diciembre 2004

El viejo cuento de los dirigentes y la mentida imposibilidad de agremiarse...

Leímos en un editorial reciente* unas preguntas atribuidas a un colega novel. Las transcribimos numeradas porque tienen sustancia:

1.     ¿Por qué, si la odontología es una profesión liberal, la mayoría de los colegas tienen que trabajar para OS y prepagas?

2.     ¿Por qué nos pagan honorarios tan bajos siendo que los materiales cuestan tan caros?

3.     ¿Por qué tenemos que aceptar normas de trabajo que van en contra de lo estudiado en la facultad, o no condicen?

4.     ¿Por qué no hay leyes que regulen la actividad de las empresas de medicina prepaga que incluyan además el papel del prestador con todos sus derechos y obligaciones?

5.     ¿Por qué tengo que tener un “conocido” para acceder a sistemas que tienen el listado de profesionales siempre cerrado?

6.     ¿Por qué los profesionales recién recibidos no tenemos algún tipo de ayuda o exención impositiva hasta que nos consolidemos en la profesión?

7.     ¿Qué función cumplen las instituciones (¿recientes o antiguas?) cuyas siglas las identifican [algunas veces]?

8.     ¿Cómo se llegó a este estado de cosas?

9.     ¿No están encargadas de protegernos esas instituciones?

10.     ¿Por qué se recarga con IVA la cuota de medicina prepaga, siendo que libera al Estado de brindar atención?

11.     ¿Debemos resignarnos a que nuestras instituciones carezcan de la fuerza suficiente para pelear por lo que nos corresponde?

12.     ¿Por qué no se unen todos y dejan de trabajar aisladamente?

13.     ¿Por qué no eligen a los que se han destacado en la lucha y los ponen al mando?

A tanta pregunta, medulosas aunque de apariencia inocente, el editorialista responde por boca de un viejo dirigente que no hay una explicación para la “independencia” de las organizaciones profesionales múltiples. Supongo que el ignoto editorialista (no firma, no se atreve, no lo dejan) conoce las multifacéticas respuestas posibles, pero ya se arriesgó demasiado asentando las hipotéticas preguntas al supuesto dirigente.

El osado editorialista (¡así no va a durar!) acierta cuando dice que la unión hace la fuerza y que es necesario el apoyo con hechos concretos de todos los representados, que la acciones intentadas fracasaron cuando se necesitó la solidaridad de los colegas ante, por ejemplo, la suspensión temporal de la atención en forma masiva a empresas u obras sociales.

Pero los dirigentes actuales no tienen mentalidad de piqueteros (no comparto los métodos de los desocupados, sí sus razones) porque se sienten y son de los privilegiados que se ofuscan cuando la “negrada” les impide el paso. Negros, aluvión zoológico, somos todos y cada uno de los odontólogos que trabajamos como negros en negro para los negreros mercaderes de la salud.

La traducción y resumen podría ser que es preciso contar con un gremio, encontrar la vuelta para constituirlo y, entonces, obtener la unión por la fuerza para lograr la fuerza que da la unión. Sí, mentalidad de gremialistas. No mentalidad de señoritos. Sí, actitud de trabajadores. Sí, reconocimiento de la dependencia. No la apatía. No el egoísmo. No la cobardía.

*Se nota el cambio de Director de RAOA por alguien que no tiene miedo de decir y dice bien, sabe escribir, sabe pensar.

Nota de la Redacción: Los lectores de U. O. de toda Hispanoamérica podrían ensayar respuestas a las preguntas del recién horneado colega y remitirlas para su publicación, y podrían incluir si existe la agremiación como trabajadores odontólogos en otros países.

 

Como una especie de continuación o de estímulo a las respuestas, U. O. transcribe, con algún recorte y algún retoque (no autorizados) la siguiente explicación inteligente y fundada de la Dra. Débora Kreisler sobre el tema AGREMIACIÓN:

 

Te cuento que el verso que siempre pusieron nuestros dirigentes de que no pueden formar el sindicato es real. “Ellos” no pueden formar el sindicato porque justamente ellos mismos son empleadores y no “pueden” demostrar la relación de dependencia.

El problema es que hay varios tipos de empleadores odontológicos. Los grandes empleadores y los pequeños empleadores de colegas.

Para formar el sindicato, tenés que juntar sólo los que son empleados, no importa si la relación de dependencia está reconocida porque para eso vas a formar el sindicato para que se reconozcan todos los derechos (esta frase, Débora, es esencial, para ser releída y memorizada), pero resulta que muchos de los que se quejan por la situación, resulta que a su vez tienen empleados odontólogos y entonces no hay homogeneidad en las opiniones y nunca se puede formar nada.

Habría que hacer un análisis de terreno y clasificar los consultorios y clínicas en categorías para saber si por ejemplo un consultorio con más de 2 sillones pasa a formar parte de una mini clínica y con más de 4 ya es mega clínica o algo así. A su vez, si el dueño del consultorio de 2 sillones trabaja con otro colega es su socio, o sea, dueño junto con él del total del consultorio o si sólo es el que le va a hacer la endodoncia.

Y así hasta tener en claro qué y quién es cada cosa y a partir de allí decir quién es empleado y quién es empleador.

Un odontólogo que trabaja en su consultorio solo y atiende a empresas, ya está en relación de dependencia, lo que pasa es que no está reconocida. (a este odontólogo le ponemos dentista1)

El dentista1 que es empleado no reconocido de la empresa a su vez puede tener trabajando a un colega que le hace la ortodoncia una vez por semana y éste último pasa a ser empleado (dentista 2) no reconocido del primero.

Este caso del dentista 1 con su colega empleado se repite con mucha frecuencia y por esto, cuando se nombra la relación de dependencia total y real se fruncen y prefieren el colegio... aunque tampoco quieren el colegio.... en fin están entre la espada y la pared...

Y cuando alguien quiere y no quiere y no sabe qué hacer porque en parte está en infracción y en parte tiene razón, entonces cuando no se sabe qué más hacer, entonces cambia de tema y habla de la mala praxis y listo... Aunque cuando se habla de la mala praxis de la forma en la que se habla actualmente, los problemas se realimentan.

Aclara la Dra. Débora Kreisler que toda esa clasificación y otras cuestiones más son parte de un libro a publicar

Débora, cuyas denuncias ya hemos incluido, envió un mensaje a un foro electrónico que, adaptado a nuestro formato, reproducimos a continuación.

Tenía ganas de contestarte sobre el exceso de odontólogos y contarte que nuestras mismas instituciones vieron un gran negocio en abrir varias universidades privadas y crear un exceso de mano de obra; (UO: ubican bien a sus familiares jóvenes, para mantenerse al tope, y los pobres de la UBA son carne de cañón de los mercaderes) Hoy me llevé una sorpresa terrible y me rebajonié. En fin...
 La noticia que me desanimó es la siguiente:
 Se están estudiando en el Congreso proyectos impulsados por las empresas de salud e instituciones médicas (y detrás vienen las instituciones odontológicas). Disiento. Yo opino que es un proyecto ideado por las empresas de salud junto con las compañías de seguros de mala praxis para ganar más plata de la que ganan actualmente.
En el senado hicieron reuniones para tratar estos temas y para
demostrar que escuchan a todos los sectores. Hace unas semanas han invitado a disertar a grandes juristas para que den su opinión. Y la verdad que uno piensa... y bueno... si invitan a hablar a
abogados, jueces y autores de libros sobre responsabilidad civil de los médicos y establecimientos de salud, etc.... uno se queda
más tranquilo, pues piensa que el debate será objetivo e imparcial.

 Una de las instituciones, empresas o cámaras que impulsa estos proyectos es la ADECRA (Asociación de clínicas, sanatorios, etc.; relacionado con un presidente de “odontología organizada”) Y, lamentablemente, uno de los juristas más importantes que debatió el proyecto es el abogado de ellos. O sea que los mismos que escriben los libros sobre responsabilidad civil son los mismos estudios jurídicos de las empresas y compañías de seguros de mala praxis.  Y los profesionales son tomados inocentemente para sumarles votos en la creencia de que es para el bien de ellos y en realidad es para beneficiar a las empresas. Son tan piolas que ahora la ley no sólo es para médicos y empresas de salud sino que lo extienden a todas las profesiones como abogados, etc. Con esto los compraron a todos y es más fácil que se aprueben sus peticiones.

MÁS SOBRE EL

    SINDICATO  DE   ODONTÓLOGOS

En la noche del 7 de octubre  del 2004 tuve el grato honor, dice Coco Vignolo,  de presenciar en el colegio de Madrid una mesa redonda sobre el tema ¿Se podría evitar la plétora de dentistas?

El panel estaba concurrido: por el estado español, el presidente del consejo; por las universidades privadas, las dos más fuertes, la Universidad Alfonso X El Sabio y la Universidad Europea de Madrid. Más la vicerrectora de UNC y el decano de la facultad de odontología de UNC

La privadas defendieron el derecho a hacer con su empresa lo que fuera más rentable, sobre todo, el director de la Alfonso X El Sabio, que tiene un cupo de 400 alumnos al año (dicen tener la facultad más grande de Europa).

La Europea de Madrid puso énfasis en los postgrados cosa que les están resultando sumamente ventajosos (ante la mala formación de los licenciados por la públicas, según el presidente del consejo).

Lo más importante de la noche estuvo a cargo del decano de la facultad de odontología de la UNC, el Dr. José López Lozano

Brillante, breve y directo

Si los odontólogos no se sindicalizan o agremian, los  licenciados odontólogos en los próximos años perderán todo a manos de las aseguradoras. Reafirmo que el problema no está en la plétora, si no en el derecho de defender su trabajo con dignidad y sin esclavizarse a las voluntades de las empresas aseguradoras o los mercaderes de turno que pueden ser colegas y/o ajenos a la profesión. El único camino es el sindicalismo y dio el ejemplo de los colegas franceses.

Yo estaba en primera fila; al terminar me miro y sonrió.

Hace dos años, en una reunión, me confesó que le resulta muy difícil poner el tema como punto académico. Pero todo llegará, en una de ésas, antes de jubilarme me doy una charla en la facu.

Hemos logrado que el próximo foro en el colegio tenga este titulo
Los odontólogos ¿se pueden agremiar o sindicalizarse?

No es mucho, pero son pasos; la discusión ya está en el lugar en que tenia que estar: en el anfiteatro del colegio

Esto se logra no claudicando nunca y estando siempre en primera fila y siempre opinando; no importa si no te escuchan, te oyen; con perseverancia, se logra todo. Piensen, hace diez años a quien se le podía pasar por la cabeza que en el colegio se discutiría si los odontólogos nos podemos sindicalizar o no.

Si hay algún colega español que integre  esta lista,  sabrá lo que estoy diciendo. Yo estoy contento. Cuando me presenté a las elecciones del Colegio, llevé como bandera la consigna “hay que sindicalizarse”; hoy ya se debate oficialmente. Yo cuento mi realidad, y es verdad que todo está globalizado, las realidades del norte. este, sur y oeste NO son diferentes. Todo esta a tiro de piedra.

 

 

                        Tengamos presente hoy más que nunca, las palabras de ¨Martín Fierro¨Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera.. porque si así no lo hicieran los devoran los de ajuera

                                                              A índice gremiales

                                                                 VOLVER