Están tocando nuestra canción

 

La falta de estima de sí mismo hiere hondamente a cualquier ser humano. Quien no aprende a quererse a sí  mismo, cree que no está bastante capacitado y esto le impide desarrollar su actividad profesional y realizarla con amor.

Pensar mal de uno mismo es atraer el fracaso, así como temerle al gato negro atrae la desgracia. La escapatoria habitual es cumplir más o menos bien con la actividad de uno, ganarse la vida con ello y desentenderse de todo el mundo (colegas, pacientes, consocios) hasta el éxito final (muerte).

Sin embargo, eso que algunos devalúan, es apreciado y especialmente considerado por quienes están tocando nuestra canción. Que son los artistas. Los artistas, área sensible de la humanidad, árboles majestuosos cuyas hojas más altas vibran con las brisas más leves de penas y alegrías y progresos del resto de la humanidad [¡WOW!]. Ellos se han puesto del lado del sufriente y del nuestro y lo han grabado en la historia de nuestra especie, cantándolo en obras indelebles de la literatura y de otras artes.

Por ello, desde sus comienzos, Universo Odontológico registra en sus páginas – etéreas –las pinceladas finas y gruesas con que nos pintaron a los dentistas y nuestro entorno y a nuestros pacientes, porque hay mucho que aprender de cómo nos ven los demás y de cuánto valoran nuestro quehacer, y porque así es dable contribuir a la elevación de la “autoestima.”

Muchos otros directores, de todo el mundo, como fue común en los primeros tiempos de la literatura dental periódica, buscaron deleitarnos publicando poesía dental entremezclada con investigaciones y aportes clínicos. Más de una vez, esos  poemas eran tomados tanto de libros  reconocidos como de revistas y diarios. Así esperaban originar un círculo virtuoso que nos hiciera mejores porque nos veían mejores.

Somos los únicos responsables de la vida que nos hemos construido, no podemos culpar al destino, a nuestros padres, a la suerte o a Dios; aceptando esa responsabilidad, nos estaremos dando la oportunidad de elegir ser positivos, de no volver a nuestras percepciones  negativas de nosotros mismos.

Es mucho lo que se ha escrito sobre lo nuestro en pasajes significativos de la literatura mundial. El diente secreto – del que se cumplen 20 años – fue apenas una muestra modesta con sus doscientas referencias de lo mucho que nos han dedicado. Y nos siguen dedicando a la fecha (ver digresiones).

Están tocando nuestra canción.* Algo debemos de valer. Esmerémonos por hacernos cada vez más dignos de que así sea. Confiemos en nosotros mismos. En nuestra capacidad. En lo que podemos hacer por el prójimo por el puro placer de hacer lo debido.

                                                                      H. M.

* Oh ho tocan nuestra canción / está mal que llegue a su terminación / pero cuando todos debemos partir / es bueno saber que seguirá sonando / nuestra canción / Estarán tocando nuestra canción / Estarán tocando nuestra canción.[ De más está agregar que en algún momento todos debemos partir… Y sería bueno que siguieran tocando nuestra canción.]

 

                Dr. Horacio Martínez

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