noviembre 2004

 

Una  deuda ética y moral  pendiente

de la humanidad consigo misma.

La odontología, aunque algunos no lo crean, forma parte de la humanidad, y los objetivos globales enunciados por la OMS pueden ser reproducidos con ligeros cambios ad hoc.

1.     Todas las personas de cada país tendrá fácil acceso al menos a la atención bucal esencial y al primer nivel asistencial.

2.     Todas las personas estarán activamente implicadas en su cuidado bucal personal y en el de su familia tanto como puedan y de acuerdo con una estrategia de salud comunitaria.

3.     Las comunidades de todo el mundo compartirán con los gobiernos la responsabilidad de la atención bucal de sus miembros.

4.     Todos los gobiernos [y asociaciones odontológicas] asumirán en conjunto la responsabilidad.

5.     Todo el mundo estará adecuadamente nutrido [incluye flúor y reducción de azúcares].

6.     Todos los niños serán inmunizados contra las principales enfermedades infecciosas de la infancia [caries incluida, con campañas de prevención]

7.     Las enfermedades infectocontagiosas, como la caries, de los países en vías de desarrollo no tendrán más relevancia sanitaria pública en el futuro próximo que la que tenían en los países desarrollados en 1980.

8.     Se emplearán todos los medios posibles para prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles de la boca y promover la salud mental [sin odontofobias] a través de los estilos de vida influibles y se controlará el entorno físico y psicosocial.

9.     Los medicamentos esenciales estarán al alcance de todo el mundo [incluida la fluoración del agua potable]

Fuente: OMS. Estrategia global de Salud para Todos, 1981. [Totalmente retocada y adaptada por U. O.]

Compárese con unos párrafos de la nota de un médico argentino, Eduardo San Román, publicada en la NACIÓN (28-9-04):

La despersonalización de la práctica médica es un estado actual frecuente: los pacientes ya no confían en los médicos y a éstos les resulta difícil disfrutar la profesión.

Una revista prestigiosa se pregunta si un cirujano podrá sobrevivir a la medicina-negocio, ya que se estima que debido al incremento en el precio de los seguros de salud habrá 61 millones de personas sin seguro privado que recurrirán a los centros de trauma y emergencias, usualmente estatales, donde el trabajo es mucho y los salarios bajos. Ya nadie quiere seguir estudiando una carrera con muchas responsabilidades y pocos placeres. "En los balances de las grandes compañías de seguros -dice el editorial- el salario médico figura en la columna de las pérdidas."

[Es fácil traducir a términos odontológicos y argentinos]

¿No cabría pensar, a estas alturas, que las leyes del mercado, aplicadas a la administración de la salud sin un filtro adecuado, están generando pacientes más enfermos y médicos menos médicos? 

¿Acaso la prevención de las enfermedades no es lo que se opone a un gran negocio de medicamentos y tecnología? ¿Qué es avanzar en medicina: prevenir o curar?

...en nuestro medio ha sido catastrófica la compraventa de instituciones de salud por empresas cuyo único móvil era hacer un buen negocio, ya que el mercado paga el menor salario para un mismo trabajo.

...se convierten en profesionales que, si bien con mucho esfuerzo logran cierta formación autodidacta, favorecen involuntariamente los caprichos del mercado al recibir salarios pauperizados y practicando una medicina llena de riesgos.

 

Lo cual se encadena a su vez con un tema muy actual, muy crucial, el de la mala praxis inducida

VOLVER

Filosofía de la mala praxis inducida

¿Es posible inducir a la mala praxis? ¿Es posible ser inducido? ¿Pueden los mercaderes de la salud forzar a un profesional a olvidar su juramento hipocrático? ¿Puede más la necesidad que el deber? ¡Vaya preguntas! Quien las conteste, bien, debe de ser un sabio, sin lugar a dudas.

Los mercaderes de la salud, los CEO de la globaloney, en fin, los dueños de la guita no dan un paso sin consultar a los abogados de la mafia, o la mafia de los abogados, y éstos jamás les permitirían que se expusieran a poner su firma en contratos que vayan manifiestamente contra la ley, contra las buenas costumbres o contra la salud de los afiliados de sus obras sociales, prepagas, clínicas, etc. Delincuentes, sí; estúpidos, no.

Pero en verdad se hacen contratos que van contra la ley, contra las buenas costumbres y contra la salud de la población… Sólo que no son escritos, sino orales, y hasta tácitos, no explícitos. Por ejemplo, si en una clínica le citan a un odontólogo cuatro pacientes por hora, ¿no lo están induciendo a no tomarse el tiempo necesario para trabajar correctamente? No está escrito, no está dicho, está implícito. Se contrapone claramente a las mejores prácticas terapéuticas.

Todas las reglas verbales y tácitas están destinadas a bajar los costos de los mercaderes, de ningún modo se dirigen a mejorar la calidad de la atención. Si el odontólogo prestador está en su consultorio, le ponen un tope de facturación o de cantidad de prestaciones que puede realizar en ese lapso. El odontólogo tiene dos opciones: posterga tratamientos que no debiera postergar o trabaja sin facturar, sin cobrar. La tercera opción sería rebelarse y quedar fuera de la cartilla. Cuando posterga, comete mala praxis. Cuando trabaja gratis, comete daño a sí mismo (aunque sienta limpia su conciencia). Incurre en la misma agresión a su bienestar y debida felicidad cuando acepta honorarios vergonzantes, cuando no protesta por atrasos en los pagos o faltas de pago o débitos desmesurados e injustificados.

La alternativa es de hierro: o agrede al paciente o se agrede a sí mismo. ¿Cuánto tiempo puede agredir a la población a su cuidado sin caer víctima merecida de la justicia? ¿Cuánto tiempo puede ser “el atormentador de sí mismo” sin que le roa la conciencia el pájaro de Zeus o una vulgar úlcera? ¡Oh, sí! De afuera es fácil enarbolar banderas impolutas y juzgar a los colegas más débiles. Desde afuera del sistema, como lo estoy yo (HM), sería fácil pontificar al respecto. Pero que hay que estar adentro, hay que estar atrapado en los lazos de los mercaderes, de la familia y del status, y entonces decir qué se debe hacer. ¿Lanzar todo por la borda y ser un héroe libre, solitario y desconocido? ¿O convocar a la huelga y luchar desde un gremio solidario y fuerte por los derechos de la salud y de los trabajadores de la salud? ¿La libertad o el mendrugo cotidiano?

Recordaba, hace poco, una tira de Mafalda en la cual se la veía ante un plato de sopa sin tomar. La madre: “¡No tomás la sopa! ¡No comés postre!”. M: “¡No la tomo y no la tomo! ¡Y yo sería una repugnante si hubiera algún soborno capaz de hacerme desertar de mis principios, traicionar mis creencias y vender mis convicciones¡” Madre: “Panqueques”. M: (Mientras toma la sopa)“¡¡Qué asco me doy a veces!!” Y, preguntaría el filósofo, ¿no se dan asco a veces los que venden su libertad, su conciencia por menos de un panqueque?

[Los dos párrafos aquí intercalados hacen referencia a Don Quijote, a Mario Vargas Llosa que lo recuerda y a la libertad. Si no son temas de su interés, siga la lectura después del paréntesis.

No creo que Don Quijote sintiera por sí mismo el asco que experimentaba Mafalda, porque él supo rechazar el soborno que le representó la vida regalada en los dominios de los Duques. Mucho menos, muchísimo, es lo que percibe un odontólogo de los mercaderes, y se queda en el sistema. “En los halagos y mimos de que fue objeto, el Ingenioso Hidalgo percibió un invisible corsé que amenazaba y rebajaba su libertad, porque no gozaba de ellos con la libertad con que los gozaría si fueran de él.” “Las obligaciones de las recompensas, de los beneficios y mercedes recibidos son ataduras que no dejan campear al ánimo libre. ¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede la obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!” ¡Y hay quienes (y no los juzgo) no se dan asco cuando venden su juramento por una pizca del panqueque!

La libertad es la soberanía de un individuo para decidir su vida sin presiones ni condicionamientos, en exclusiva función de su inteligencia, voluntad, conocimientos y creencias. Libre de interferencias y coacciones para pensar, para expresarse y para actuar. Don Quijote lo expresó así: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.”]

En el contrato no escrito que imponen los mercaderes reina el estropicio, abunda la desvergüenza, porque ¿para qué sirven los progresos de la ciencia, si no se los incorpora en los aranceles o nomencladores de los patrones? En un rasgo de notable estupidez y crasa desconfianza, los mercaderes no pagan por la prevención en todas las edades. Y cuando, al revés, el nomenclador paga, como corresponde, más una resina compuesta que una amalgama de plata, ¿quién si no el más fuerte de alma y conciencia va a elegir la prestación peor paga? Y para peor ignominia, cuando fracasa esa labor no indicada el odontólogo sufre un injusto débito que reduce aún más el magro honorario. Es contrario a la ley comprometerse a cualquier duración de los trabajos o anunciar cuánto podrán durar o asegurar qué es lo que más conviene (¿a quién?). ¡Es muy grande la tentación de hacer lo más seguro y beneficioso! Suena mejor una extracción que un conducto, seduce más un implante que un puente (aun entre dientes muy restaurados).

Si ubicamos en el centro de una página los problemas de los odontólogos, los podemos vincular mediante radios (como muy bien lo esquematizó la Dra. Débora Kreisler) a todos los factores que hemos mencionado, más la falta de contratos -ni siquiera de los injustos-, la falta de legislación laboral que proteja al profesional, la avaricia de quienes se lanzan como buitres sobre la mala praxis y la amenaza permanente de quedarse sin trabajo o de no entrar en el perverso sistema de los mercaderes.  Sí, la alternativa es luchar desde la actividad privada, pero son muy pocos los que sobreviven satisfactoriamente, sobre todo si no atienden a las clases más altas. Los empobrecidos y los pobres… ¡que Dios los ayude!

Regreso a las preguntas originales: ¿Es posible inducir a la mala praxis? ¿Es posible ser inducido? ¿Pueden los mercaderes de la salud forzar a un profesional a olvidar su juramento hipocrático? ¿Puede más la necesidad que el deber?

Sí, sí, sí, sí. Sí a las cuatro preguntas. Sí, es posible. No todos son Quijotes.

Si no a Mafalda, todos recordamos, aunque sólo sea de la mano de Estanislao del Campo, al muy sabio y docto doctor Fausto, que vendió el alma al diablo. Venta al alcance de quien quiera. Sólo hay que elegir entre el Infierno de hoy y el Infierno de la eternidad. Muy fácil si no se cree en el Infierno y si no se tiene conciencia. Desgarrador si se padece aquella creencia o esta falencia.

¿Puede usted juzgar al pecador? ¿Puede arrojar la primera piedra?

Yo no me siento con derecho.

Sólo estoy absolutamente seguro de que quienes merecen los peores castigos para la eternidad son los mercaderes que debieran ser arrojados ya del Templo de la Vida, los que viven para Baal y desprecian al ser humano en aras de ganancias desmesuradas que solían ostentar ante los pobres (y ahora esconden de los potenciales secuestradores).

Horacio Martínez

Postdata tragicómica. En los últimos días de septiembre, estuvieron reunidos en Buenos Aires los empresarios de la medicina privada (“mercaderes de la salud”) y allí, el director del Cemic, Héctor Magonza, dijo que las personas mayores de 60 años “consumen hasta el 60 por ciento del gasto en salud, a pesar de que representan el 25 por ciento de la población. Sin duda, la solución acorde con la mentalidad de quienes osaron reunirse en un llamado “Congreso Argentino de Salud”, sería solicitar a las autoridades -por intermedio de sus eficaces lobbistas- que se proceda al exterminio de quienes se atreven a vivir tanto y causar gastos a las empresas, esas empresas que no se quejaron mientras los entonces jóvenes pagaban y pagaban cuotas sin ocasionar desembolsos significativos. ¡Cómo no van a pensar en exterminar a los provectos si ya les imponen cuotas mayores por edad y no los aceptan cuando quieren cambiar de empresa!

N de la R: Véase información sobre las Jornadas de Fociba

  VOLVER

 

Sobre las Jornadas de fociba

(Informe del Director de U. O. presente allí)

Mi memoria no es perfecta y mi parcialidad puede hacer que no sea todo lo objetivo que quiero ser.

Estimo una concurrencia, "a ojo",  que no llegaría a las 200 personas; considérese que llegué algo tarde y me tocó el Nº 124. Las autoridades estaban contentas, consideraban que hubo una respuesta de asistencia mayor de lo que esperaban o lo usual para este tipo de convocatoria.

 Ya habían hablado Devoto y el Anestesista Larroque.

Los demás hicieron un "repaso de la situación actual" sin omitir demasiadas cosas. Hicieron una bastante aceptable descripción de la realidad que nos afecta. Muy poco aportó el presidente de CORA y rescato la disertación de Rapaport quien dijo que si hicierámos un "compulsa" entre 1000 colegas, habría una casi coincidencia total en cuanto al descreimiento en la instituciones odontológicas por su inacción. Aclaró que no es nada nuevo, que se remonta a hace 16 años y pidió apoyo, que sin el esfuerzo y apoyo de todos no se iba a lograr nada para poder iniciar el camino adecuado. Un joven recién egresado dijo estar agradecido con todo lo que aprendió en la facultad (UBA), que es excelente el nivel de conocimiento que se obtiene, pero que deberían preparar a los alumnos también para hacer una odontología acorde con la realidad del país, que la mayoría de lo que se aprende no se puede aplicar en las condiciones conocidas y que son con las que el recién egresado se encuentra. Rubacha expuso todos los esfuerzos realizados por Fociba en lo que hace a residuos patogénicos (no peligrosos) y la importancia del consentimiento en los seguros de mala praxis. Contó un poco los manejos de, y evolución de las prepagas y gerenciadoras, sus intereses comerciales y su poder económico-político, e insistió en la necesidad de hacer "lobby" para estar presentes con nuestras propuestas donde corresponda , llámese organismos estatales o legislativos. Habló de sus trámites para que se cree un registro de entidades de medicina prepaga.

En todos los disertantes y panelistas hubo coincidencia en lo difícil de la situación, en lo poco o nada que se había logrado, aunque no lo dijeron tan claramente, Y eso sí, una vez más declamaron que este era el comienzo, que era el punto de partida, que era el inicio del buen camino, etc., etc.

Con respecto al Nomenclador, coincidencia total en las especialidades que lo trataron: es un desastre, está totalmente fuera de toda realidad, esos valores no permiten trabajar, faltan códigos y sobran otros. Creo que se habló de prevención (no escuché el mensaje ) cuando expuso la Dra. Deangelillo -odontopediatra-. Sí se coincidió en el deterioro sistemático de la salud de la población. Cada una de las materias elaborará su nomenclador y a partir de allí habrá que seguir todos los caminos para consensuar lo propuesto, legales, etc.

Esto dijeron los disertantes.

En distintos momentos apareció la voz de los colegas, los dentistas de base, como diría creo, CocoVignolo, ¡perdón! debo retractarme, hablé en masculino y como es clásico las que pusieron los huevos, ovarios o lo que más les guste sobre la mesa  fueron mujeres, y jóvenes para hacer oír sus verdades.

Una colega reclamó a las instituciones que hoy empiezan ha hablar ¿qué hicieron hasta ahora? y cómo pudieron desconocer las condiciones de trabajo que se impuestas? Por lo que los caratuló de HIPÓCRITAS, y así varias en distintas oportunidades levantando aplausos en la concurrencia y alguna reacción fascista de los veteranos de siempre. Otra colega desconocía quiénes eran los que supuestamente nos representaban y no sé si lo dijo irónicamente o no pero aclaró que los desconocía porque nunca nadie había hecho nada. Otra joven, con tres años de recibida dijo prácticamente que todo eso era una falacia, (también fue patoteada y se retiró enseguida) y que prefería morirse de hambre en su consultorio antes que aceptar las terribles condiciones que se imponen y que hasta no son legales.

Prácticamente los últimos en tener la palabra fueron la Dra Kreisler que rescató la "ironía" de la joven colega que venía a conocer a sus representantes y recriminó el que nuevamente se hable de componer un Nomenclador Nacional cuando esto lo habían hecho la mayoría de las especialidades tiempo atrás, por lo que esto no sería mas que una nueva maniobra de dilación.

Luego hablé yo, casi contrariamente a mi voluntad, ya que alguna vez dije que no soy orador, me pongo muy nervioso y luego me da mucha bronca porque olvido decir muchas cosas o no lo hago adecuadamente. (Espero ser más o menos fiel a lo que creo que dije, tengo testigos así que por favor, corríjanme)

Aclaré por qué entendía muy bien los reclamos de Débora y de los demás, ya que venía escuchando lo mismo desde hace muchos años y para no alejarme demasiado me remontaba al momento en que el pueblo argentino salió a la calle por el tristemente célebre "corralito", día en que nos reuníamos ante lo que parecía la primera convocatoria más o menos seria con ganas de recomponer la cosa para la odontología. Que unos salieron porque les tocaron el bolsillo y otros (las instituciones odontológicas) llamaron porque también "su" pueblo les empezaba a apretar demasiado y fundamentalmente porque la situación empezaba a mellar los intereses de quienes manejaban la odontología de redes o gerenciada y que desde aquel momento hasta ahora no se hizo absolutamente nada. Que siempre fue mas de lo mismo. Me ubiqué entre los mil de la compulsa que descreían de las instituciones odontológicas. Felicité a las jóvenes mujeres que tuvieron el valor para decir lo suyo en un auditorio como ese y rescaté la palabra de una de ellas HIPOCRESÍA por que todos supieron siempre lo que ocurría y porque saben muy bien que nuestros propios colegas, directivos de nuestras sagradas instituciones, son también directivos de las gerenciadoras que criticamos y forman parte de esos oscuros y poderosos intereses que se oponen a la salud de la población y a nuestras necesidades.

Que estoy muy de acuerdo que se debe seguir el camino de la legalidad, de la organización y los pasos correctos, para llegar a los organismos que corresponda, y poder instrumentar nuevamente la odontología que merecemos y queremos, pero que lamentablemente eso lleva muchos años y nuestro pueblo necesita salud bucal y nosotros tenemos necesidades y que ni antes ni hoy (por esa Jornada) había escuchado propuestas, salvo proyectos y de muy lejana consecución , por lo que yo, que lamentablemente no tengo las respuestas, por lo menos iba a hacer una propuesta:

1) Llamar a una Jornada de Protesta de una semana, con cese de actividades en nuestros lugares de trabajo, dejando de atender prepagas y OS, y recibir solamente casos de urgencia o necesidad mayor.

2) Que ésta sea convocada por la CORA y FOCIBA a la cabeza con el apoyo de los círculos, colegios y asociones de todo el país.

3) Publicación en los medios masivos de comunicación del país de los motivos de esta convocatoria, con hincapié fundamentalmente en la situación de la salud bucal de la población y que es ella la que se seguirá perjudicando de seguir estas condiciones y que se dé un valor prioritario a la PREVENCIÓN en salud bucal.

Despues de dicho esto, mis nervios y mi nudo en la garganta me dejaron escuchar muy poco del cierre.

A todos los colegas les dejo constancia acá del compromiso asumido personalmente por el Dr. Devoto de recibir en Fociba todas las denuncias que se hagan por condiciones indebidas de trabajo, que ellos le darán curso (legal si correspondiere) y sobre todo si alguien es "echado" de una clínica, ya que legalmente se nos debe reconocer la relación de dependencia. Se respetará, dijo, en todos los casos la privacidad, preservando la identidad del colega.

Pido disculpas, pero mi capacidad de síntesis es nula, y no encuentro mejor forma de resumir esta Jornada.

                Emilio Bruzzo

 

 

La respuesta: el gremialismo

Cuánto hay que remar, cuánto hay que enseñar, cuánta lucha nos queda todavía para que nuestros  colegas asuman que el ejercicio profesional en la Argentina pasa por el Gremialismo.

Se fueron los días de tirar manteca al techo

Hoy hacen cola para ser admitidos en una pre paga, en una obra social etc, hasta ruegan a dirigentes odontológicos para que los inscriban en los cuadros prestacionales, siendo que tendría ser un derecho la libre adhesión a los padrones, asumen nomencladores absurdos porque saben que los pueden bicicletear, los colegas no tiende a desarrollar técnicas modernas, tienden a tener la piel y la conciencia cada vez más duras para acallar el grito interior de su dignidad en su trabajo manual e intelectual para no ser carne de diván y hundirse ellos y la familia que pretenden defender y alimentar

Y son los dirigentes que viven de la práctica privada los  que rigen los destinos de los prestadores en las instituciones.

Es de locos

Por eso pregunte qué opinó el graduado o estudiante de último año. Y qué opinó el Presidente de la Cora

Y por eso estoy de acuerdo con H. Martinez: el gremialismo es la única salida y olvidarse del 3 de octubre día de la odontología latinoamericana y pensar en el 1 de mayo, Día del trabajador universal y que luchen como trabajadores para conseguir quemar en la hoguera purificadora   a los mercaderes y traidores de la profesión y en esto están también incluidos, políticos, dirigentes gremiales que utilizan el dinero de la seguridad social para fines gansteriles sin interesarse por la salud de los trabajadores que pretenden defender.

Dejémonos de joder con las listas, una sola que luche y golpee y grite y denuncie, ya verán con quién se hablará, los tiempos se están acortando, es como un volcán, no pasará mucho para que explote. Por eso, cuando se participe en cursos, reuniones, jornadas, congresos, no hay que andar con chiquitas, hay que pararse y decirles en la cara que son unos traidores, es la única forma que entienden, echarte no pueden ya que hemos pagado la cuota para participar en las jornadas o congresos y si no queremos hablar hay que desplegar pancartas

Ahora parece que todo es imposible, pero sin cuadros formados es muy difícil dirigir una batalla: somos 20 pues ya somos más que uno

Agremiarse es la consigna

Firmado: Coco Vignolo

 

VOLVER

Otra de mercaderes

Los MERCADERES DE LA SALUD practican comportamientos que avergonzarían a estafadores menos descarados y el fisco se deja timar. Para muestra, esta comunicación textual, absolutamente auténtica:

 

En APO, primero estás 3 meses a prueba; al término, si estás y están conformes, te hacen un contrato pero no de trabajo, es un contrato de alquiler por $3500, tras lo cual pasás a ser prestador de OSDE, pero se dibuja como que les alquilás a ellos el lugar y el servicio, pues por ese valor te dan secretarias, asistentes, materiales, consultorio y pacientes.

El 90% de los pacientes son de OSDE y OSPIC; por esos pacientes abonan 0301: 17,50$ y por 0302: 22,19 (en cualquier plan de Osde). El 10% restante son pacientes directos de APO y de Poder Judicial; por ellos te abonan 0301: 14,73$ y por 0302: 18,69$.

Pensarás, como yo, que esto es vergonzoso, pero todavía no es nada… Tenés que llevarte tu turbina, tu micromotor y el instrumental que acostumbrás a utilizar en tu especialidad, porque ellos te dan nada más que lo que se usa normalmente.

Los horarios de trabajo son de 08.00 a 20.00, o sea, no podés ir una mañana y una tarde de diferentes días; deben ser dos días completos. 

Siempre tenés débitos ¿Por qué? Porque los protesistas absorben sus débitos completos, pero con el resto de las especialidades les es muy "engorroso" diferenciar de quién es cada débito (¡con la infraestructura que tienen! ¿Cómo que no lo pueden hacer?) Entonces al total de débitos de todas las especialidades, menos los de prostodoncia, se lo divide en porcentajes iguales y los absorben todos los profesionales del servicio, hayan tenido o no cada uno débitos individuales en sus trabajos. 

Por otro lado cuando fracasa una prótesis fija, el débito completo es tanto para el endodoncista como para el protesista en porcentajes iguales, ¡es cosa de locos!

Para finalizar, con este maravilloso contrato de trabajo si, por ejemplo, vos ganaste $1500 en el mes le hacés la factura por ese valor contra entrega del cheque como en todos lados, pero ellos le facturan a OSDE, no sé de qué manera (administrativa y por computadora), un recibo con tu nombre y numero de CUIT por valor de $5000 ( $3500 de alquiler, más $1500 de honorarios).

De esta manera (y esto lo explicaban abierta y descaradamente), no tienen problemas con las inspecciones porque no se puede tener profesionales que facturen honorarios sin un contrato de trabajo. Además, ellos se descargan muchos gastos así y "hasta ahora" los números les cierran redondos y no han tenido problemas.

Ahora, pregunto ¿qué pasa con mi situación impositiva? Porque en mis facturas sólo figuran los $ 1500, pero por otro lado aparecerá la factura que ellos inventan a mi nombre de $ 5000. Me contestaron que para eso debía estar inscripta en autónomos en la categoría mayor y que no me hiciera problemas porque los números cierran.

Realmente, no tienen cara; por esos honorarios ni me muevo de mi casa, sigo donde estoy. Pese a no estar más en “Superdont”, y después de tantas entrevistas en diferentes clínicas, es lo mejor (dentro de lo malo que es trabajar en clínicas). En “Supersuper” te dan todos los materiales, el uniforme, te pagan en fecha, y aunque terminás exhausto de tantos pacientes lo bueno es que lo único que llevás es tu persona. Comparando con el resto de las clínicas, aunque te paguen 0301: 16$ y 0302: 26$ es neto a 30 días y no ponés absolutamente nada. Los débitos son de cada uno. Te juro que estoy indignado, y definitivamente no voy a una sola entrevista más en ninguna clínica; me quedaré en mi consultorio y listo, y continuaré en el consultorio al que estoy concurriendo dos veces por semana, que ése sí es un señor y abona el 50% de todas las prepagas y diferencia bien los valores de cada plan. 

¡Otro dato! Me llamaron de una clínica que está en Paraná y Córdoba, COF creo (porteros y afines). No fui, pedí información por TE. ¿Sabés cuánto pagan? Con título de especialista o no, hagas lo que hagas: ¡¡¡10$ la hora!!!! ¿Podés creer? ¡Y también tenés que llevarte el instrumental rotatorio! ¿Estamos todos locos? ¿O rodeados de vivos?

                        Tengamos presente hoy más que nunca, las palabras de ¨Martín Fierro¨Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera.. porque si así no lo hicieran los devoran los de ajuera

                                                              A índice gremiales

                                                                 VOLVER