diciembre 2003

                                        

                                     

      Premio por dos docenas

 

En el siglo XX, los filósofos consideraron que para poder discutir y acordar era preciso partir de una clara definición de cada palabra utilizada. Lo mismo podría decirse de todos los campos de la actividad humana y de los principios que debieran regirla. Reinan en nuestro ámbito de la odontología las más (des)encontradas opiniones y las más profundas decepciones. No hay acuerdo ni en diagnósticos ni en terapias para sacar la salud bucal y a sus proveedores de la crisis actual donde nadie vive y todos mueren desangrados por vampiros de todas suertes que los van dejando exánimes.

En procura de definiciones y de acuerdos, a partir de mensajes intercambiados entre colegas a quienes duele el abuso infligido por los llamados dirigentes, aunque no dirigen más que su propio interés, y los bien llamados mercaderes, aunque sólo mercadeen la sangre de sus súbditos, planteamos (quizá en homenaje a las medialunas de una cruz suiza obsequiadas a sus felices esclavos) un par de docenas de enunciados para que sean considerados, discutidos, ampliados y aceptados o no.

La recopilación de los aportes que hagan los lectores quizá permita llegar a conclusiones y a comenzar a movernos en la dirección de la justicia y la igualdad de oportunidades. Hacemos precio por las dos docenas.

1.Los afiliados de las instituciones son como los pueblos de las naciones: tienen los gobiernos que se merecen: afiliados pasivos, dirigentes inútiles.

2.Divide para gobernar: a los pueblos unidos, no los vence nadie.

3.El individualismo consolida la globalización, la unión la derroca.

4.A los mercaderes unidos, globalizados, los vence el pueblo unido.

5.Los dirigentes, individualistas y egoístas, son en los hechos mercaderes de la salud, de ahí que los apoyen por acción y por omisión.

6.Los pueblos y las organizaciones deben ser administrados, no regidos.

7.Las leyes para la administración las deben dictar los afiliados, no los dirigentes (la protección de las gallinas no puede depender del zorro).

8.Las leyes para un país u organización deben dictarlas los representantes del pueblo (ej, la Am D Assn,), no el Poder Ejecutivo que tampoco designa a los miembros de los Comités. (En la R. Argentina, la A.O.A. ni siquiera tiene un “congreso”de representantes que legisle para ellos en su nombre.)

9.El Poder Ejecutivo, siendo un unicato, no permite la protesta ni la denuncia de la mala gestión, y se vale del poder de las trenzas, la calumnia y el silenciamiento de los afiliados que osan criticarlos.

10.Los dirigentes providenciales, solidarios, aunque bienvenidos, son la rara excepción; una Cámara de Representantes debe guiar las acciones de los dirigentes o, mejor, de un Director Ejecutivo a sueldo y sin voto.

11.Las instituciones no son malas, sino sus dirigentes y los socios que les dan sus mandatos; éstos son los perversos distorsionadores de  la realidad gremial, porque no asumen su responsabilidad.

12.Los temas de mercadeo y de costos pertenecen al ámbito privado. Las instituciones deben promover que la gente atienda su boca.

13.Los dineros de las instituciones deben dirigirse a remediar la salud bucal y la gremial, con solicitadas y denuncias, por ejemplo, de la defraudación a las leyes laborales e impositivas.

14.La conciencia gremial, la unidad, la solidaridad, el esfuerzo mancomunado son los pilares básicos para cualquier logro de una organización fraterna.

15.La protesta gremial no sirve si se queda en protesta, sin pasar a la acción. La acción proviene de la unidad, la solidaridad y el consenso.

16.La unidad gremial da fuerza, si los dirigentes son controlados por los dirigidos y no son alcahuetes del poder o de los mercaderes.

17.La libertad de agremiación es indeclinable.

18.La libertad de trabajo es indeclinable: la unidad gremial no implica ser cómplice forzoso de cualquier O.S. ni permite listas cerradas.

19.Los sueldos dan seguridad... y sumisión. (Sometimiento para que nos sigan tocando el ... como los acosadores Schwarzenegger o Bush).

20.Los dirigentes gremiales y los Colegios deben defender los intereses de sus asociados, no firmar convenios que atentan contra los principios de la colegiación y de la agremiación , con aranceles irrisorios y normas de atención antiéticas.

21.Las organizaciones profesionales no deben ser co-gerentes de las empresas, estatales o privadas, porque no es ético estar de ambos lados del mostrador.

22.Las cooperativas deben defender los costos y no ser una empresa más.

23.Los odontólogos deben luchar en vez de trampear sobrefacturando, sobretratando (prótesis, etc) o combinando con el paciente para agregar tratamientos no realizados.

24.Los pacientes no deben atenderse con carnés ajenos o prestar el suyo a quien no está afiliado, ni deben usarlos para comprar en farmacias otras cosas con recetas de medicamentos o combinar con el odontólogo para inventar tratamientos y obtener reintegros indebidos.

Invitamos a cada lector de Universo Odontológico a enviar un comentario (no más de una página) sobre alguno de las dos docenas de enunciados presentados y a  convocar a otros colegas a que hagan lo mismo. (Lo que antecede debe muchísimo a aportes de Bruzzo, Gattoni, Ortiz y Vignolo, entre otros colegas.) Si recibimos suficientes opiniones, de distintas personas, elegiremos una y la recompensaremos con un importante premio, material para los residentes en la Argentina, literario para los residentes en el exterior.

                  Dr. Horacio Martínez

                        Tengamos presente hoy más que nunca, las palabras de ¨Martín Fierro¨Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera.. porque si así no lo hicieran los devoran los de ajuera

                                                              A índice gremiales

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