septiembre 2014

                                    

Proletarios del torno

A los ciudadanos de la clase más baja, sin propiedades y sin más utilidad para el Estado que la de generar proles,(hijos) para los ejércitos de Roma, los llamaban proletarii.

Así, el proletario había cumplido más de dos mil años de vida, en 1848, cuando Karl Marx publicó su Manifiesto comunista, con el reclamo original de Flora Tristán (q.v.) “proletarios del mundo, uníos”.

Unirse es un esfuerzo que  hoy no se vislumbra en los proletarios del torno y demás trabajadores de la salud. Este inocente proletariado pretende hallar cobijo bajo las negras alas – y garras – de los rapaces mercaderes de la salud. ¡Pobres!, sólo son forraje para sus crías.

(Los proletarios del torno de hoy difieren en que no aportan prole: en Buenos Aires, la tasa de natalidad se está asemejando a la europea.)

Los marxistas retomaron el término romano  para designar, en la sociedad del siglo XIX, a los obreros que, como los proletarios romanos, se pretendía que no tenían nada que ofrecer, salvo mano de obra, e hijos, para satisfacer las necesidades de producción. [No nos confunda, colega, esto sólo va dicho en contra del capitalismo salvaje reinante y nada cristiano** que inficiona el mundo.]

Los proletarios del torno están errados (sin H, creo): primero, porque no reconocen su condición de trabajadores, esclavizados por míseras pagas o por porcentajes o remuneraciones que desdeñaría un camionero: es que todavía se ilusionan que son parte de la “gente decente.” Segundo, porque descubrieron los anticonceptivos y no aportan más prole a las masas laburantes. Y tercero, quizá, porque aún creen en los espejitos de colores y en las posibilidades de ascenso social por medios honestos.

Los que gritan ¡corrupción! son tan corruptos como los que agachan el lomo.

¿Hay alguien que aún no sepa por qué transan los dentistas?

Es evidente.

A diferencia de EE.UU., donde los dentistas hacen publicidad en subtes, trenes, calles, vidrieras, guías, etc, en la Argentina la ley no lo permite (salvo si se es ex-presidente de la AAO y se le acomodan los estatutos). Entonces, la carne de cañón del mercader de la salud (OS, prepaga, clínica) opta por hacer publicidad gratis y con  ese espejismo acepta la miseria de honorarios que le pagan– a veces – para ganar pacientes de implantes y prótesis que rinden y compensan. ¡Qué nobleza! ¡Qué altura de principios! ¡Qué ejemplo para los hijos!

No me extiendo. ¿Para qué? Usted me entiende.

Aun el que se hace el distraído.

El arquitecto y activista social brasileño Francisco Chico Whitaker,*** a sus 81 años, ex militante del Partido de los Trabajadores (PT), defensor de la Teología de la Liberación y premio Nobel Alternativo 2006, quiere cambiar el mundo. “No creo que esto sea una batalla del 99% contra el 1% de los poderosos, como defendía Occupy Wall Street. Es una lucha del 1% de críticos del sistema para que el 98% despierte y combatamos al otro 1% que dirige ese régimen.

Vamos, colega, es tiempo de que reconozca que usted es un proletario más, parte del oprimido 98%. Sindicalícese en serio (no AAO, CRAO, FRAO, etc). No acepte que los dirigentes le digan, traidores, que no se puede. ¡Qué va! Si hasta la policía puede sindicalizarse. Búsquese con los demás proletarios un “gordo” que los defienda en paritarias y disfrute de salarios superiores a lo que usted se supone que estáganando.****

“Proletarios del torno, ¡uníos!”

Horacio Martínezhttp://3.bp.blogspot.com/_61IcTubatb0/TRsQl3JOfTI/AAAAAAAAABs/w63Pwxy7E64/s200/FLOR1.jpg21-9-14

*"Prole" se formó con el prefijo del latín pro-, 'para' o 'en favor de' y el verbo alere 'alimentar', y tuvo inicialmente el significado de 'niño' y luego también el de 'descendencia'. En castellano se da a prole el significado de 'hijos' o 'descendientes', ya desde comienzos del siglo XVI, en las Crónicas de los

Reyes Católicos**El papa Francisco en su audiencia de mayo con el secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, sin ambigüedades, pidió al organismo que hiciera más para ayudar a los pobres y alentar la "legítima redistribución" de la riqueza.

 

"Hoy, en concreto, la conciencia de la dignidad de cada hermano […] debe llevarnos a compartir, con gratuidad total, los bienes que la providencia divina ha puesto en nuestras manos, tanto las riquezas materiales como las de la inteligencia y del espíritu, y a restituir con generosidad y abundancia lo que injustamente podemos haber antes negado a los demás", dijo.

Católico, Francisco Whitaker ve una luz de esperanza con la llegada del papa Francisco. “Hemos de acompañarlo en su lucha. Ha puesto su dedo en muchas llagas. No podemos dejarle solo”. Los católicos, por lo menos, y todos los credos, debieran tomar nota de las palabras papales, no originales, sino necesarias, porque los mercaderes de la salud y sus acólitos, devotos o agnósticos, ni siquiera distraídos piensan en restituir con generosidad y abundancia lo que injustamente podemos haber antes negado a los demás.

***Dijo Whitaker: “Cada uno busca su ruta. Pero todos los caminos necesitan mayor participación de la gente. Y cansa. Es difícil”. Este buen cristiano cree que, generaciones después, la demonización de la izquierda sigue en el imaginario colectivo. “Hemos cometido errores, pero queremos enmendarlos”, insiste. “El problema es que cuando tú niegas a la izquierda, por el cansancio y el miedo, acabas por dar argumentos para que otros ocupen ese espacio. El País, 13/5/2014

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YAPA: Versos de un “Poema a Madre proletaria, de Siqueiros”: cuando tu hijo no tenga qué ofrendarte / palpitará de su esperanza el rayo / al pensar qué le queda para darte: la flor del corazón, la flor humana,/ … cual tributo de amor en la pobreza

 

 

 

 

 

Del "otro" MARX  

 

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El pequeño Boris llegó a casa del colegio y le preguntó al padre: “Papá, ¿qué me podés explicar de la política? Tengo que saberlo para mañana.”

Iván pensó un poco y le contestó:“Boris, para explicarte la política voy a usar una analogía. Pongamos que yo soy el capitalismo porque soy quien trae el pan. Tu madre es el gobierno porque controla todo, la mucama es la proletaria porque trabaja para nosotros y vos vendrías a ser el pueblo porque respondes ante nosotros, y tu hermanito bebé es el futuro. ¿Te sirve? Piénsalo para mañana.”

Esa noche, todos ya acostados, Boris se despierta porque oye llorar a su hermanito. Va al dormitorio de los padres y ve que Iván no está en la cama y no logra despertar a la madre.

Ve una luz en el cuarto de huéspedes y al entreabrir la puerta ve al padre en la cama con la mucama. Impotente ante todo esto, se vuelve a su cama.

La mañana siguiente, le dice a Iván: “Papá, pienso que ahora sí entiendo la política: entiendo lo que la clase capitalista le está haciendo a la clase proletaria, mientras el gobierno duerme e ignora al  pueblo, y que el futuro está tapado de mierda.”   

 

                 

 

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