Noviembre 2011

 

Adiós a Pierre Fauchard, en cuyos tiempos comenzaron a ser bien separadas y distinguidas las acciones de los cirujanos dentistas, reconocidos como “expertos de los dientes”, y la colorida, amena y dolorosa actividad de los charlatanes que pululaban por campos y ciudades y acampaban en pleno corazón de París, en el Pont Neuf, por ejemplo. Ver más abajo lo que sobre el papel de Fauchard escribió el Dr. José Agustín Zerón y Gutiérrez de Velasco, quien, todavía hoy, debe comentar la fraudulenta existencia de los intrusos con la delicada denominación de “dentistas autodidactas,” cuyo artículo en una revista mexicana (Rev. CONAMED. 2009; 14(2): 43-45) se denomina:

 

Dentistas autodidactas, intrusismo por [lamentable] acuerdo secretarial

 

Resumen.- El intrusismo es la acción que comete una persona al ejercer una profesión sin una autorización legal, es el ejercicio de actividades profesionales por un intruso que no cuenta con un aval académico y ejerce sin el título respectivo, por lo que trabaja de manera clandestina una profesión totalmente fuera de los principios éticos y lógicos de la responsabilidad profesional.

El [lamentable] acuerdo secretarial SEP-286 fue propuesto por Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior A.C. (CENEVAL) para la acreditación de personas que no terminaron su carrera profesional y que de manera autodidacta ejercen una profesión. Este acuerdo ofrece dar un título profesional a personas que tienen carrera trunca o que han obtenido sus conocimientos de manera autodidacta, para obtener más fácilmente un título mediante un pago y un examen, lo que fomenta el intrusismo y mediocridad profesional.

Ningún proceso de evaluación o certificación con carácter oficial debe validar cualquier tipo de aprendizaje informal, máxime cuando se realizan fuera de los sistemas escolares establecidos formalmente.

Las iniciativas que cualquier institución promueva, deben primeramente elevar los niveles de competencia y estándares profesionales de calidad, que lleven de manera consistente a mejorar los actuales programas académicos, fomentar la investigación y las experiencias científicas, para mejorar las estrategias de la salud pública, sólo y con el único compromiso de mejorar la atención y calidad de vida de la población

 

En el siglo XVIII, existían en Europa diversos oficios sobre un mismo tema, lo mismo hacían los dentistas, barberos, merolicos y saltimbanquis, y cualquiera era un sacamuelas. La diferencia entre un personaje y otro, tal vez la hacía sólo el entusiasmo y el encomiable deseo de superación y obviamente su capacidad intelectual.

Por acuerdos oficiales previos, propio de los parlamentos (principalmente París, Londres y Viena), el oficio de la dentistería pronto iniciaría su regulación.

En esas épocas, los cirujanos ejercían una débil independencia de la medicina. Aunque existían cátedras de cirugía que centraban su actividad en el conocimiento de la anatomía topográfica y la anatomía quirúrgica, éstas no eran numerosas.

La formación de los cirujanos se seguía realizando fuera y a veces en oposición a la cátedra universitaria. Los cirujanos barberos ejercían su profesión de forma itinerante, dedicándose a “patologías poco importantes”: heridas, sangrías, dientes, fracturas, úlceras, cataratas, cálculos, hernias; en sí a tratamientos por demás empíricos y resultados mediocres. La actividad consistente en la manipulación de fracturas y luxaciones se denominaba “álgebra” y los que la practicaban “algebristas”, de menor rango social que los cirujanos barberos.

Aparece entonces Pierre Fauchard, una personalidad con amplia visión, lleno de tenacidad y perseverancia, que más que escribir un libro, hizo una verdadera enciclopedia de 38 capítulos en dos tomos. Con su intelecto logró hacer una colosal obra, que fundó la profesión del Cirujano Dentista.

Pierre Fauchard fue un dentista que nunca dejó de estudiar y aprender. En esas épocas aunque existía mayor difusión de la cultura, no existían escuelas o universidades para estudiar el oficio, pero logró convocar a un grupo de iguales (experts pour les dents), para conformar una comisión doctrinal, que establecería las reglas de estudio y evaluaría el conocimiento y habilidades de los aspirantes a ejercer de manera formal la profesión de Cirujano Dentista.

Chapin A. Harris (1806-1860) opinó  “Considerando las circunstancias en que vivió Fauchard, merece ser recordado como un pionero y seguro fundador de la ciencia odontológica. Si bien su práctica era tosca, por  sus tiempos, fue un científico comparativamente superior y afamado, y se lo debió a sí mismo”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Colegiación

                      Tengamos presente hoy más que nunca, las palabras de ¨Martín Fierro¨ Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera.. porque si así no lo hicieran los devoran los de ajuera

                                                  

                                                         VOLVER