agosto 2015

Entrevista al Dr. Néstor Rubacha (FOCIBA)

Qué es la FOCIBA - Cuál es la función de la FOCIBA - Cómo se representa a los odontólogos

Cuál es el mayor problema al que se enfrenta hoy el odontólogo. Desde las distintas entidades que nuclean a los odontólogos, como Fociba para la CABA ¿se abren espacios para el tratamiento de la prevención del riesgo odontológico-legal? Si. Se da más información y el colega la solicita. Se intenta generar un perfil ordenador de la parte legal respecto al trabajo del odontólogo y su quehacer con respecto de la sociedad. Y no solo en relación a la mala praxis; la odontología legal se ocupa también de auditoría, sanitarismo, formación de Comités de Ética en donde por supuesto el tema de Mala Praxis ocupa un espacio importante. Por otro lado, en todos los Congresos hay actividades con respecto a la parte legal, pero no suele el tema más buscado, infortunadamente, ´por el odontólogo que prefiere seguir capacitándose en algo más tangible y de mayor rentabilidad, sin captar una real concepción de cuánta rentabilidad le quita la falta de comprensión y aplicación del criterio ético y la práctica buena, el bien hacer, en el ejercicio profesional.

Para finalizar, ¿cómo ve el actual escenario de la odontología? Con dos problemas sobresalientes: primero, hay una  oferta profesional excesiva y mal distribuida; segundo, para el imaginario social, la Odontología es cara. Además, la acción preventiva es escasa y no hay políticas de salud bucal que la prioricen. Hasta la década del sesenta había pocos odontólogos para la cantidad de pacientes. Luego, en la década del setenta comenzaron a aparecer con fuerza -y finalmente se consolidaron en los ochenta- los entes financiadores: obras sociales, prepagas, etc. que dan cobertura odontológica básica y dejan a cargo del afiliado las prácticas no cubiertas, que muchas veces no se realizan.

Los honorarios que estiman las OS son bajos en relación a nuestra estructura de costos y muy diferidos los pagos en el tiempo (90 días promedio). Todo esto hizo que se pauperizara el trabajo del odontólogo. Por eso en los últimos años la cantidad de consultorios que se han cerrado ha sido grande y la cantidad de profesionales odontólogos que se dedican a otra cosa también. Cada vez que tengo la oportunidad le explico a los abogados que “hoy ya no es tan buen negocio hacerle una demanda al odontólogo”. Hoy, la mayoría de los odontólogos estamos pauperizados como el resto de los profesionales de la salud.

Estas escuetas palabras, donde nada sobra y todo merece una comprensiva lectura, son un excelente aperitivo para conocer , más sobre el origen de los gremios y complemento de un número dedicado al mal hacer, la maleficencia, la mala praxis.

Los primeros gremios

Historia de la Odontología en la Edad Media

El gremio nace como una consecuencia del estado social del Medioevo en el que la escasez de habitantes y de numerario, el aislamiento de los centros de población, el estado de indisciplina civil y la vida pobre y escasa en gustos, etc., trajeron como lógica derivación una economía rudimentaria, en la que cada centro se limitaba a producir tan sólo aquello que consumía y a consumir lo que producía.

El sistema gremial se convertiría en soberano; fue una de las fuentes de la ideología del profesionalismo que emergió en el siglo XIX. Es uno de los aspectos del problema general de mantener la autonomía profesional dentro de la estructura social. En algunos casos, como la medicina, el estado del conocimiento profesional no proporcionaba mucha base para una especialización. Las técnicas e instrucción médicas de un médico estaban limitadas principalmente al arte de escribir complicadas recetas. Puede que tuviese una cultura en literatura y cultura clásica, pero se basaba sobre todo en sus modales de caballero, su comportamiento impresionante y la ignorancia de su cliente para desarrollar su trabajo como médico.

Cómo llegamos al gremio de barberos

Como era de esperar, en las intervenciones quirúrgicas -por llamarlo de alguna forma porque en ocasiones estaban más cerca de la tortura que de la medicina- algunos pacientes se quedaban en la mesa de operaciones. Y la culpa de la muerte de un hombre suponía una pesada carga para los monjes que practicaban la medicina por caridad. En 1215, el Papa Inocencio III decidió poner fin a aquella práctica y promulgó la bula ‘Ecclesia abhorret a sanguine’ (La Iglesia aborrece el derramamiento de sangre), con la que oficialmente se prohibía la práctica quirúrgica a los clérigos.

Desde aquel momento, la responsabilidad de la cirugía quedaba en manos únicamente de los cirujanos de la época: los barberos.

Y valían tanto para un roto como para un descosido: sacaban muelas, practicaban sangrías, hacían trepanaciones… y cortaban el pelo. Para hacer reconocibles sus locales, eligieron como señal distintiva un cilindro con franjas oblicuas rojas y blancas alrededor que colocaron en las puertas de sus establecimientos. El cilindro representa un brazo ensangrentado con vendas, colocadas tras las sangrías que practicaban. Que, como ya hemos publicado, en un principio fueron las propias vendas ensangrentadas las que expusieron para identificarse ante los analfabetos.

 

Tengamos presente hoy más que nunca, las palabras de ¨Martín Fierro¨ Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera.. porque si así no lo hicieran los devoran los de ajuera

                                                  

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