enero 2015

Consideraciones éticas en blanqueamientos

Dentist's Prayer  La Oración del dentista colgada en antiguos consultorios decía así: “Señor, sé conmigo a diario cuando ejerzo la odontología. Pueda yo ser amable al tratar con suavidad a quienes ponen su confianza en mí. Pueda mi calma seguridad erradicar sus temores. Pueda yo tratar a cada uno con capacidad y habilidad. Pueda yo hacer un procedimiento difícil o la obturación de un diente. Cuando diagnostique y trate, sé conmigo todo ese tiempo, y compénsame con la sonrisa sana y hermosa de mi paciente. Amén.

Los temas éticos surgen en conexión con cualquier tratamiento, incluido uno destinado a mejorar el aspecto, como el blanqueamiento.

Se está dentro de lo correcto si

 • se actúa en vista del mejor interés del paciente y no por puro provecho propio,

• se obtiene pleno consentimiento informado,

• se obtiene una historia médica del paciente previa, y

• se dan las necesarias explicaciones sobre beneficios y riesgos.

Los pacientes que presentan dientes amarillentos u oscurecidos, como los debidos a  defectos congénitos, hoy plantean dilema ético al odontólogo.

Si se desea ser lo más conservador posible, la opción de rutina debiera ser un blanqueamiento. Cuando este simple tratamiento produce resultados satisfactorios sin implicar desgaste de tejidos dentarios, es lo correcto. Además, no excluye futuras opciones, como carillas o coronas.

¿Qué es lo mejor en cada caso?

Un tratamiento irreversible impone una carga de por vida al paciente en términos de restauraciones y de sus remplazos.

¿Es correcto proceder a un tratamiento habiendo una opción más conservador disponible?

La figura 1 presenta amelogénesis imperfecta leve (con dientes amarillos), cuyas previas carillas de  composite ya no son estéticamente aceptables para  el paciente. Dada la existente reducción no quedó otra que hacer carillas cerámicas.

Pero, en el arco  inferior no habían sido restaurados los dientes, de modo que se ofreció un blanqueamiento. Bastó para un buen resultado.

Esto no excluyó para nada un futuro tratamiento restaurador.

Ésta fue la respuesta dada por la Dublin Dental School & Hospital, Dublín, Irlanda cuando planteó  el tema el Scientific Committee on Consumer Products. Firmaron: Dr. Frank Quinn, Dr. Michael O’Sullivan, Prof. June Nunn, Dra. Jacinta McLaughlin, Prof. Brian O’Connell y Dra. Anne O’Connell.

 

Blanqueamiento y peróxido en la UE

Las normas en el R.U. en relación (modificadas el 31 de octubre de 2012) permiten que el porcentaje de peróxido de hidrógeno en productos para blanqueamiento llegue al 6%. Esto va de acuerdo con la legislación de la Unión Europea. Incluye el uso de peróxido de hidrógeno (PH) y otros compuestos que lo liberan, incluido el peróxido de carbamida y el de zinc para blanqueamiento. Es decir, el peróxido de carbamida al 10%  rinde un máximo de 3.6% PH, y queda permitido este producto con un 16% que libera menos de 6% (PH).

Condiciones:

■ Sólo dentistas pueden comprarlo, y sólo para su paciente.

■ Sólo dentistas pueden usarlo la primera vez; o demostrarlo bajo su directa supervisión (evita el riesgo de que cargue demasiado la cubeta y trague el excedente).

■Después podrá el paciente completar el ciclo de uso. 

■No debe ser usado en menores de 18 años.

Se debe conservar una detallada ficha con las anotaciones del examen, que es imprescindible, y ha de incluir el consentimiento informado de los  riesgos t beneficios. Después de la demostración pueden entregar el producto necesario al paciente e indicarle que no puede comprar otros productos de intención similar por su cuenta. Si hace falta otro ciclo, puede entregar la asistente el nuevo material.

Como en un limitado número de casos puede presentarse un dilema ético, se puede aconsejar:

■Tomar decisiones individuales para cada  paciente (no estandarizarse).

■ Que el consentimiento haya sido bien confirmado y esclarecido y que no se haya respaldado ningún producto o técnica por sobre otro.

■Documentar bien las consultas.

Tengamos presente hoy más que nunca, las palabras de ¨Martín Fierro¨ Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera.. porque si así no lo hicieran los devoran los de ajuera

                                                  

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