirante a barbero debe ser avalado por un médico y los diputados, pero el examen de suficiencia lo realizarán colegiadamente los propios barberos, como también lo exigió Pierre Fauchard  más tarde.

Ordenanzas de la Cofradía de San Cosme y San Damián de Pamplona (7 de junio de 1496)

Empiezan así: En el año de la natividad de nuestro señor mil cuatrocientos noventa y seis… Ordenanzas hechas por los médicos de los reyes nuestros señores, apotecarios, cirujanos y barberos de presente teniente botigas en la ciudad de Pamplona las cuales con autoridad de los dichos reyes se han de observar y guardar”.

Ordenanza 14

Al que ejerza sin licencia se le impondrá una multa de 15 florines, 5 para el delator y 10 para la Cofradía y diputados. Si reincide, “que le fagan correr la ciudat, comfíscando todo lo que obiere”.

Ordenanza 16

El barbero examinado y aprobado que desee poner barbería, una vez conocidos sus antecedentes, abonará a la Cofradía 10 florines si es extranjero y ha aprendido el oficio en otra parte, 8 florines si ha hecho el aprendizaje en Pamplona y 6 florines si es hijo de cofrade.

Ordenanza 17

El aspirante a barbero, deberá ser presentado “por el físico de dicha ciudad y los diputados”, realizando, seguidamente, un examen teórico y práctico ante “todos los Maestros de la dicha arte”.

Ordenanza 18

Si cumple satisfactoriamente todas las condiciones, pueda abrir tienda.[Lo cual cae de medida para quienes tienen más alma de tenderos que de odontólogos.]

Ordenanza 19

Disposición transitoria por 10 años, para admitir a examen a los que hayan cumplido con provecho su aprendizaje, aunque no sepan leer. [¡Qué tontería! Los universitarios no suelen leer.] Se impone como condición no realizar curas peligrosas sin asistencia de otro maestro. En caso contrario, pagará una multa de 1 florín y lo que haya recibido por la cura.

Ordenanza 21

Si el paciente es pobre, debe continuar la cura según mandato del arte y por caridad.

Si un cofrade inicia una cura y el paciente acude a otro cofrade, éste no debe verlo, o verlo sólo una vez.

Si el caso es grave, hasta que el primer cofrade no haya cobrados sus honorarios, o dé permiso. La multa por no cumplir esta condición será de 2 florines más lo que haya cobrado por la cura.

En una propuesta sobre reforma del Protomedicato se destaca:

Título 32. De la supresión de Barberos.- Se acusa a los barberos de practicar intrusismo, opinando que es un oficio superfluo. Se expresa la conveniencia de no examinar ni conceder títulos de barbero durante 8 años.

En Madrid en 1753

En Madrid en 1753, encontramos otra referencia de la Cofradía que dice así: “El Colegio de Madrid era promovido por T. Dischenay, primer cirujano del Rey, y otros destacados cirujanos de la corte y la familia real. Antes que un centro educativo se presentaba como un Colegio profesional que frente a la desacreditada Cofradía de San Cosme y San Damián, agrupase a la élite profesional con el objetivo de lograr un mayor prestigio social. Su peculiaridad residía en que la mera pertenencia al Colegio, según privilegio fundacional, facultaba para el ejercicio de la cirugía; para evitar la presencia masiva de miembros de la Cofradía, impusieron un durísimo examen de ingreso que, de hecho, muy pocos cirujanos españoles podían afrontar con éxito.”.

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       Barbero sacamuelas

La Cofradía, en 1764, pierde el privilegio de conceder licencias para el ejercicio profesional. Quedará reducida en 1767 a una mera organización fraternal que promueve actos sociales y religiosos, tras los recortes que se decretaron contra suis privilegios y concesión de título para el ejercicio de la profesión.

 

La carrera de los Cirujanos era abreviada, y todavía en el siglo XVIII no se les exigían más estudios que la asistencia a un curso de Anatomía práctica y dos años de audición de los tratados quirúrgicos, con más tres años de práctica en los hospitales.

Estos tales eran conocidos generalmente en el país con el nombre de Barberos, que además de la obligación de la asistencia facultativa a los enfermos, tenían la de rasurar semanalmente a los igualados [rústicos, pobres].

En 1590, además, la visita de inspección habitual a las boticas se extendió a los Cirujanos, Barberos de Gipuzkoa.

En la revista “antzina” se lee: “Curar es”, según el diccionario de autoridades de 1729: “Aplicar al enfermo las medicinas convenientes, según la enfermedad que padece: lo que es oficio propio de los médicos y cirujanos”. Pero no solo ellos, hay muchos oficios ligados al arte de curar. Algunos han desaparecido o han evolucionado, como …barberos que sacan muelas.

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Grabado con la Bacía del Barbero a la izquierda

Los barberos de Mallorca habían constituido una cofradía-gremio con examinadores a finales del siglo XIV. En la Edad Media todos los que atendían a los enfermos de cada comunidad formaron una cofradía. Los barberos no sólo atendían las barbas y rasuras, también los problemas dentarios. La intención era salvaguardar su labor frente a la intrusión de extraños.

[Resumido y recortado de un enjundioso artículo de Enfermería avanza]

 

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