mayo 2003

¿Qué hay debajo de la amalgama?

Alguien barrió la basura debajo de la amalgama. Y dejó basura asomando por una punta, para que todos la vieran. No todo es basura lo que apesta. Puede apestar la intención oscura de los antiamalgamistas. Esto es lo único que asoma bajo la amalgama.

Cathy Mudge, de la comisión de asuntos legislativos de la Asociación Dental de California, dijo: “Estamos viendo a lo largo de nuestro país una cantidad de leyes con intenciones a menudo desconocidas por los legisladores que las lanzan. Como los opositores a la amalgama dental no han tenido éxito en la creación de una preocupación por la seguridad de la amalgama como material restaurador, parecen haber cambiado de estrategia y buscan una legislación que haga más difícil a los dentistas continuar con el uso de la amalgama.”

Esto sucede a expensas de los muchos pacientes que se benefician con su durabilidad, longevidad y seguridad, agrega.

Concordamos con Rick Murray, de la Asociación Dental de Arizona, cuando dice: “Los antiamalgamistas han sido muy astutos en su táctica de esfumar la línea diferenciadora entre amalgama y mercurio.” Usar estas palabras como sinónimos es totalmente falso y es engañar a los legisladores. El presidente de la Asociación Dental Norteamericana, T. Howard Jones, agregó: “Parte de la discusión con los legisladores es señalarles como los antiamalgamistas suelen intentar hacer pasar afirmaciones como hechos; aun cuando tomen información fuera de contexto y sus declaraciones no estén basadas sobre videncia.

A modo de muestra de la verdad, estará bien intercalar el siguiente resumen

 de un trabajo publicado hace pocos meses:

La amalgama dental es controvertida por su contenido de mercurio. D. Lobner y M. Asrari (J Dent Res 2003 mar;82(3):243) probaron si la amalgama intoxicaba los cultivos neuronales y si esa toxicidad estaba causada por el mercurio. La toxicidad observada no fue bloqueada por un quelador mercúrico (DMPS), pero sí por un bloqueador de metales (CaEDTA). El primero fue un eficaz quelante del mercurio, pues bloqueó su toxicidad. El segundo bloqueó sólo la neurotoxicidad del zinc, no de mercurio, estaño, cobre y plata. Esto demuestra que la toxicidad sobre las células nerviosas cultivadas se debe a la liberación de zinc. Si bien es sabido que el zinc es neurotóxico, la ingestión de zinc no es preocupante porque los niveles de zinc en el organismo están altamente regulados.

Y, digo yo, porque existe amalgama sin zinc.

Universo Odontológico no endosa la posición pro ni la contra. Como en muchos otros aspectos de la vida, sus directores están en contra de los fanatismos de cualquier color y posición y de las campañas por meros intereses materiales y están a favor de la búsqueda de la verdad en la ciencia, en la vieja tradición de ejercer sobre la base de la evidencia, como se hizo desde los tiempos de Fauchard.

      Dr. Horacio Martínez

      Dr. Emilio Bruzzo

            volver al indice