agosto 2013

 

 Time is money

                                           

  René Magritte (fragmento)

 

Creemos en Universo Odontológico que al encarar la crtisis de la odontología en nuestro país no se debe olvidar que “time is money” y dicho así, en inglés, para estar en sintonía con quienes sólo tienen tiempo y dólares en su cabeza (y en el colchón). Para enfrentar el tema de esta crisis (una más) nos hemos permitido recoger, subrayar y resumir un artículo que fue publicado antes del ascenso del kirchnerismo al gobierno de la República Argentina.

 

 No sé cuánto tiempo llevamos los odontólogos haciendo agujeros en dientes y llenándolos con pastas de diferente tipo, calidades y valor, sin contar las piezas que extraemos y los tratamientos de conductos, los tratamientos periodontales etc. ¿Hace cuanto tiempo están conviviendo con nosotros estas dolencias y  lejos de ver mejorías vemos cada vez más gente enferma?

La  odontología con sus especialidades intenta  mejorar cada día los tratamientos en  pacientes que ya estaban enfermos; ya es tarde, el órgano dental ya está afectado y la odontología  actúa: “cura “ “rehabilita”    o  “trata.”

Factores que inciden en esta cuestión

Son numerosos, y van desde los hábitos alimentarios, condicionados por la cultura de cada  pueblo,  hasta las políticas socioeconómicas y educativas de los estados, organizaciones sociales intermedias, asociaciones profesionales, obras sociales, universidades, etc.

Son numerosos los factores objetivos, pero los mas interesantes son los subjetivos que influyen y determinan en muchos casos los palmarios.

 

¿Cómo llegamos a ser meros agujereadores y no restauradores de salud?

 

Estas cuestiones están  permanentemente en la conciencia de algunos colegas, no de  todos y coexisten tan naturalmente con nuestras vidas que hasta  pensamos que nunca vamos a lograr generar salud  o por lo menos disminuir la enfermedad. ¿Trabajamos creyendo que estamos contribuyendo a la salud? ¿O porque de algo hay que vivir y “dolarizarse”?

 

Diariamente vemos  que el panorama de la salud bucal  es bastante insano, con mucha gente enferma,  y por el otro lado vemos que se realizan  diariamente infinidad de prácticas odontológicas, bajo la presión del tiempo que las clínicas y O. SD. Imponen a los profesionales. Time is money.

 

Las políticas de las obras sociales [¿]

con los famosos nomencladores nacionales de prestaciones odontológicas, los nomencladores particulares  de cada OS, las auditorias odontológicas como salvaguardas de las facturaciones y del dinero de los mercaderes de la  “salud” y no de la salud de la gente que tiene que cuidar son una de las  causas [quizá la mayor]  de que se realicen tantas practicas restauradoras en odontología. Es decir todo un sistema de laburo orientado a restaurar lo que la enfermedad ha causado y también a condicionar la labor creativa de los profesionales que se ciñen apretados y obligados  por  esta situación, dependientes de las imposiciones de los mercaderes de la salud.

 

Este sistema de trabajo es creación de la “industria nacional de la odontología” (como el dulce de leche, la birome o el colectivo)  y  por  supuesto que los valores de las prácticas y las condiciones de sus normas de trabajo empeoran. Ni siquiera sirven  para restaurar los daños que produjo la enfermedad.

Las normas que establecen  estos mismos “mercaderes de la enfermedad”  se hicieron cada vez más excluyentes y los pacientes deben esperar que el “cupo” de restauraciones del profesional. Los nomencladores de la enfermedad tienen normas para la exclusión, no para la inclusión.-

 

¡Menos mal que las Obras Sociales no cubren prótesis!

 

Casi ninguna. Estoy imaginando la infinidad de iatrogenias y arbitrariedades que se producirían [se producen, querido, se producen] si estuvieran cubiertas por  el “sistema de enfermedad pre-pago.” Imagino miles odontólogos llenando espacios con prótesis en vez de prevenir...  en vez de ver al hombre... (me produce escalofríos).

¿Quién determinó en las normas de trabajo del Nomenclador Nacional de la enfermedad o  en las normas de pre-pago  u Obras Sociales  que las aplicaciones con fluoruros son exclusivamente para las personas de hasta 12, 13.14.o 15 años solamente?

 

¿Dónde están los cariostáticos en los nomencladores? ¿Existen los cariostáticos o son “tonterías” de la odontología? ¿Que vale más: una amalgama, una lámpara, o un ionómero? ¿Cuánto vale tratar una mancha blanca o remineralizarla? ¿Cuánto vale hacer salud? ¿Qué costo tiene la enfermedad?

Esta situación es preocupante, y creo que  no estamos cumpliendo en general , con la principal tarea que es la de, generar salud , prevenir la enfermedad y por ultimo tratar las consecuencias o lesiones que nos deja la enfermedad .  

 

Esta situación me lleva a reflexionar sobre  diferentes contradicciones subjetivas  principales  en  nuestra profesión: Somos profesionales de la salud y no generamos salud (por lo menos no se ve que la mejoremos en las bocas de nuestra gente), creo que lo que se genera es la  “ilusión” de que se actúa para la salud pero la  realidad es que se actúa sobre las consecuencias de la enfermedad. Esto se da  así, salvo honrosas excepciones; es la práctica que se hace todos los días en nuestro país, desgraciadamente.

¿Por que pretendemos tratar a una enfermedad dental, como la caries, rebanando dientes simplemente sin tratar o trabajar en el control de la infección de la placa bacteriana en forma principal, primaria y excluyente desde el inicio del tratamiento de esta vieja enfermedad?

 

¿Es solo un problema sintáctico o gramatical redefinir enfermedad en odontología con respecto a las lesiones cariosas de todos y todas? ¿Implica un cambio en el objeto de estudio de la odontología al salir del agujero y ver al hombre?.

¿No estaremos tratando las cavernas pulmonares en vez de tratar a la tuberculosis como enfermedad?

El paciente no es un paciente “para hacer prevención “ o para “hacer operatoria” o para “hacer  prótesis”, el paciente es un ser humano  integro en el intenso valor de esa palabra.

El paciente es uno solo con su enfermedad, uno solo con las expresiones de la misma, con su ansiedad, con su estrés, con sus angustias y alegrías, con sus experiencias y traumas generados en el consultorio por nosotros mismos. La odontología está para contribuir a la salud del hombre, no es “para el diente”.

Pero por suerte no es todo así y la mayoría de la gente es más receptiva a “prevenir,” esta mas internalizado en ellos que lo que se supone. Y más si se refiere a sus hijos, los pacientes la tienen mas clara que nosotros.

 

Es incomprensible que no existan campañas nacionales  que utilicen medios de alcance masivo  que aunque sea  solo expliquen (¡miren lo que pido!) como hay que cepillarse y por que .

 

 

 

El tema pasa por definir en consecuencia que es enfermedad en odontología, y como generar salud; si no definimos con claridad, la acción de miles y miles de odontólogos va a ser siempre la misma  la de tratar las consecuencias  de ésta: hacer agujeros.

Lejos de desvalorizar la profesión, creo que le encontraremos un sentido a lo que hacemos y realmente cumpliremos el papel para el cual nos han formado: revalorizamos el papel del odontólogo  no como agujereador de muelas, sino como profesional de la salud… lo cual no es algo que sea sencillo y es a la vez apasionante.

No puedo llegar a comprender cabalmente todavía por que estamos tan retrasados con respecto a nuestro enfoque de salud, estamos yendo cada vez mas rápido hacia atrás

 No llego todavía a desentrañar por que existe una visión tan disociada de la salud en la odontología sin caer en los obvios pensamientos comunes y simples [time is money] como si conviene o no conviene una población sana o si es negocio o no la enfermedad, Estoy convencido de que no se puede por mucho tiempo seguir en esta situación y que la odontología está viviendo en la Argentina una profunda crisis profesional, ética, moral, científica, educativa y crematística.

 Las organizaciones gremiales odontológicas no terminan de  darse cuenta de la profunda crisis y de la desviación de la odontología hacia el lado de la enfermedad y de la desocupación del profesional y nosotros no terminamos de darnos cuenta de que algo debemos de hacer...

                        Alejandro Dávila (mayo, 2000)

                      Tengamos presente hoy más que nunca, las palabras de ¨Martín Fierro¨ Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera.. porque si así no lo hicieran los devoran los de ajuera

                                                  

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