diciembre  2005

 

                Medidores (3) de Irresponsabilidad

MEDIDOR DE IRRESPONSABILIDAD (1): 

Sobre un artículo que apareció en La Nación en el Día de la Odontología (que se trascribe completo al final) escribe un colega muy dedicado.

Universo Odontológico se pregunta cuál será el efecto sobre los distintos tipos de colegas (sin considerar el individualismo salvaje del 99%); por ejemplo, está el laburante, que estudió para tener un laburo, no para cumplir una vocación, y que está contento con su sueldito y que no le importan las normas de los mercaderes de la salud – él cumple calladito, y los demás que se arreglen; está el privilegiado, que atiende sólo a privilegiados, que quizá estudió para cumplir una vocación y que no le importan las normas de los mercaderes de la salud – él se enriquece y prestigia  calladito, y que la masa se las arregle (aunque sean socios de su organización profesional); está el comerciante, que sabe llevar bien su empresa, calcular los costos y lograr un buen rinde de su cosecha de marketing, y que no le importan las normas de los mercaderes de la salud – él trabaja detrás del mostrador, calladito, y los demás que se arreglen; está el hipocrático (no el hipócrita, que abundan), que satisface su vocación, que le importa la salud, que se ilusiona en ganar adeptos para su lucha individual por el bienestar general. Universo Odontológico propone una búsqueda del tesoro y al lector que encuentre uno de éstos, para ver si llegan a diez, por lo menos, le daremos un premio especial: el Gran Globo de Oro.

También pueden entretenerse imaginando qué pensarán los primeros ejemplares mencionados al leer esto. Es un ejercicio de imaginación interesante. Desafiamos a que desciendan a las profundidades espeleológicas para encontrarlos.

 

                              -o-o-o-o-o-

 

Lo interesante de este articulo, dice Alejandro Dávila,  es que    (en general) y por lo que leo,  la corporación no se siente responsable o corresponsable de esta situación....ni siquiera un poco. Un poco de autocrítica por estos 20 últimos años no nos vendría nada mal.

Igual es bueno que se hable un poco de alguna realidad que sucede y algo de "prevención " siempre es bueno hablar de prevención un poco, hasta queda bien. Lamento ser aguafiestas pero quiero tener memoria. Hasta hace poco, se recomendaba en los boletines de los círculos de odontólogos adscriptos a la FOPBA no explicarles a los pacientes de  prepagas y obras sociales la situación de atrasos en los pagos o débitos ( tengo unos en mi poder para el que quiera verlos) ¡¡¡Estoy hablando del año pasado y de otros años también !!! O lo difícil que era conversar estos temas sin que se desmayara nadie de las corporaciones. Algo hemos avanzado....pero....avanzamos realmente? ¿Qué sucede ?

La relación profesionales / población nos dice cómo está distribuida la población de profesionales y la lógica económica 

( entre otras) que mueve esa misma distribución, lo que a su vez es y fue estimulada por las mismas corporaciones y los modelos de atención-asistencia-educación  estatales y privados ( son idénticos) que se sustentan todavía; como lo prueba la propia historia y el propio cambio de las relaciones y modos de producir trabajo odontológico y como éstos se relacionan junto al proceso de concentración y centralización de capitales y el ingreso al negocio odontológico del capital financiero ( bancos, financieras, etc.) de los últimos 20 a 30 años que ha ocurrido en la salud en general y en la odontología en particular ( ¿pensábamos que no nos iba a suceder?)

El trabajo odontológico ha cambiado en las ultimas décadas y eso es lo que sucede. Nada mas ni nada menos.

La proletarización ( obrerización), empobrecimiento y deterioro de la calidad de vida y de las condiciones laborales  de los odontólogos como trabajadores de la salud es una consecuencia directa de estas nuevas relaciones del trabajo, completamente desreguladas incluso por las propias corporaciones que facilitaron este proceso, que ni siquiera lo denunciaron oportunamente.

No creo que el problema de la cantidad de odontólogos sea un problema importante en este momento; por el contrario, sí me parece fundamental hacer el centro en el modelo de atención ( para la enfermedad, a-histórico, a-social y descontextualizado ) y por otro la ausencia de políticas desde el estado de salud bucal ( cosa que se omite en la mayoría de los discursos de la corporación ) y por otro lado qué tipo de profesional se forma ( papel de las Universidades); para qué modelo y proyecto de país y de salud bucal. Evidentemente, la atención de la enfermedad  se concentra en los sectores en mejores condiciones económicas polarizando no solo la atención para la enfermedad, lo peor es que estos sectores económicamente altos  por el propio modelo de atención anacrónico también registran niveles de enfermedad alarmantes. ( Ej.: Canadá) Ocurre algo curioso en este sentido de concentración de sectores de altos recursos en la facultades en la Argentina ,  también en la formación de grado y de post-grado que  según  las ultimas inscripciones a la carrera de Odontología en la Argentina  se produce un  detrimento de la pública por la privada, pero curiosamente  no así en la cantidad de egresados que no se modifican mucho a los números históricos de siempre :  

Egresados

Facultades de Odontología Estatales : 

Año 1998    1217 egresados 

Año  2002   1601   egresados  

Facultades de Odontología Privadas :  

Año 1998      56 egresados   

Año  2002      68   egresados  

Inscriptos:

Facultades de Odontología Estatales:

Año 1998:  4711 inscriptos   

Año 2003:  3107 inscriptos

Facultades de Odontología Privadas:  

Año 1998    102 inscriptos     

Año 2003    324  inscriptos

Fuente:OPS ."Argentina Recursos Humanos en salud 2004",  lic. Abramzón , 2005  (me entregó  ayer el libro su propia autora   recién salido de la imprenta) ni a proposito....

¿Qué es lo que sucede en realidad? Concentración de la matrícula, y del marketing,  cambio del trabajo odontológico con matricula  mas concentrada en los sectores económicamente mas adinerados; pero en egresados estamos al revés......curioso no?

Fíjense que aumentan los egresados en las públicas pero no mucho más que lo que históricamente es. ¡¡¡No hablemos de plétora profesional por favor!!!

La salud y el gremio o la salud del gremio.

Una cosa es el gremio ( y la defensa de sus ingresos, etc. )  y otra cosa la salud bucal (desgraciadamente y por ahora) , el día que se puedan juntar va a ser muy beneficioso para nuestros pueblos.

Tendríamos que buscar y bucear dentro de algunas causales reales y concretas como por ejemplo:  la aplicación de políticas e ideas neoliberales en salud ( salud-mercancía, paciente-cliente), en  los modelos de atención y el propio proceso de salud -enfermedad asistencial anacrónico que reproduce la  odontología como disciplina, junto con la labor de las Facultades en reproducir el modelo de atención y de formación.

Creo que éstos son algunos temas que pueden llevarnos a encontrar algunas  respuestas a los problemas que se describen,  si no ponemos en el tapete éstos, esquivándolos,  haríamos como hace todos los días nuestra disciplina : trataríamos efectos y no causas (qué curioso que nos pase lo mismo con los temas vinculados a la profesión)  y terminaríamos echándole la culpa a la cantidad de odontólogos y a otras cuestiones menores,  de esta forma estamos directa o indirectamente  enmascarando los importantes problemas filosóficos, sociales. económicos y políticos que existen detrás de todos éstos, para que sigan sin resolverse.

Pienso que la solución al problema del empleo odontológico y de la situación alarmante de carencia de salud bucal está de la mano del cambio de la filosofía educativa y de  atención y al papel que debe sostener el Estado  a través de políticas de salud bucal con fuertes estrategias de APS y pleno empleo que comiencen a dar cuenta de los problemas de las poblaciones y a la formación de odontólogos para el verdadero país que tenemos y los problemas reales de la mayoría de nuestra gente. Fundamentalmente, necesitamos formar Odontólogos Sociales para resolver problemas socio-dentales en las personas  no sólo para rellenar agujeros que deja la enfermedad. Nada más lejos de esto que el actual programa de salud bucal de la Nación o mejor dicho el programa de entrega de cepillos a los pobres con un folleto ( eso si)  ...sin palabras.

Nota del A: En esto me incluyo e incluyo a todos mis colegas que miramos para otro lado. No creo que debamos pensar  que no tenemos responsabilidad por las instituciones que construimos y tenemos;  éstas son producto social de los odontólogos aunque nos cueste reconocerlo. Claro que no todos tenemos las mismas responsabilidades a la hora de rendir cuentas con nuestra conciencia y con nuestros pares, algunos podemos decir que no, algunos podemos decir y hacer lo que pensamos.

 

MEDIDOR DE IRRESPONSABILIDAD (2)

En Estos días tuve ocasión de leer una nota que DENTAL SYSTEM envió a sus prestadores contratados en la cual notifican un aumento del 10% de los aranceles de las prácticas nomencladas.

Este incremento significa que una consulta que antes valía $6 ahora la pagan $6,60; la restauración que valía $12 ahora vale $13 y la exodoncia simple que valía $14 ahora vale $15.

Si bien los aranceles siguen siendo bajos, los hay peores aún y, en definitiva, ante este reclamo, la empresa en cuestión podría decir “Señor: Ud. es libre, si no le gusta renuncie”. Como es sabido uno protesta sin llegar a tomar esta medida porque al mirar a nuestro alrededor nos encontramos con sistemas que se atrasan en los pagos y sistemas que directamente dejaron de pagar y deben meses a sus prestadores. Entonces se sigue trabajando pensando “Por lo menos es una entrada y me aseguro la comida de mis hijos” Y así con este pensamiento vamos en un camino desenfrenado a una crisis económica y moral que no lleva la profesión a buen puerto.

La misma nota en cuestión haciendo referencia al aumento continua diciendo: “Destacamos la comprensión y receptividad de las autoridades del SPM en este sentido”. O sea: encima hay que agradecer este aumento como si fuera un acto de nobleza que además estamos obligados a responder ya que se pide:

 “Dar turno de primera vez a los siete días”

“Mantener la calidad técnica de las prestaciones”

“Evitar toda derivación que no sea absolutamente necesaria”

“hacer uso racional de las derivaciones radiológicas”...

En definitiva: Hay que hacer milagros dentro de un consultorio para que “alguien” conserve un contrato que le da dinero.

En estos momentos las gerenciadoras se presentan a licitar ofreciendo valores bajísimos para ganarlas, y una vez que esto sucede ¿Qué servicio pueden brindar? Muy simple: dos prestaciones por mes y aranceles bajos. El profesional no debe ser el responsable obligado a dar turno a los siete días sino que la empresa debe ofrecer una cartilla de tal magnitud que los consultorios puedan trabajar de esta manera. Pero como esto dispara el consumo, hay pocos profesionales que deben hacer magia. Hoy por hoy todas las cartillas están cerradas para los jóvenes profesionales. Lo más triste del caso es esto: si tengo la obligación de dar el turno aunque no tenga lugar, le resto tiempo a otros pacientes con lo cual la calidad técnica de las prestaciones no se puede sostener. ¿Qué significará “uso racional” de las derivaciones radiológicas?.

Está visto que las grandes luchas para obtener logros no son individuales, necesitamos un grupo de pertenencia que hable por nosotros. Pero no veo que las instituciones odontológicas cumplan esta función. Hace pocos meses el Dr. Schcolnicof, presidente de CORA envió una nota a Clarín donde hacía referencia a los bajos aranceles de pami. Estoy segura  que tiene razón, pero me pregunto ¿Por qué no se ocupa de denunciar a la Obra Social Bancaria, actualmente en contrato con CORA, por dejar de pagar impunemente las prestaciones odontológicas? ¿En qué país vive este Dr. que no defiende a los profesionales desde la institución que el preside?

FOCIBA es otro ejemplo: intimaron al Sr. Marcelo Liberati por haber “tratado mal” a un asociado y yo me pregunto sin desmerecer este maltrato ¿la nota de Dental System, no es un maltrato también? ¿Qué esperan?

Si bien la mayoría de los profesionales no puede tomar “decisiones heroicas” como decir “Renuncio porque los aranceles son bajos” necesitamos comprometernos de alguna manera para que esto cambie. Y si no fíjense esto: Swiss Medical compra todo: Diagnos, Nubial Qualitas, Optar, con lo cual nos vamos a un monopolio de aranceles y de cartillas que convertirá a los profesionales en esclavos de los grandes capitales.

Yo no soy odontóloga, pero escribo esta nota en nombre de tantos amigos odontólogos que merecerían un destino mejor y porque por supuesto me gustaría colaborar a que esto mejore. ¿Qué podemos hacer’

 

Nora Mallet

 

 

 

MEDIDOR DE IRRESPONSABILIDAD (3):

 

        Un Clarín de advertencia y como suena

(Sobre un artículo que apareció en Clarín, que se trascribe completo )

Existen formas diferentes de entender el concepto de salud. Quienes optan por atender las causas y no las consecuencias de la enfermedad están cerca de un ejercicio más humano de la medicina. Los López son un joven matrimonio que vive en el conurbano bonaerense. Tuvieron seis hijos: dos de ellos fallecieron antes del año de vida por cuadros infecciosos, otros dos tienen problemas respiratorios crónicos, un quinto está sano y el sexto está internado en grave estado en un hospital de Buenos Aires esperando un trasplante hepático (tuvo hepatitis A).  Su casa es de material, no tiene agua corriente ni cloacas y en las adyacencias funciona un basural clandestino. El análisis de la situación de salud de la familia López llevaría a considerar una serie de fallas estructurales crónicas de nuestro sistema, que hacen factible un trasplante de órganos y no la solución de los problemas que llevan a necesitarlo. Para ayudar a la reflexión, quizá sea útil plantear el funcionamiento de dos sistemas paralelos, a los que podríamos denominar Sistema de Salud (S.S.) y Sistema de Enfermedad (S.E). Lo que les pasa a los López y los cuestionamientos a que está sujeta la relación médico-paciente pueden explicarse si comprendemos cómo funcionan ambos sistemas. En el S.S., el recurso humano se sostiene en un equipo de trabajadores sociales que con escaso ingreso económico y bajo prestigio social llevan adelante políticas de Estado basadas en las necesidades de la población. Lo hacen a través de una interacción familia-equipo de salud con un modelo de tipo educativo basado en la atención primaria. En el S.E., el recurso humano consiste en profesionales liberales, con superior ingreso económico y alto prestigio social, que se rigen por políticas de mercado basadas en la oferta y la de manda. Tienen como centro de acción el hospital o sanatorio con un modelo de tipo curativo basado en la alta  complejidad. El primero de los sistemas sólo eroga el 10% del presupuesto del área, mientras que el segundo consume el 90% restante. ¿Qué respuesta daría cada uno de los sistemas a la familia López? El Sistema de Salud se ocuparía de erradicar el basural clandestino, construir una red de agua potable y cloacas y del programa de vacunaciones, que son los factores responsables de las muertes y enfermedades de los hijos. El Sistema de Enfermedad construiría un hospital pediátrico en la zona. El primero atiende las causas; el segundo se ocupa de las consecuencias. Esta distinta forma de respuesta y funcionamiento de los sistema también condiciona la relación médico-paciente. En el S.E., el médico asiste a la persona con un criterio biológico; busca una falla en su mecanismo, como si fuera un motor. En el S.S., el criterio es biográfico; lo que le pasa al paciente ahora tiene una historia detrás.

Enfermo quiere decir "sin proyectos", el paciente puede tener una grave falla biológica y no obstante llevar adelante su proyecto de vida. En el S.E. el planteo es individualista. La enfermedad depende de la persona y así se construyen "prontuarios" de los pacientes: "si usted es obeso, sedentario, hipertenso y está estresado, vivirá diez años menos". En el S.S. el planteo es social, ya que es difícil que haya una persona sana en una sociedad enferma.

El S.E. es pragmático, basado en el concepto de la panacea, que quiere decir "hay remedio para todo", por lo que cualquier mejoría justifica cualquier costo. Así se prolongan las agonías en las Unidades de Terapia Intensiva. El S.S. es dogmático, basado en el medeos, que quiere decir cuidar (de ahí el médico, el cuidador, no el curador).

Por último, el S.E. es autoritario; basta como ejemplo la imagen del colega con la radiografía en la mano diciendo "si usted no se opera hoy, se muere mañana". Los pacientes son rehenes del sistema. En el S.S. el médico es responsable, informa sobre lo beneficioso y advierte sobre lo perjudicial, pero nunca obliga a lo primero ni condena si el paciente hace lo segundo. No es juez ni jurado.



El tipo de relación médico-paciente en el S.E. ha llevado a la desvalorización del médico como ser humano y como primer agente  terapéutico. Es un mero efector o ejecutor de un paradigma basado en la enfermedad y está más cerca de la tecnocracia que de las personas. En el S.S., la base de la relación es escuchar a las personas, examinarlos físicamente, comprometerse con sus problemas en un contexto biográfico y social, centrado en el cuidado responsable.  Cuando logremos que este tipo de relación médico-paciente tenga el mismo prestigio social y la misma retribución económica que las llamadas prestaciones de alta complejidad técnica, habremos dado un paso muy importante para recuperarla, porque se deberá advertir que también esta relación es una prestación de alta complejidad, pero humanística.

Marcelo Alvarez. Profesor adjunto de medicina interna, Facultad de Medicina, UBA.

Clarín 19-10-05
 


 

 

El artículo que apareció (Lunes 3 de octubre de 2005)

en La Nación (comentado por U. O.  en rojo)

Los odontólogos se ven enfrentados a una compleja realidad laboral

Con profesionales que se sienten a merced de las obras sociales, las empresas de medicina prepaga y las clínicas privadas, un menor interés por estudiar la carrera -a pesar del alto nivel académico que ofrecen en la especialidad nuestras universidades- y un altísimo sector de la población imposibilitado de acceder a sus servicios, la odontología enfrenta una realidad laboral compleja.

El Censo Nacional Económico, cuyos datos publicó recientemente el Indec, arrojó que en el país hay 53.011 odontólogos matriculados, lo que significa el 6,8% respecto del total de las profesiones. Hay en el país un profesional cada 728 habitantes. Según la Federación Dental Internacional, la relación aceptable es de un odontólogo cada 1100 habitantes. Como en otras profesiones, con la odontología se registra una dispersión significativa: mientras que en Buenos Aires hay un profesional cada 121 habitantes, en Santiago del Estero hay uno cada 2876. "Calculamos que en el país sólo recibe atención odontológica el 15% de la población, cualquiera que sea su cobertura: nacional, provincial, municipal, sindical, de prepagas o privada", dice el doctor Javier Canzani, presidente de la Asociación Odontológica Argentina (AOA).

"El factor fundamental no es la falta de capacidad instalada, sino una deficiente educación para la salud por parte de la población, que demanda poco los servicios odontológicos. Si bien hoy hay un incremento de la información a través de las campañas que impulsan las distintas facultades y los círculos odontológicos, igual es insuficiente", dice Canzani. [U. O.: De estos dos párrafos magistrales que exprimió de su seco cerebro el de la AOA, se deduce que es preciso aumentar la cantidad de sufrientes clientes para que no les falte trabajo mal remunerado a los sacamuelas que no pertenecen a su élite. ¿Qué tal salir a repartir caramelos pegajosos?]

El ejercicio profesional también se ve dificultado por los bajos sueldos, la inscripción de los profesionales en el sistema de prestación sin ninguna cobertura social ni de salud, la marcada disminución del poder adquisitivo de los pacientes y la ya mencionada relación conflictiva con las obras sociales. [U. O.: Es mejor la visión del diario que la de nuestros dirigentes.] "El principal problema es el atraso crónico en los pagos debido a que, por la falta de recursos en el sector [!!!], surgieron metodologías de limitación de las prácticas, lo que produce grandes inconvenientes en el ejercicio diario de la profesión", dice genial Rubén Schcolnicov, presidente de la Confederación Odontológica de la República Argentina (CORA), institución que agrupa a 20.000 odontólogos pertenecientes a las 35 entidades profesionales que la conforman. [U. O.: ¿No le da para más el seco cerebro a este otro dirigente? Hubiera bastado que dijera, traduciendo su trabalenguas mental, que como no hay plata (?) los mercaderes de la salud imponen políticas contra la salud bucal.]

"Este proceso tiene como único objetivo mantener un equilibrio económico financiero, que está muy alejado del costo del plan de tratamiento odontológico ideal que necesitan nuestros pacientes", asegura Schcolnicov. [U. O.: Traduzcamos la incoherente intencional verbolalia: como no ganan bastante, la salud bucal que se vaya por el inodoro.] La CORA trabaja para que se cumpla en tiempo y forma el pago de las obras sociales con convenios y se actualicen los aranceles vigentes. También para impulsar una congruencia entre el sistema prestador de salud y el sistema universitario de formación odontológica.

"Se necesitan odontólogos generalistas con excelencia académica y con una formación pertinente a las necesidades sanitarias de nuestro país. De nada sirve formar colegas altamente tecnicistas, entrenados en costosos tratamientos que luego no van a poder ser implementados en la práctica diaria", dice Schcolnicov. [U. O.: Patadita para la AOA, que forma “tecnicistas” cuando se necesitan sacamuelas y prótesis.]

En baja: Según datos del Indec (año 2003) sólo el 45% de los argentinos tiene algún tipo de cobertura asistencial. La mayor parte de los beneficiarios se encuentra en los principales conglomerados urbanos, particularmente aquellos donde están ubicadas las once facultades de Odontología que existen en el país: siete de gestión pública y cuatro de gestión privada. Según estadísticas universitarias oficiales, 19.300 alumnos seguían la carrera en 2003.

Para la doctora Beatriz Lewkowicz, presidenta del Ateneo Argentino de Odontología (AAO), la carrera, más allá de esas cifras, parecería que ha dejado de ser atractiva para los jóvenes. "En la UBA, el ingreso en la Facultad de Odontología se redujo a menos de la mitad de las cifras históricas", dice. "Si bien se atribuye el fenómeno a múltiples causas tales como la aparición de universidades privadas o la existencia del CBC, no parecen ser éstos los únicos motivos, ya que ambas variables son comunes a las restantes carreras de la UBA y la reducción de la matrícula no se verificó de la misma manera." Para Lewkowicz, "podríamos estar frente a un fenómeno de desprofesionalización o, acaso, a una oferta que no responde a las demandas sociales respecto de la atención de la salud bucal". [¿Qué dijo? Véase el Editorial de este mes.]

Calidad: "Las causas de esta disminución son, a mi entender, multifactoriales", dice el decano Máximo Giglio. Y enumera: la situación económica de 2001, no del todo resuelta; el costo de la carrera, su intensidad y la mayor oferta educativa privada son algunas de las causas. "En la Capital Federal existen, además de la nuestra, tres facultades o escuelas de odontología privadas. Parece existir una sobreoferta de carreras en este espacio; sin embargo, lo más importante es la calidad de los egresados, y en ese sentido la Facultad de Odontología de la UBA está a la altura de las mejores del mundo."

Con infraestructura y equipamiento también de alta calidad la universidad pública cumple acabadamente -a su entender- con las expectativas de la profesión y de la sociedad. La carrera requiere incorporar instrumental y materiales odontológicos en su gran mayoría importados. El costo, por ende, es importante. "Una estimación promedio para los tres últimos años de la carrera es de $ 300 por mes", dice Giglio. Algunos alumnos comparten el instrumental si cursan en horarios diferentes.

El último censo de la UBA muestra que el 38% de los alumnos tiene un trabajo formal. "Pero muchos otros lo hacen de modo informal, de ahí la gran demanda de las comisiones vespertinas y el alargamiento, en muchos casos, en la finalización de los estudios. La carrera dura en promedio 6 años y medio", dice el decano de la UBA.

Para la presidenta del AAO -cuyo eje institucional es la formación continua de posgrado y funciona como unidad operativa odontológica de la Universidad Favaloro-, hoy la atención está centrada en la enfermedad y las urgencias, por demanda espontánea de los pacientes, que es un rasgo común a la población con y sin cobertura. "Eso, a pesar de que está totalmente demostrado que un cambio sustantivo y sustentable en salud bucal está relacionado con el desarrollo de programas de atención con contenidos de promoción y prevención", dice. [U. O.: Por fin, aunque de taquito, alguien menciona la clave. Ver utopías de noviembre.]

Su conclusión es que el país cuenta con un calificado y numeroso plantel profesional para una población que tiene una mala salud bucal.


Por Carmen María Ramos
Para LA NACION

                      Tengamos presente hoy más que nunca, las palabras de ¨Martín Fierro¨Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera.. porque si así no lo hicieran los devoran los de ajuera

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