octubre 2010

 

  Emociones: manejarlas o ser manejado

 

Llegué a las oficinas de una multinacional para resolver una cuestión menor. Se la resumí a la recepcionista, que me atendió con una brillante sonrisa, y me encaminó a la persona indicada. Un joven sonriente se interesó por mi problemita como si la multimillonaria empresa dependiera de mí. Sonreí a mi vez y casi olvidé mi tema.

Quizá debiéramos aprender en el consultorio de esta experiencia cuando llega un paciente con una restauración despegada y actitud caracúlica. Uno puede poner la mejor cara, ejercer la máxima empatía y comenzar a generar el deshielo o puede ponerse a tono, contagiarse la emoción, y generar una escena desagradable y despedirse para siempre de ese paciente.

El autoayudista Daniel Goleman argumenta que nuestras emociones tienen un papel un papel mucho mayor que el generalmente reconocido en el pensamiento, toma de decisiones y éxito individual. Dice que la "inteligencia emocional " no es un rasgo mensurable con una prueba de CI, que es un conjunto de aptitudes, incluido el control de los propios impulsos, auto-motivación, empatía y capacidad social en las relaciones interpersonales. Aun quien no esté demasiado  convencido de sus afirmaciones, puede encontrarlas prácticas para dominar sus emociones. En el consultorio, se manifiesta en saber dar indicaciones de buen modo y con una sonrisa tanto a los pacientes como al personal.

 

                                                              H. M.

 

                      Tengamos presente hoy más que nunca, las palabras de ¨Martín Fierro¨ Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera.. porque si así no lo hicieran los devoran los de ajuera

                                                  

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