HISTÓRICAS     

    

Odontología, sexismo, género

Orígenes de lo que no debe ocurrir

 

La Biblia dice que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Lo cual dio pie a las feministas a protestar contra los copistas por machistas y a reclamar un Dios mujer, o negro (porque dicen que los primeros hombres, y mujeres, claro, fueron negros), ¿y entonces la imagen y semejanza debió ser una mujer, y negra, no un hombre? ¿Habrá que cambiar los textos sagrados por el reclamo sexista? (si no hubiese sido todo “hecho” por los hombres la historia podría ser muy distinta, ver al final de la nota * “La historia jamás contada” – Emilio Bruzzo) Para satisfacer al feminismo que desconoce la lengua, si el concepto de Dios reúne lo masculino y lo femenino, ¿debemos decir Él/Ella es omnipotente? ¿Y confundir sexo con género gramatical?

 

No, hay que sustituir la ignorancia con un poco de cultura y de honestidad. Que por algo los dentistas somos universitarios (¿o no?). En latín, el homo es tanto  ser humano, abarcativo de ambos sexos, como sólo hombre.

Pura historia (real).- Por culpa de la doble significación de homo, se dijo que el Concilio de Macon, del año 585 dC (época en que muchos de los obispos podían tener esposa) dudó del carácter humano de la mujer. Sucede, colegas y colegos, que Valens Acidalius, joven escolasta (1567-1595) de Brandenburgo, Alemania, modificó con fines jocosos un panfleto de un tal Faustus Socinus (1539-1604) para que afirmara que las mujeres no eran humanas. En noble gesto, saltó al ruedo Simon Geddicus, vecino de Magdeburgo, con una Defensa del sexo femenino. No sirvió de nada, la broma de Acidalius fructificó y se difundió por Europa durante los cincuenta años siguientes. Para más expansión, fue traducido al italiano (1647), con el título Que las mujeres no tienen  alma y no pertencen a la especie humana, como se comprueba en varios puntos de las Sagradas Escrituras. Inocencio X incluyó el escrito ofensivo en el Ïndex (1651).

Traductor y traidor, Johannes Leyser (1631-1685), pastor luterano, en 1676,  en su Polygamia Triumphatrix (Triunfo de la Poligamia),  para dar sustento a su tesis (¡sin pensar que con una esposa ya sobra!), manipuló lo sucedido en el Concilio 1000 años antes. Escribió: Entre los santos padres, hubo uno que insistió en que a las mujeres no se puede, y no se debe, llamarlas “seres humanos” (homines).” 

Uno de los 43 obispos presentes (casados algunos), curioso y no muy versado en latín, habría preguntado el significado de homo. “No insistió en el tema, convencido por los demás obispos, que le recordaron que en un principio Dios creó al homo y que usó la palabra homo para Adán [de tierra] y Eva (Historia de los francos, por Gregorio, Obispo de Tours). Esta disputa lingüística fue aprovechada por un calvinista furioso, Pierre Bayle, contra los católicos, y así siguió siendo desde entonces.

Aunque el obispo Gregorio, al escribir sobre la reina Ingoberg anotó: homo valde cordata, es decir, “ser humano de gran sabiduría.”

Redondearán mejor mis palabras humildes (de humus, tierra), unos párrafos (textuales) de Rosario González Galicia.

 

“En latín, en efecto, se distinguen claramente homo de uir, el primer término para designar al 'ser humano' y el segundo al 'varón'. Su significado abarcaba tanto al macho (o varón) como a la hembra (o mujer) del género humano. En griego ánthropos podía llevar artículo masculino y femenino ("el" y "la" ánthropos); en latín, cuando se quería especificar, se añadían las palabras 'macho' (mas/maris), 'hembra' (femina/feminae) o 'varón' (uir/uiri), 'mujer' (mulier/mulieris): mares homines: "seres humanos machos", homines feminae: "seres humanos hembras", homines... uirei atque mulieres: "seres humanos varones y mujeres."  

La palabra latina deriva de una raíz indoeuropea que significa 'tierra': ahí tenemos la voz humus, con la que se denomina la 'tierra', el 'suelo', que en cierto aspecto todavía resuena en el cultismo técnico 'humus' o 'tierra orgánica'. Conviene recordar aquí las palabras de Génesis 2, 7: "Modeló Yavé Dios al hombre de la arcilla y le inspiró en el rostro aliento de vida, y fue así el hombre ser animado". Análogamente al latín humus - 'tierra' y homo - 'ser humano', se dan en hebreo adamah - 'arcilla' y adam, vocablo que designa, en primer lugar, el hombre en general, el conjunto del género humano.”

[Como dato curioso, el órgano sexual masculino tiene varios nombres populares femeninos, mientras el exiguo pene femenino tiene nombre masculino… y ninguno popular. ¿Será que las masas lo ignoran, será que con eso no se juega (digamos) o qué será?]

 

 

                                   Horacio Martínez

 

Aclaración:

no entiendo como, después de haber leído y escrito lo que antecede, se puede sostener que nuestro idioma no es sexista, y no vemos en él, aquello a lo que me refiero en mi aclaración en nuestro Editorial.

y… ¿quién le puso o pone esos nombres a nuestros órganos sexuales?  No serán aquellos que siempre miran tan solo su ombligo. Le recordamos que su opinión nos interesa, y mucho.

                        

                               Emilio Bruzzo

* y aquí lo prometido:

La Historia jamás contada

 

Un día, en el Paraíso, Eva llamó a Dios:

 

- Tengo un  problema.

- Cuál es el problema, Eva?


- Sé que me has creado, que me has dado este
hermoso jardin, todos estos maravillosos animales y
esa serpiente con la que me muero de risa...pero....
  no soy del todo feliz...


- ¿Cómo es eso, Eva?" - replicó Dios desde las alturas.

- Me encuentro sola, y además estoy harta de comer
manzanas...

- Bueno Eva, en tal caso, tengo una solución...
crearé un hombre para ti.

- ¿Qué es un hombre?

- Un hombre será una criatura imperfecta,
con muchas artimañas:
Mentirá, hará trampas, será engreído...
vamos, que te va a dar problemas!!!
Pero, va a ser más fuerte y más
rápido que tú y le gustará cazar y matar cosas...
Tendrá un aspecto simple,
pero como te estás quejando, le crearé de tal forma que satisfaga

tus... eh... necesidades físicas...
Y tampoco será muy listo, y  se destacará en cosas infantiles como
pegarse o dar patadas a un balón...
Necesitará tu consejo siempre para actuar cuerdamente.

  - Suena bien - dijo Eva, mientras levantaba la ceja

irónicamente - ¿cuál  es el  truco?


- Pues...que lo tendrás con una condición...

- ¿Cuál?


- Como te decía, será arrogante y muy
narcisista..., así que le tendrás que hacer creer
que lo hice a él primero.

 Recuerda...

es nuestro secreto...
...de mujer a mujer.

 

 

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