abril 2010

CIRUGÍA   

 

El mentón dormido en panorámica…   Izumi Yoshioka, et al (J Am Dent Assoc 2009 nov, 140, (5), 550) señalan la posibilidad de malignidades en casos de parestesia o pérdida completa de la sensibilidad en el mentón, o síndrome del mentón parestésico (SMP), y la sensibilidad de la radiografía panorámica; como en los casos presentados, donde no hallaron señales de lesiones. Para afinar el diagnóstico, los AA recurrieron a la TC e identificaron metástasis de tumores malignos de otras áreas.

 

 

CLÍNICAS

                                                                                               

Reabsorción radicular externa…    Alicia Rosales (Revista Mexicana de Odontología Clínica Año 3/ Núm. III/ 2009) Un mal manejo clínico en ortodoncia  puede causar reabsorción radicular.

La reabsorción dentaria puede ser fisiológica, como la que se produce en la exfoliación de los dientes temporales, o patológica, cuando afecta los dientes permanentes. Se podría definir como un mecanismo de defensa mediante el cual el organismo responde a un estímulo externo o interno y tiene lugar en los tejidos duros.

La reabsorción radicular externa es probablemente la secuela más común del tratamiento ortodóntico. Es un proceso impredecible, y cuando se extiende a la dentina, irreversible.

Tipos de reabsorción externa

Se sitúan en la superficie externa de la raíz y pueden observarse en los tercios cervical, medio y apical. Se clasifican en cuatro categorías:

1. Reabsorción superficial o transitoria. Involucra pequeñas áreas de la raíz. Debido a la falta de estímulo, las células clásticas cesan la reabsorción y las del ligamento promueven la reparación del cemento. No se detecta radiográficamente.

2. Reabsorción radicular inflamatoria externa o progresiva. Al recibir un estímulo duradero o de gran magnitud, se prolonga el proceso inflamatorio en las células clásticas que mantienen su acción sobre los tejidos mineralizados del diente, destruyéndolos poco a poco.

3. Anquilosis (por sustitución). La raíz se destruye debido a una necrosis del ligamento periodontal. Existe aposición de hueso en el cemento sin interposición de tejido periodontal.

4. Reabsorción por reemplazo. Los dientes llegan a ser una parte del hueso; gradualmente hay destrucción del diente por el hueso.

Dientes más susceptibles de sufrir reabsorción

Los dientes más afectados de acuerdo a su severidad son los laterales superiores, los centrales superiores, los incisivos inferiores, las raíces distales de los primeros molares inferiores, los segundos premolares inferiores y los segundos premolares superiores. Se cree que si no existe una reabsorción apical evidente en los incisivos maxilares y mandibulares entonces en otros dientes es menos probable que ocurra. El tercio apical es el lugar más frecuente de reabsorción, seguido por el tercio medio y finalmente el cervical.

Etiología de la reabsorción radicular externa

Factores biológicos

La reabsorción externa ha sido relacionada con varios factores: genética, nutrición, edad cronológica, edad dental, género, hábitos, dientes previamente traumatizados, quistes o tumores, avulsión, bruxismo y densidad del hueso de soporte.

Factores mecánicos

Tipo de movimiento ortodóntico

La intrusión es probablemente lo que más daña a las raíces; esta fuerza afecta el flujo sanguíneo hacia la pulpa y puede derivar en un daño pulpar irreversible, una calcificación e incluso una necrosis. Se recomienda usar fuerzas ligeras en las regiones con escasa vascularización, como el sector mandibular anterior.

Duración del tratamiento

El periodo largo de un tratamiento está directamente relacionado con la disminución de la longitud de la raíz, de ahí la importancia de considerar la duración del tratamiento como factor crítico en la aparición de reabsorción radicular.

Cantidad de movimiento o intensidad de la fuerza

Los movimientos ortodónticos se hacen en tejidos vivos que, si bien reaccionan favorablemente cuando reciben fuerzas moderadas, pueden desarrollar patologías si se someten a fuerzas intensas y/o tratamientos prolongados; de ellas la reabsorción radicular es la más frecuente y relevante.

La fuerza ideal aplicada a los dientes debería ser la misma que tienen en su erupción y migración mesial, es decir, de 29 a 69 g/cm2. Sin embargo, esta fuerza no induce los movimientos para cambiar las posiciones de los dientes y es necesario sobrepasarla. Se recomienda que sea lo más moderada posible para conseguir el desplazamiento radicular con el mínimo peligro para garantizar la integridad del diente y del periodonto.

Se clasifican como fuerzas intensas las que sobrepasan los límites de 200-300 g y como suaves las comprendidas entre 30 g y 150 g. Entre éstas, 30-70 g se recomienda para los movimientos de inclinación, 80-150 g para los de traslación, 50-100 para enderezar la raíz, 35-60 en rotación, 35-60 para extrusión y 10-20 en intrusión. Los valores más bajos son adecuados para los incisivos y los más altos para los molares.

Reabsorción durante el tratamiento ortodóntico

Un diente se mueve a una nueva posición con las estructuras de soporte. Después de aplicar una fuerza se desarrolla a cada lado del diente una zona de presión y de tensión, dominadas por el estiramiento de fibras periodontales.

Lado de presión

En el tejido periodontal las células progenitoras se han diferenciado en células especializadas (osteoclastos), responsables de la reabsorción directa de la pared del hueso alveolar de los dientes en movimiento. También inducen reacciones inflamatorias como permeabilidad y quimiotaxis vascular, y aumentan los niveles de prostaglandina, que propician la reabsorción ósea. Se presenta una abundante irrigación sanguínea donde ocurre una rápida reabsorción y reconstrucción.

Lado de tensión

El número y función de los fibroblastos y osteoblastos aumentan después de las 30 a 40 horas de aplicar una fuerza ortodóntica. Hay macrófagos en grandes cantidades alrededor de la zona hialinizada, mismos que contribuyen al desmoronamiento de colágeno y a la fagocitosis. Eliminan el tejido necrótico mientras liberan prostaglandinas, las que a su vez estimulan la reabsorción ósea. A medida que existe estiramiento de fibras periodontales, nuevo material no mineralizado se deposita alrededor de las fibras que están en estrecha relación con la pared del hueso alveolar. Después de algún tiempo, toda la pared alveolar será cubierta por una capa de osteoide, producida por osteoblastos.

Proceso de la reabsorción radicular externa

La superficie radicular está protegida por una barrera constituida por el cementoide y las células productoras de cemento. El inicio de la reabsorción depende de las alteraciones de la barrera. Así, los osteoclastos aparecen en una superficie ósea desprotegida; su formación y actuación son estimuladas por mediadores de los procesos de defensa, como la prostaglandina y la interleucina y por productos de agentes agresores, como las endotoxinas bacterianas, que eliminan las sustancias orgánicas e inorgánicas del hueso.

Las células responsables de la reabsorción de tejidos mineralizados son los dentinoclastos y cementoclastos. Ocupan depresiones del tejido óseo, llamadas lagunas de Howship; en contacto con el tejido mineralizado y en respuesta a estímulos, se unen para formar los osteoclastos multinucleados. Su citoplasma promueve la fijación de la célula en la periferia de la laguna, donde se generan los fenómenos de reabsorción.

Cuando se ha formado una laguna de reabsorción, lo que sigue dependerá de la aplicación de la fuerza. Si continúa, seguirá la reabsorción; pero si está ausente o por debajo de cierto nivel, la reparación comenzará en las lagunas con el depósito de cemento.

La reabsorción radicular en el tratamiento ortodóntico está vinculada a un daño local del ligamento periodontal, en particular con hialinización. El espacio periodontal aumenta para una actividad celular elevada y la proliferación de estructuras vasculares. A lo largo de la pared alveolar se observa una cadena de osteoclastos. Durante el movimiento ortodóntico rápido se presenta el desmoronamiento de las fibras viejas y se forman nuevos elementos. La reabsorción radicular cesa si el tratamiento ortodóntico es interrumpido o detenido. La reparación producirá nuevos depósitos de precemento en la superficie radicular, con lo cual se establece una nueva barrera.

En casos en los cuales la respuesta inflamatoria es más intensa, el daño al cemento progresa hasta la reabsorción de la capa de cemento intermedio que cubre las terminaciones de los túbulos dentinarios. Los túbulos se encuentran entonces abiertos y se comunican con las células inflamatorias de resorción (macrófagos y osteoclastos) dentro del ligamento periodontal y el hueso alveolar. Si la pulpa es necrótica e infectada, algunos productos bacterianos se escapan por los túbulos y se vuelven el estímulo para la fagocitosis continua; causan inflamación y el progreso de la reabsorción ósea y radicular. Si se permite que continúe, el proceso de reabsorción puede destruir la raíz y el hueso alveolar adyacente.

Consideraciones clínicas de la reabsorción externa

Evaluación radiográfica. Aparece una zona radiolúcida adyacente a la reabsorción radicular.

Pruebas de sensibilidad. No hay sensibilidad pulpar.

Examen clínico. La palpación del tejido puede demostrar una fluctuación o la presencia de una fístula.

Tratamiento. Como se asocia a patología pulpar, es esencial la terapia endodóntica para reducir el proceso inflamatorio.

Caso clínico

Paciente femenino de 35 años de edad que no expresa antecedentes patológicos. El motivo de su consulta es por presentar dolor y una fístula en el primer molar inferior derecho. Refiere que su tratamiento ortodóntico se llevó a cabo durante ocho años, con periodos de descanso de aproximadamente un año y dos de tratamiento activo.

Conclusiones

Durante la ortodoncia realizada el efecto secundario más frecuente es la reabsorción radicular, la cual cesa con la finalización del procedimiento. Por ello, quien realice un tratamiento ortodóntico debe entender la estrecha relación que existe entre reabsorción radicular, la magnitud de la fuerza aplicada y la duración de las técnicas empleadas. En este sentido, son requisitos esenciales una historia cuidadosa del caso previa al comienzo del tratamiento y el control radiográfico periódico durante y después del mismo. Siempre debe tenerse en cuenta que la reabsorción apical es una lesión dentaria que no se regenera y queda de manera permanente.

Foto 1. En su radiografía inicial se
observó una zona radiolúcida en la raíz
distal con reabsorción radicular

Foto 2. Clínicamente presentó un fístula
entre el primero y segundo molar, por lo
que se tomó una radiografía con la prueba
de gutapercha

Foto 3. El plan fue realizar el tratamiento
de conductos radiculares y, posteriormente,
su restauración

Foto 4. A un año de terminado su tratamiento
se tomó una radiografía de control, en ella
se observó una reparación de la lesión

Foto 5. Después de un año y nueve meses

Foto 6. A los dos años y ocho meses

 

 

ENDODONCIA

 

Validez de pruebas pulpares…   Rebeca Weisleder, et al (J Am Dent Assoc, 2009, 140, (8), 1013) evaluaron dos pruebas pulares de frío corrientes (dióxido de carbono [CO2] y 1,1,1,2-tetrafluoroetano) más un probador pulpar eléctrico (EPT), en 150 pacientes de endodoncia (University of North Carolina School of Dentistry). Antes del tratamiento, los AA clasificaron a los participantes mediante EPT, CO2 y tetrafluoroetano tener pulpa vital o necrótica. La diferencia clínica la establecieron por el sangrado o no de la pulpa al abrir el acceso.El 97% de los dientes que respondieron positivamente a las tres pruebas contenían pulpa vital; el 90% que no respondieron a ninguna de las pruebas contenían pulpa necrótica. Hubo un 10% de dientes que no respondieron a ninguna de las pruebas y que tenían pulpa viva. En resumen, las tres pruebas dan resultados altamente satisfactorios.

 

Ingeniería pulpar...   Según Shehab El-Din Mohamed Saber  (J Oral Sci 2009 dic;51(4):495), la ingeniería pulpar aplica los principios de la ingeniería y de las ciencias de la vida al desarrollo de sustitutos biológicos que puedan restaurar, conservar o mejorar las funciones básicas de los tejidos pulpares. En endodoncia incluyen dentina, pulpa, cemento y periodonto.

Los elementos clave son las células madre, los andamiajes usados para dirigir la diferenciación y una técnica clínica para el manejo de los dientes no vitales inmaduros sobre la  base de este novedoso concepto.

Las células madre son consideradas el elemento más valioso en medicina regeneradora. La investigación  aporta nuevos conocimientos sobre cómo se desarrolla un organismo a partir de una sola célula y cómo estas células sanas reemplazan las dañadas en el organismo adulto. Son capaces de dividirse continuamente para replicarse (autorreplicación) o para producir células especializadas que pueden diferenciarse en diversos tipos celulares (multilinaje). Los morfógenos o factores de crecimiento y la matriz extracelular completan el microambiente requerido.

Mejor que tratar es regenerar, retirar la pulpa enferma o necrótica y reemplazarla con pulpa sana; es decir, hacer endodoncia regenerativa.

          Más en mayo, más extenso

 

 

   IMPLANTOLOGÍA

 

Visualización de la oseointegración…   Meyer J (Int J Comput Assist Radiol Surg 2009 jun 30) presenta un nuevo método de  visualización híbrido como ayuda en la evaluación del grado de oseointegración de los implantes dentales. Se basa en imágenes radiográficas, tridimensionales (3-D) reconstrucción del volumen y con codificación por color de la densidad ósea. Provee a la vez la imagen 3-D del implante de  titanio y su entorno, más una imagen 2-D del perfil de los lados lingual y bucal del implante, con exposición de las posibles debilidades en la estructura del hueso de sostén. Como referencia, tomaron el escaneo de alta resolución de un cadáver. La visión híbrida resultante de combinar un perfil de densidad 2-D y la densidad obtenida por 3-D codificada por color resultó ser de gran intuición y fácil de interpretar. La visión 2-D también fue útil para relacionar una R-x estándar con la imagen 3-D reforzada de la densidad ósea. Además, el método por imágenes fue usado para una evaluación cruzada de un método de prueba mecánico, que resultó estar bien correlacionado con las imágenes. Ambos métodos – mecánico y por imágenes – proporcionaron buena evidencia para determinar el grado y ubicación de la oseointegración.

 

Evaluación de 209 coronas de cerámica cementadas en dientes e implantes Para Sorrentino R, Galasso L, Tetè S, De Simone G, Zarone F (Clin Implant Dent Relat Res 2009 dic 17) hay pocos estudios prolongados sobre coronas cerámicas (Procera AllCeram - Nobel Biocare AB, Göteborg, Sweden) cementadas sobre dientes naturales e implantes, en áreas anteriores y posteriores, como el de ellos a 6 años, con 209 en 112 pactients. Usaron fosfato de zinc y resinas compuestas.  Se perdieron de vista 3 coronas; 9 estaban afectadas por complicaciones mecánicas y 7 fracasaron. Las supervivientes  fueron consideradas excelentes o aceptables. Con limitaciones estas coronas constituyen una opción clínica en las situaciones consideradas. El cemento de resina usado en este estudio funcionó mejor que el de fosfato.

 

Diseño de pónticos y resistencia a la fractura en puentes de cerámica pura...   Inan O, Secilmis A y Eraslan O (J Appl Oral Sci. 2009 oct;17(5):533) compararon la  resistencia a la fractura de 30 PPF de 3 U de cerámica, sobre implantes, con 3 diferentes diseños de  pónticos, in vitro: biconvexos, convexos o cóncavos en IPS e.max. Mostraron, respectivamente una resistencia de  349.71, 438.20 y 300.78 N. El diseño convexo mostró las mejores propiedades mecánicas.

 

Controlando los aloinjertos

 

Desde la FDA, donde existe un Center for Biologics Evaluation and Research (CBER) para regular el uso de células y tejidos humanos y otros productos de base celulardentro de las leyes federales (Code of Federal Regulations – CFR).  El CFR creó un registro unificado de  establecimientos que elaboran ese tipo de productos (HCT/Ps). Además, la regulación establece la eligibilidad de los donantes, el buen manejo de los tejidos y  otros lineamientos para prevenir la introducción, transmisión y dispersión de enfermedades transmisibles por la vía de los HCT/Ps. Incluyen HIV, hepatitis B (HBV), hepatitis C (HCV), Treponema pallidum y virus humano T-linfotrópico (HTLV).

 

La regla de la buena práctica actual de los tejidos (CGTPR) incluye, sin estar limitada, todos los pasos en la recuperación de los tejidos, selección y evaluación de donantes, procesamiento, almacenamiento, etiquetado, empaquetado y distribución. La FDA conduce inspecciones de verificación de todos los aspectos. Pueden terminar en la incautación. destrucción y cancelación del permiso.

 

La AATB es una de las organizaciones independientes sin fines de beneficio  dedicadas a asegurar y preservar la seguridad, consistencia y disponibilidad de los aloinjertos humanos en USA. Da a conocer las normas y con rigor acredita las instituciones y certifica programas para la gente que trabaja en este campo.

Cuando un banco de tejidos recibe noticia, envía un equipo  que determina la  eligibilidad del donante con toda la información pertinente, antes de tomar los tejidos, incluyendo la temperatura crtica por el tiempo de la conservación del  cadáver. De ahí, al centro de procesamiento. Allí, la FDA requiere que el tejido supere una cuarentena.

Muy resumido, éste es el procedimiento de seguridad de los aloinjertos.

 

 

 

 

 

MISCELÁNEAS

 

Transfiguración dentaria

 

A más de uno puede parecerle que hay una sola forma de estética dentaria y podría llegar a sorprenderse mucho y a quedarse con la boca abierta (imprudentemente) si leyera el curioso y para mí interesante trabajo de A   Jones (British Dental Journal  2001,191, 98) Las tribus indígenas de la isla de Borneo, como muchos otros pueblos, practican o han  practicado la mutilación dentaria. Fastlicht sugiere que un diente muy desfigurado podría ser considerado bello entre sus congéneres como también podría ser un método de distinción de las clases o distintas tribus. O tener significación mágica o religiosa. Por todo ello, la literatura dental antropológica prefiere el término 'transfiguración dentaria' en vez de ‘mutilación', que hasta huele un poco a racista.

Las 'transfiguraciones dentarias’ de los  habitantes de la costa noroeste de la enorme  Borneo fueron descritas por Henry Ling Roth en su libto Natives of Sarawak and British North Borneo de 1896. Viajeros, misioneros y probables antropólogos que recorrieron los estados de Sarawak y Sabah de la Federación  Malasia, el Sultanato independiente de Brunei Darussalamy la provincia de Kalimantan de la República de Indonesia aportaron material que le fue útil.

Los datos dentarios anteriores provienen de la arqueología. Que no halló nada en los habitantes de las cuevas cuyos restos pertenecen a c 1300 aC. Es improbable que se realizara esta tarea antinatural en tiempos en que podía significar pérdida de dientes, hambre y sepsis.

 Cuando en el s XIX, Roth registró sus propias observaciones visuales de los diente s, sus comentarios fueron más bien halagüeños. Como los del Capitán Frederik Marryat [también renombrado novelista], quien al describir una muchacha Dyak escribió: '...He contemplado dientes magníficos...'. Otra vez, anotó: '...tienen buenos ojos, buenos dientes  y buen pelo; más bueno: podría decir espléndido.' Más adelante, describió las “desfiguraciones.”

No hubo más referencias positivas; en cambio, Roth identificó 6 patrones de “desfiguración”.

La primera clase de alteraciones que propuso fue la masticación de betel. Hábito que no se comentará por no ser destructivo: sólo tiñe los dientes.

La segunda clase corresponde a la tinción deliberada de la dentición, que incluía alteración intencional de los tejidos dentarios y fue descrita antes y después de Roth.

Pfeiffer en el popular diario victoriano, The Illustrated London News, en 1850, informó que los Dyaks, '...afilan sus dientes y los pintan de negro...'. Lo hacían por aplicación de la cáscara quemada del coco mezclada con aceite y aplicada a la superficie dentaria solía ser previamente abrasionada. Quedaban como si se les hubiera aplicado barniz negro. Decían los nativos que los dientes blancos eran para perros y europeos.

En 1865, Frederick Boyle, en Adventures amongst the Dyaks describió que usaban una madera seca llamada 'sinka' calentada sobre una hoja de metal humedecida con unas gotas de agua. La savia emergente de la madera forma un líquido viscoso que aplicaban a los   dientes.

En vez, según Evans, en 1922, los Tuaran Dusuns, manifestaban que sus dientes habían sido ennegrecidos con un compuesto de sulfato de cobre y los frutos verdes del pinang, o palmera de betel. Aunque él mismo aclaró que también usaban la técnica del coco.

Todavía en 1955, según Peacock, los Dusuns de Sabah seguían pigmentándose los dientes. Con la técnica de la corteza de árbol y su exudado. Al parecer, duraba para toda la vida.

La estudiosa Flynn, en 1968, estudió 350  ‘dientes negros’ que habían sido extraídos y no halló en ellos evidencias de caries y  concluyó que el recubrimiento negro resultaba ser una forma de profilaxis de caries.

La tercera clase, el limado, era bastante común como mencionó Pfeiffer y 15 años después lo recordó Boyle: '...los Dyaks suelen sacar punta a sus dientes, que quedan filosos como una aguja.' Ya había hecho esa  descripción el mencionado Marryat durante su viaje de servicio en el HMS Samarang, en 1848. En 1896, su dibujo apareció en la obra de Roth (Fig. 1).

Figure 1 : Dyak teeth filed to a point (after Lieut. F. S. Marryat) Reproduced from 'The Natives of Sarawak and British North Borneo'Fig 1: Dientes Dyak aguzados (según. Marryat: 'The Natives of Sarawak and British North Borneo')

 

Por los mismos tiempos, los holandeses exploraban un área de Borneo en el sur, ahora Kalimantan. Allí el Dr Schwaner notó una segunda forma de limado dentario; una menor y menos radical o desfigurante: llegada la pubertad, en ambos sexos, se hacían un ligero desgaste de los bordes incisales.

El noruego Carl Lumholtz, que estuvo en Borneo entre 1913 y 1917, siguió los pasos de su compatriota Carl Bock por el este de la isla, ahora lado indonesio. A diferencia de  Bock, publicó en 1881, referencias dentarias:  Through Central Borneo (1920) contiene abundante material sobre hábitos de aguzar dientes, aunque no diferencia tipos o grados.

Según Lumholtz, las mayores mutilaciones  serían las de los Kayans que se desfiguraban de incisivo central a segundo premolar de ambos cuadrantes. Todo se teñía por masticar betel. Tres subtribus, los Oma-Gaai, o Segai, los Oma-Laren y los Oma-Hiban se hacían el mismo tipo de desfiguración. Pero no los Oma-Laken que habitaban aguas arriba el río  Kayan.

Los nómadas de la jungla de Borneo, los Punans, imitaban a los Dyaks, aguzándose los dientes en punta, los 8 superiores anteriores en ambos sexos y al llegar a la pubertad. Es probable que en una ceremonia (Appell, 1990) Escribió que con el limado iba un  acompañamiento de cánticos.

Entre los Kenyah, lo hacían s+olo las mujeres; mientras los hombres e aplicaban “tapones”. En los Murungs, la transfiguración era probablemente menor y sólo en 6 superiores y 6 inferiores anteriores. Un kapala o cabecilla se había hecho 'tratar' en tres ocasiones: de niño, al nacer su primer hijo, y, por fin, al nacer el c uarto hijo. Un blian, o médico hechicero, de menor cayegoría,había pasado por dos limados, en la  pubertad y después de su segundo hijo.

Variantes de limado.- Los Saputas se limaban 8 dientes maxilares y 6 mandibulares. Los Bukit sólo los 8 superiores. Los Penihangs,podían elegir entre el limado de los Punans y el de los Bukats.

Evans publicó que los Tempassuk y los  Tuaran Dusuns del Borneo Británico Norte se avergonzaban de mostrar dientes largos, porque se asemejaban a animales.

Poco antes de la Segunda Gran Guer ra, Laband  anotó: '...era costumbre en algunas tribus afilar los dientes frontales de sus hijos'. Halló 33 casos tras revisar 368 nativos. En todos los casos menos uno, el desgaste era menor de un milímetro, en los 6 anterosuperiores. A la excepción le habían  removido toda la corona clínica y quedaban las raíces infectadas. La costumbre estaba disminuyendo y los ancianos seguían con ello, sin poder discernir el A la razón.

Después de la Guerra, Peacock, dentista del Servicio Colonial en Sabah, en los 50s, notó entre los Murut la forma en punta, bosquejada por Marryat. De otra tribu, escribió: '...se hacían saltar trozos de los dientes anteriores hasta producir superficies cóncavas. La tarea de 'mutilación' la hacían con el funcional vario parang, cuchillo de hoja pesada afín al machete. El pulido final se lo daban con una piedra de abrasión fina.

Cuando Peacock inquiría sobre el origen de esas costumbres, la respuesta era 'Adat, orang-orang, tua duhulu'; o 'es la ley de los viejos'. Y no hubo mejores explicaciones. Se podría decir que los dientes en punta dan aspecto más guerrero en tiempos de batallas  tribales; que propicia buena caza; que sería un talisman contra los espíritus de sus ancestros descendidos de su lugar de reposo al tope del  Monte Kinabalu, cada tanto.Otra alternativa era la creencia de algunos nativos de que en la vida del más allá que pasarían en un purfgatorio deberían alimentarse de bambú verde y se les facilitaría la masticación.

A Peacock algunos malayos, especialmente las mujeres, le pidieron que les emparejara un poco los bordes incisales de los dientes anterosuperiores. Lo mismo observó el propio Jones en Brunei.

 (continúa en mayo, con ilustraciones)

 

 

 

OPERATORIA

 

Sellado dentinario inmediato...   Sillas Duarte Jr et al (J Prosthet Dent 2009;102:1-9) se preguntaron por la capacidad de sellado de la dentina y la resistencia adhesiva de los adhesivos dentinarios de grabado total y de autograbado. En 20 molares recientemente extraídos realizaron cavidades estándar MOD para incrustaciones, con los márgenes gingivales localizados debajo del límite cemento-adamantino. Hicieron 4 grupos (n=5) de acuerdo con la técnica usada: (1) sellado inmediato de la dentina con Adper Single Bond (TEBI); (2) cementado convencional adhesivo con Adper Single Bond (TEAI); (3) sellado inmediato de la dentina con Adper Prompt L-Pop (SEBI); o (4) ) cementado convencional adhesivo con Adper Prompt L-Pop (SEAI). Ningno de los grupos experimentales mostró una completa eliminación de la microfiltración marginal. Los adhesivos dentinarios de grabado total y de autograbado tuvieron un significativo efecto sobre IDS. El IDS resultó en alta fuerza adhesiva con ambos; pero la microfiltración fue similar a la del cementado convencional.

 

Sellado, remodelado y reparación de restauraciones de Clase I y II defectuosas...   Gustavo Moncada et al  (J Am Dent Assoc, 2009: 140 (4), 425) estudiaron 66 pacientes (edades, 18–80) con 271 restauraciones defectuosas de Clases I y II (RBC, o composite = 78 y AM, o amalgama = 193). Las trataron así: sellado marginal (n = 48), reparación (n = 27), remodelado (n = 73), reemplazo (n = 42) o nada (n = 81). Evaluaron las restauraciones independientemente al comienzo del estudio y a los 3 años, según 5 parámetros: adaptación marginal, forma anatómica, textura superficial, caries secundaria y lustre.

De 237 restauraciones (RBC = 73, AM = 164) a los tres años, las selladas por defectos marginales exhibieron mejoras significativas en esa adaptación (P  .001). Las restauraciones remodeladas group en forma anatómica (P  .005) y textura superficial (P  .001). Las restauraciones reparadas group exhibieron mejoras de forma anatómica (P = .008). Las reemplazadas presentaron mejoras en todos los parámetros (P < .05), y las no tratadas mostraron deterioro en todos los parámetros (P <.05). En fin, que estos procedimientos conservadores y  simples incrementan la longevidad de las RBC y AM con una mínima intervención.

 

Adhesivos de un frasco con relleno y sin él, a los 8 años...   André V. Ritter et al (J Am Dent Assoc) 2009, 140, (1), 28) realizaron 99 restauraciones de Clase V con adhesivo rellenado cn un medio de etanol (OptiBond Solo [OS], SDS Kerr, Orange, Calif.) o con adhesivo no rellenado cn un medio de acetona (Prime & Bond 2.1 [PB] Dentsply Caulk, Milford, Del.) y usaron un composite híbrido in 33 sujetos con lesiones no cariosas cervicales. No biselaron el margen de esmalte y no usaron  retención mecánica. A los 8 años habían examinado 56 restauraciones y se encontraron con una tasa de retención de  69% para OS y 59 % para PB. La diferencia no fue estadísticamente significativa. Notaron oscurecimiento  marginal en 55 % de OS y 31 % de PB, pero sin caries secundaria.

 

Adhesión dentinaria con adhesivo de grabado y lavado con composites de auto- y foto-curado…   Ricardo  Walter et al (Am J Dent 2009 ag;22(4):215) probaron la resistencia al corte de un nuevo adhesivo de dos etapas con grabado y lavado (MPa Direct), para lo cual usaron la dentina of 160 dientes bovinos y composites, el de autocurado Self- (Bisfil 2B) o o el fotocurado (Filtek Supreme Plus) adheridos con MPa Direct, Adper Single Bond Plus, One-Step Plus, OptiBond Solo Plus o Prime & Bond NT. Para el fotocurado, MPa Direct con desensibilizador HEMA/glutaraldehido (G5) de su kit. OptiBond Solo Plus y Prime & Bond NT fuerone usados con el autoactivador o sin él. Esos dos adhesivos y MPa Direct también fueron usados con el composite autocurado tras remover la capa de inhibición de oxígeno del adhesivo. Clínicamente, conviene registrar que la  remoción de la capa de inhibición de oxígeno del adhesivo mejora significativamente la adhesión de algunos adhesivos de dos etapas a la dentina cuando se usan con composite autocurado.

 

Adhesivo de 3 pasos para lesiones servicales no cariosas...   Aldridge D. Wilder Jr et al (J Am Dent Assoc, 2009, 140, (5); 526) evaluaron OptiBond Dual Cure, que no está más en el comercio, tras 12 años.  Clínicamente, conviene registrar que el compórtamiento de un adhesivo de curado dual fue excelente y no se vio afectado por el uso de grabado dentinario. Es un aporte útil para su empleo en lesiones no cariosas cervicales-

 

 

                     ODONTOPEDIATRÍA

 

Criterios ante caries oclusales en primarios…   Gordan, Valeria et al (J Am Dent Assoc 2010, 141, (2), 171) presentan los criterios de una red de investigación clínica, basada en la práctica, tras haberles preguntado en qué casos intervendrían ante caries oclusal. Contestaron 517: en un 63% (326) indicaron que en pacientes de bajo riesgo de caries, restaurarían aquellos de lesiones localizadas en las capas adamantinas internas y 90% intervendría si la caries llega a la capa superficial dentinaria. En pacientes de alto riesgo de caries, 77% (398) contestaron que restaurarían aquellos de lesiones localizadas en las capas adamantinas internas y 94% (486) que intervendrían si la caries llega a la capa superficial dentinaria. Los dentistas que no evaluaban el riesgo tendían a intervenir ante caries ya dentinaria. El dentista solitario privado, o de muy pocos colegas, mostró mayor tendencia a intervenir que los pertenecientes a instituciones o grupos grandes.

 

Adhesivo de 3 pasos…   Aldridge D. Wilder Jr et al (J Am Dent Assoc, 2009 140, (5), 526) probaron la eficacia de un adhesivo de 3 pasos que ya no está en plaza, grabando sólo esmalte o esmalte y dentina, en lesiones cervicales no cariosas y comprobaron su utilidad, aplicable a sistemas similares existentes.

 

 

                          ORTODONCIA
 

Mordida cruzada anterior en dentición temporal

Fernando Escobar Y Andrea Werner (Revista Mexicana de Odontologia Clínica Año 3/ Núm. V/ 20090)

En la literatura universal hay cierto consenso para indicar la terapéutica temprana en casos de mordida cruzada anterior y lateral, en maloclusiones de clase III y posiblemente en distooclusiones extremas y mordida abierta. También existe evidencia en cuanto a la influencia positiva para el normal desarrollo craneofacial y de la dentición, criterio que se ha planteado como fundamentación para estos tratamientos desde hace mucho tiempo.

La prevalencia de estas maloclusiones es relativamente imprecisa, con grandes variaciones entre las diversas publicaciones; en el caso de mordida cruzada anterior, Ferguson la estima presente en 3% de los niños, lo cual coincide con la cifra hallada en Concepción, Chile, en una muestra de 234 infantes entre tres y seis años de edad.

Según Moyers, estas maloclusiones deben ser tratadas con la finalidad de eliminar los obstáculos para el desarrollo facial y de la oclusión y para mantener o restaurar la función normal. Efectivamente, hay notables cambios en la trayectoria mandibular que podrían ser agentes negativos para el desarrollo; de esa manera el tratamiento temprano de la mordida cruzada anterior puede evitar el movimiento anterior de acomodo de la mandíbula y eventual bruxismo en el sector frontal, lo cual puede producir desgastes importantes en el esmalte de los incisivos involucrados, en la búsqueda mediante adelantamiento mandibular de mayor contacto en máxima intercuspidación.

La clave para el tratamiento exitoso de una mordida cruzada anterior es la identificación del problema y su naturaleza, ya que puede ser el resultado de una displasia esquelética, relación dentaria anormal, interferencias funcionales o una combinación de las tres.

Si se determina un patrón esquelético normal, una oclusión en clase I o pseudoclase III, el tratamiento tiene posibilidades de ser exitoso, actitud que debe adoptarse tempranamente para evitar los efectos negativos ya descritos. El marco ético está dado por las limitaciones y las competencias del profesional responsable de proveer la mejor terapéutica para sus pacientes. El propósito de esta investigación es ejemplificar, mediante un caso clínico, una modalidad de tratamiento de mordida cruzada anterior y discutir las implicaciones operativas y de supervisión del desarrollo.

Caso clínico

Felipe, un niño normal y sano de tres años 11 meses, hijo único de familia bien constituida, es traído a la clínica por su madre, quien está preocupada por su forma de morder. La evaluación de su perfil por medios clínicos, según un procedimiento de rutina, es compaticompatible con un patrón esquelético de neutroposición (Foto 1), el mismo tipo de relación que presentan sus padres. El paciente muestra dentición temporal completa y sana, el examen de la oclusión revela una mordida cruzada anterior. La maloclusión compromete los cuatro incisivos maxilares y el canino izquierdo (Fotos 2a, 2b y 2c).

Se solicita al niño relajar la musculatura facial y se presiona la mandíbula hasta obtener su posición más retruida. En esa situación casi se alcanza el vis a vis; la forma del arco maxilar es ovoide, sin un aplanamiento del grupo anterior, lo cual hace pensar inicialmente en la posibilidad de una auténtica mesioposición. La cara vestibular de los incisivos centrales presenta una extensa faceta de desgaste en esmalte que compromete gran parte del tercio incisal (Foto 3).

A 30 días de la primera consulta, se inserta un aparato maxilar removible, con dos resortes digitales de Adams, cruzados, para protruir los cuatro incisivos maxilares y un asa anterior cuyo diseño permite aplicar una ligera presión hacia lingual de los cuatro incisivos mandibulares, con el fin de obtener un movimientorecíproco capaz de contribuir a la corrección de la mordida cruzada.Se agregan planos de mordida a nivel de molares para facilitar el movimiento dentario (Fotos 4 y 5). Después de siete días de colocadoeste dispositivo, Felipe no logra adaptarse a su uso y se decide reemplazarlo por otro diseño menos invasivo a la semana siguiente.

Al final de ese mismo mes de inicio del tratamiento, se inserta un nuevo dispositivo, el cual contempla dos resortes helicoidales para propulsar los incisivos maxilares y planos de mordida a nivel molar. La retención se obtiene con retenedores de Adams y abrazaderas simples en los caninos.

Esta vez el diseño resulta adecuado para el niño, quien manifiesta entusiasmo con el tratamiento y se adapta rápidamente a las funciones de deglución, masticación y fonación, ejercidas sin problemas en las primeras 48 horas. Seis semanas más tarde se ha logrado descruzar los incisivos, aunque persiste una posición levemente cruzada del canino izquierdo (Foto 6). Se modifica el mismo dispositivo, al cual se agrega un resorte protegido de 0.5 mm de diámetro para vestibulizarlo; al mismo tiempo se agrega acrílico en el borde anterior del aparato para contener la nueva posición del grupo incisal (Fotos 7 y 8). Paralelamente, se restauran con composite los incisivos centrales desgastados (Fotos 9 y 10). En las próximas dos semanas se logra estabilizar la posición del canino maxilar izquierdo (Fotos 11 y 12).

Se observa normalidad en overbite y overjet (Fotos 13 y 14). Se retira el aparato, se da de alta al paciente y se le cita para control 16 meses más tarde. Después de verificar que no ha acudido espontáneamente, se detecta una relación anteroposterior normal de los incisivos; la dentición se encuentra en el primer periodo de recambio y una lesión cariosa proximal ha sido tratada en fecha indeterminada. Felipe exhibe un estado de higiene oral insatisfactorio.

Discusión

El uso de los aparatos removibles requiere de atención cuidadosa en el diseño y ejecución para asegurar la estabilidad, el control de la aplicación de las fuerzas, la resistencia provista por el anclaje y el bienestar del paciente. Muchos de los fracasos en su utilización se deben a estos aspectos más que a errores en la fase de diagnóstico e indicación.

En el presente caso, el primer aparato cumplía con todos estos requisitos, pero excedió la capacidad de adaptación en el corto plazo dada la poca edad del infante. Es posible que en un periodo más largo se hubiera logrado la aceptación de uso, pero se consideró conveniente cambiar el diseño para no perder el interés y motivación del niño en su tratamiento. El segundo aparato permitió preservar ese importante aspecto: la cooperación del paciente.

Existe la posibilidad de ejecutar estos tratamientos con aparatos fijos mediante resortes soldados a arcos palatinos, por ejemplo, o mediante planos inclinados o coronas de acero cementadas al revés, como ilustran abundantemente Croll y Reisenberg.

La decisión de usar aparatos como los colocados en este paciente, se basa en la menor complejidad en cuanto a ejecución y la menor agresividad que resulta al poner un dispositivo removible, por lo tanto, con la opción de retirarlo sin dificultades si se estima necesario. La situación es diferente si se opta por aparatos fijos, a los cuales se deben problemas de estética y comodidad al emplear planos inclinados y coronas de acero. Además, en estos casos la mordida permanece alterada durante todo el curso del tratamiento, ya que según quienes lo proponen, se continúan usando por cuatro a seis semanas una vez conseguida la corrección. El aparato utilizado en el presente caso fue retirado tan pronto se obtuvo el resultado esperado, dado que se había consolidado aún más la relación de overbite y overjet al momento de restaurar los incisivos, consiguiendo al mismo tiempo una mejor apreciación estética por el niño y sus padres.

Resumen y conclusiones

Se corrigió una mordida cruzada anterior en un paciente con dentición temporal mediante el uso de aparatos removibles, procedimiento que fue completado con restauración de los incisivos maxilares, que presentaban desgaste causado por la misma maloclusión. Después del tratamiento se espera:

1. Evitar el desgaste anormal y las fuerzas traumáticas sobre los dientes involucrados.

2. Evitar potenciales efectos adversos en el crecimiento mandibular y porción anterior de la maxila, así como del desarrollo de las articulaciones temporomandibulares.

3. Restaurar la forma y función normales, mejorando la postura labial y el aspecto facial del paciente.

Es fundamental enfatizar la necesidad de un control periódico del tratamiento y el requisito del cumplimiento de las medidas de autocuidado, lo cual no ocurrió a cabalidad en este paciente, especialmente cuando no hay un diagnóstico exacto del eventual patrón de crecimiento facial, favorable en este caso, pero que pudo haber sido de otro modo. Por esta razón, siempre resulta necesario advertir sobre la posibilidad de una evolución desfavorable de la base esqueletal durante las fases de crecimiento prepuberal

 

 

Foto 1. Aspecto facial del paciente

 

 

 

Fotos 2a, 2b y 2c. Vista de los arcos
en oclusión frontal y lateral izquierda
y derecha

Foto 3. Posición de máxima retrusión
mandibular. Los incisivos maxilares
muestran facetas de desgaste vestibular

 

Fotos 4 y 5. Vista frontal y oclusal del
primer aparato utilizado. Asa anterior
modificado para retruir los incisivos
mandibulares. Resortes digitales de
Adams para protruir incisivos maxi-
lares. Obsérvese la protección de
alambre para asegurar el punto de
aplicación de las fuerzas

Foto 6. Segundo aparato. Obsérvese
el plano de mordida a nivel molar;
en el otro lado ha sido elimindado
al haberse conseguido la corrección
de la mordida cruzada

Foto 7. Corrección de mordida cruzada
de incisivos. Persiste posición poco
estable del canino izquierdo

Foto 8. Modificación del aparato; se
agregó resorte helicoidal protegido
para vestibulizar el canino

Foto 9. Aparato en boca mostrando
acción del resorte agregado para
el canino

Fotos 10 y 11. Restauración de los
incisivos maxilares con composite
para devolver altura y grosor normales

Fotos 12, 13 y 14. Vista frontal y
laterales del caso terminado

Foto 15. Oclusión del
paciente al momento
del alta

Foto 16. Contol 16 meses más tarde;
favorable relación incisal

 

 

                           PERIODONCIA

 

Encía artificial en puentes fijos...   Coachman C, Salama M, Garber D, Calamita M, Salama H y Cabral G (Int J Periodontics Restorative Dent 2009 oct;29(5):471) encararon la situación de un reborde maxilar con deficiencia vertical y horizontal, cuando los procedimientos quirúrgicos no pueden lograr un resultado estético.

Tales limitaciones a menudo hacen  necesario el uso de restauraciones de color rosado gingival. La encía protética es una manera de superar las limitaciones de los injertos y deben ser consideradas desde el momento inicial.

 

Gel de minociclina hidroclorada vs. el raspado y alisado radicular en el tratamiento periodontal convencional...   Carolina Castillo, Karina Castillo, Aída Zamora, Héctor Téllez y Fermín  (Revista Mexicana de Odontología Clínica Año 3/ Núm. 5/ 2009).

El control de la placa subgingival resulta de vital importancia en el tratamiento de las enfermedades periodontales. El papel de la aplicación de minociclina en gel mediante liberación subgingival sostenida requiere un estudio profundo para evaluar su efectividad clínica.

Materiales y métodos

Se llevó a cabo un ensayo clínico ciego simple en 30 pacientes (con un rango de 27 a 66 años, sistémicamente sanos), con diagnóstico de periodontitis de moderada a severa para comparar los efectos de la aplicación subgingival de minociclina en gel con los del raspado subgingival, y 15 personas a las que se les realizó exclusivamente raspado y alisado radicular, con el mismo rango de edad, diagnóstico periodontal y sanas. Se organizó de forma que cada individuo recibiera los tratamientos simultáneamente.

Se trataron cuadrantes seleccionados aleatoriamente y se efectuó el sondeo periodontal correspondiente con una combinación de raspado/alisado radicular y aplicación de minociclina en gel, previa anestesia del área; se procedió con hemostasia, seguida de la administración de minociclina en gel, la cual se colocó en el fondo del surco, se aisló por tres minutos y se retiró el excedente suavemente. Posteriormente se dieron instrucciones posoperatorias al paciente y se programó una segunda valoración de los índices periodontales a los 21 días.

 

Resultados

 

Los resultados fueron estadísticamente significativos: se registró una reducción de 39% de índice de placa bacteriana. En el índice de sangrado gingival hubo una disminución de 66%, que estadísticamente fue significativa, y se observó un marcado descenso de la profundidad al sondeo periodontal de los órganos dentarios tratados.

Conclusiones

La administración local de minociclina en gel demostró ser efectivao en la terapia periodontal (Fase I). El manejo clínico del gel de minociclina es sencillo y no provoca malestar al paciente ni lesión local. No originó reacciones adversas locales ni sistémicas. No hubo hipersensibilidad posterior a la aplicación.

 

Aceptación biológica y eficacia regenerativa de la hidroxiapatita bovina en defectos óseos...   Paulo Cervantes, Héctor Téllez, David Reyes y Fermín Guerrero (Revista Mexicana de odontología Clínica Año 3/ Núm. III/ 2009) Los defectos por enfermedad periodontal, traumas, periapicales o posextracción son comun0es. La hidroxiapatita ha sido investigada en su relación con los sistemas biológicos y en su capacidad regenerativa ósea. Los AA trataron cuatro defectos de furca grado II con hidroxiapatita bovina y barrera de colágeno para efectuar su valoración a las 12 y 24 semanas, clínica y radiográficamente.

Entre las 12 y 24 semanas se reportó la reducción del grado de furca horizontal de un grado II a un grado I. Esto se comprobó con el uso de la sonda Nabers. El control radiográfico evidenció relleno de la furca en el tiempo mencionado, sin exposición del biomaterial. Conclusiones:El procedimiento del RTG en combinación con la hidroxiapatita bovina conduce a una reducción de la profundidad de la bolsa periodontal y una disminución en el grado de furca, por lo que se considera que este biomaterial es una opción viable en el tratamiento de las lesiones arriba descritas y tratadas.

 

 

 

 

 

PREVENCIÓN

 

Composite con refuerzo vítreo para inhibición de caries…   Xu HH y Moreau J (J Biomed Mater Res B Appl Biomater 2009 oct 6) buscaron crear un composite estético con refuerzo de partículas vítreas y fosfato de calcio (Ca-PO4, o TFC) fotopolimerizado. La incorporación del TFC es para que se liberen sus iones, mientras el vidrio aporta refuerzo. Confirmaron la mayor resistencia, comparada con otro similar pero sin el TFC y la liberación inhibidora buscada, que resultó mucho mayor con pH ácido cariogénico. Es decir, que el composite vítreo con TFC fotocurado puede brindar mayor capacidad de soporte de carga y aptitud inhibidora de caries.

 

Estimarse a sí mismo, gustar de sí, confiar en la propia competencia y perfeccionismo podrían estar asociados al estado de salud bucal y a las conductas relacionadas con ésta…   Dumitrescu AL, Toma C y Lascu V (Oral Health Prev Dent  2009;7(2):191) investigaron, en un estudio de 217 estudiantes de primer año de odontología, si estimarse a sí mismo, gustar de sí, confiar en la propia competencia y perfeccionismo podrían estar asociados al estado de salud bucal y a las conductas relacionadas con ésta. Les presentaron un cuestionario que solicitaba información sobre factores sociodemográficos, variables de conducta, evaluación del propio estado de salud bucal y los temas del título. En éstos hallaron diferencias significativas acordes a distintas variables: salud dental percibida, caries no tratadas, dientes extraídos, satisfacción con el aspecto de sus dientes, última vez de una odontalgia, percepción del estado gingival y del sangrado de las encías. En un análisis de las conductas vinculadas a la salud bucal. Hallaron una asociación entre gustar de sí, confiar en la propia competencia y dedicación al propio cuerpo con uso de hilo dental, colutorios y visitas al dentista. Se observó cepillado dental de una vez o menos por día en personas con bajo nivel de autoestima, protección corporal y perfeccionismo. Las fallas en los aspectos estudiados constituirían marcadores psicosociales de riesgo de influencia sobre la conducta preventiva y el estado bucal. N. de la R.- Se ha considerado a la autoestima como un constructo unitario. Por constructo u objeto conceptual, Mario Bunge, entiende una creación mental (cerebral), aunque no un objeto mental o psíquico, como sería una percepción, un recuerdo o una invención. Los conceptos, las hipótesis (que son proposiciones), las teorías y las clasificaciones científicas son constructos.La tan comentada y mal definida autoestima comprende dos componentes relacionados pero bien distintos: satisfacción consigo mismo (self-satisfaction y self-competence) y la confianza en sí mismo. Éstas pueden diferir de la actuación real del individuo. Se refieren a la propia percepción de aptitudes personales y su posibilidad de tener éxito, que no tienen por qué coincidir con la realidad de la persona.

 

 

 

 

 

PRÓTESIS

 

Alteraciones de la circulación sanguínea pulpar en pilares de removibles…   Ergün Kunt G, Kökçü D, Ceylan G, Yılmaz N, Umut Güler A (Bosn J Basic Med Sci 2009 nov;9(4):296) estudiaron el efecto de las parciales removiobles dentosoportadas (TSD) y las dentosoportadas (TTSD) sobre el flujo sanguíneo pulpar (PBF) de los dientes pilaresmediante el Laser Doppler Flowmeter (LDF). Lo midieron en 60 dientes de 28 pacients (28 dientes y 12 pacientes TTSD; 32 dientes de 16 patients TSD) portadores de prótesis por primera vez, sin problemas de salud y no fumadores. Concluyeron que las dentaduras dentosoportadas pueden tener un efecto negativo sobre los dientes pilares dada la reducción observada del flujo sanguíneo pulpar.

 

Fractura de puentes fijos de tres uniades con diferentes conectores…   Bahat Z, Mahmood DJ, Vult von Steyern P Swed Dent J. 2009;33(3):149) consideraron el uso actual de materiales cerámicos cristalinos usados en prótesis fija: Al2O3 (alúmina) y dióxido de zirconio (Y-TZP) policristalino tetragonal estabilizado por óxido de ytrio asduran un comportamiento clínico óptimo. Las recomendaciones para las dimensiones de los conectores de PPF de Y-TZP varían de 2 a 4 mm de altura ocluso-gingival y 2 a 4 mm  buco-linguales. Para reducir las probabilidades de fracturas importante el diseño del  conector. El radio de curvatura enla tronera gingival desempeña un papel significativo en la capacidad de carga. Las PPF con troneras gingivales de radio pequeño están sujetas a una elevada concentración de fuerzas, compara as con las troneras de radio mayor. Tras su evaluación, los AA afirman que la dimensión recomendada mínima de un PPF de Y-TZP anterior de 3 unidades de cermicá pura es de 3 mm en dirección inciso-cervical y de  2 mm en la bucal-lingual. Si se incrementa el radio de la tronera gingival de 0.6 a 0.9 mm, la resistencia a la fractura de un conector de Y-TZP de 3 x 3 mm aumenta un 20%.

 

Implantes distales para retención de prótesis removibles…   Dice Turkyilmaz I (J Can Dent Assoc 2009 nov;75(9):655) que la falta de soporte adecuado mucoso y dentario da por resultado el desplazamiento de las prótesis removibles a extensión distal. Una manera de resolver el problema es el uso de implantes. Se describe la fabricación de una dentadura mandibular soportada por 2 implantes unilaterales distales con ataches Locator.

 

  

Locator

La técnica para captarlos en el consultorio es sencilla y es mayor el problema de que tengan demasiada retención, no poca. Hay AA que aconsejan mantener una semana el anillo hasta que el paciente se vaya acostumbrando. En este caso, se trató de un hombre de 70 años a quien le faltaban los premolares y molares inferiores derechos. A los 3 meses de colocarle los 2 implantes, les ajustaron los ataches Locutor. A los 18 meses se mantenían perfectamente y a satisfacción del paciente.

 

 

                 SALUD

 

Evidencias clínicas de relación entre cigarrillo y enfermedad periodontal …   Moimaz SA, Zina LG, Saliba O, Garbin CA (Oral Health Prev Dent 2009;7(4):369) evaluaron dosis y duración del hábito de fumar y su relación con la enfermedad periodontal, y estimaron el porcentaje de 165 personas con periodontitis atribuible al cigarrillo en una población adulta (35 a 66 a ) rural del Brasil.  La prevalencia de periodontitis fue del 35.2%. Un  35.7% de los sujetos eran fumadores intensos (25.3 paquetes-año), moderados (14.6 paquetes-año) y leves (3.1 paquetes-año). Los fumadores tenían 11 veces y los ex fumadores 9 veces mayor probabilidad de haber padecido periodontitis comparados con los no fumadores. La cantidad de paquetes-año y de años de fumar estaba asociada a un incremento en la prevalencia de periodontitis. La cantidad de fumadores actuales con  periodontitis se hubiera reducido un 80%, de no haber fumado. En conclusión, fumar cigarrillos está estrechamente asociado a periodontitis y hay una relación con dosis y duración.

 

Infecciones bucales complican trasplantes de órganos, ¿sí o no?…   Schander K, Jontell M, Johansson P, Nordén G, Hakeberg M, Bratel J (Swed Dent J 2009;33(3):97) no lo creen después de haber considerado 46 trasplantes de riñón, haber examinado su estado de salud bucal y haberlos visto nuevamente a los 18 meses. Hubo 15 rechazos (32,6%), de los cuales 6 personas presentaban infecciones oportunistas (cándida o herpes de la mucosa bucal). La cantidad de  infecciones y de dientes semirretenidos era baja. No hallaron significación estadística al relacionar los rechazos con enfermedad periodontal. Lo mismo con las lesiones apicales, dientes semirretenidos e infecciones oportunistas de la mucosa.

 

 

 

TERAPÉUTICA

 

Las defensinas como un nuevo antiinflamatorio… Escriben Kohlgraf KG, Pingel LC, Dietrich DE, Brogden KA (Future Microbiol 2010 en;5:99) que las defensinas humanas alfda y beta son péptidos pequeñlos, bien caracterizados, de amplia actividad antimicrobiana. Mezcladas con antígenos microbianos, las defensinas atenúan las respuestas proinflamatorias citoquínica de las células dendríticas en cultivos, atenúa las respuestas proinflamatorias citoquínica en las secreciones nasales de ratones expuestos y refuerzan las respuestas de anticuerpos en el suero de los ratones  vacunados. Aunque se desconoce el exacto mecanismo. Las  defensinas primero se unen a los antígenos y adhesinas microbianos, atenuando sus aptitudes tóxicas o inflamatorias. Esa unión no es genérica; sino específica. Con grandes afinidades por las defensinas y antígenos. La unión de las defensinas a los antígenos puede, a su vez, alterar la interacción de los antígenos com las células epiteliales para atenuar la producción de citoquinas proinflamatorias. Se puede explotar todo esto en terapéutica para prevenir o tratar una variedad de infecciones mucosas.

 

Anestesia del infraorbitario extraoral versus intraoral …   Bradley Karkut et al (J Am Dent Assoc 2010, 141, (2),  185) compararon eficacia anestésica local extrabucal del nfraorbitario con la intrabucal en un estudio prospectivo, aleatorio cruzado. A 40 adultos les aplicarpm regional infraorbitaria extraoral de 1.8 milliitros de lidocaína al 2% con epinefrina al 1:100,000 en una sesión e intraoral del mismpo anestésico y cantidad en otra sesión con diseño cruzado. Con probador pulpar buscaron el efecto en incisivos centrales y laterales, caninos, premolares y primeros molares cada 4 minutos por 60 minutos. Lo estimaron anestesiado cuando la persona no respondía a dos lecturas seguidas del probador. Conclusión. Ambas formas técnicas son inefectivas en el central (15% de éxito) y lateral (22%). La anestesia tuvo éxito en un 92% de los caninos con ambos tipos, 80 a 90% de los primeros y segundos premolares y 65-70% de los primeros molares, sin significativas diferencias. La anestesia no duró una hora en ningún diente. El dolor por la aguja y las secuelas fueron más comunes con la técnica por fuera de la boca.

 

 

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