octubre 2008

                             

Sesenta años de los NHS del RU

(Servicios Nacionales de Salud del Reino Unido)

 

[Hay partes que nos atañen directamente escritas en una página editorial por una persona que no es la directora de la revista.]

Se cumplieron 60 años del National Health Service (escribe Susie Sanderson, British Dental Journal 28 de junio de 2008) y es una buena oportunidad para recordar a los políticos y al público que no todo está bien.

Pero sería un defecto de imaginación apuntar directamente a lo que está mal hoy, sin respetar y reconocer los enormes logros del NHS y a todos cuantos trabajaron por él. Está bien documentado el inicial atraso masivo de enfermedades sin tratar y el relato de consultorios dentales abrumados por el número de pacientes.

Hace 30 años vivimos la experiencia de brindar atención a la gente de las colas que se formaban a las 9 de la mañana y a las 2 de la tarde, a la espera de extracciones. Como dentistas, debiéramos preocuparnos seriamente por las inequidades en el cuidado de la salud.

Hemos logrado el acceso de la población general al cuidado odontológico y el flúor transformó el cuadro de la salud bucal de la nación. Pero en este momento un comité parlamentario está revisando los contratos y sabemos qué poco feliz está la profesión por el impacto que las modificaciones del gobierno pueden generar en la odontología del NHS. La frustración en esta relación con autoridades y políticos no es nada nuevo.

Lionel Balding observó: “El mayor error que hemos cometido ha sido dejar que la salud de la nación fuera mezclada con la política, en particular con el partidismo. En los primeros nueve años del NHS, se hicieron nueve revisiones de honorarios y sólo las dos últimas fueron hacia arriba.”

Además de mirar el pasado, hay un desafío para entregarse más de lleno a considerar la cuestión más compleja de discernir las pautas de la patología e implementar soluciones que satisfagan las necesidades de los años venideros

Hay nuevas cuestiones por encarar en este mundo donde tenemos que ver al ir al paseo de compras que hay bebés en sus coches que sostienen una mamadera llena de jugo de naranja o niños masticando alguna cosa a cualquier hora. [Versión abreviada]

                                                                                H. M.

Nota. El miércoles 9 de julio, un tipo bastante pensante, Mario Bunge, escribió en un matutino: En las ciencias y técnicas hay problemas difíciles e incluso algunos sin solución, pero casi todos los avances consisten en resolver problemas. Los premios Nobel y las medallas Field se otorgan por haber resuelto problemas importantes, no por haber escrito textos esotéricos. Y eso si  les da el cuero para ser enigmáticos, porque ya hay suficientes necias nimiedades nulas, infructuosas, infecundas e inadecuadas (aliterando un poco).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El arte del barbero

Texto de Guy de Chauliac, s. XIV, en cuya obra aparece por primera vez la denominación de cirujano dentista, y florece este particular concepto de la ética hipocrática (¡ay, si revivieras!):

Es preciso que nuestro artesano sea letrado, no solamente en medicina, sino también en cirugía

Es preciso que sea, además de hábil, ingenioso;

Valiente con lo seguro, temeroso con lo incierto;

Modesto en sus predicciones;

Gentil con los enfermos;

Benevolente con sus colegas,

Casto, sobrio, compasivo y misericordioso;

Ni ambicioso, ni ávido de dinero.

Guy de Chauliac. La grande chirurgie ou L’art du Barbier, 1363.

                                                                      H. M.

 

                      Tengamos presente hoy más que nunca, las palabras de ¨Martín Fierro¨ Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera.. porque si así no lo hicieran los devoran los de ajuera

                                                  

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