octubre 2014

                            

La muy actual lucha de Caín y Abel

Mirad cuán bueno y placentero es /     Habitar los hermanos juntos en armonía1 Salmo 133:1

Así es: una cruel fatalidad persigue a los romanos /  desde el crimen de dar muerte a un hermano / con la sangre del inocente  Remo derramada en la tierra,  / una  maldición que recaerá sobre sus descendientes. (Horacio, Épodos 7. 17-20)

 

http://www.bulhufas.es/astrologia/wp-content/uploads/2011/12/Géminis.jpgCastor y Pólux, Gémini,

dos buenos hermanos

 

 

Queridos hermanos en el torno, proletarios del fórceps, mientras ustedes se matan por mendrugos, los devoran los de afuera. Si los miembros de una asociación odontológica se “matan” por un cargo, con toda suerte de golpes bajos, uno se pregunta si los guía la ansiedad por luchar por el bien de la profesión y el público, o si su disposición a pisar cabezas y embarrar nombres la excretan para conquistar poder y dineros. Es una nueva performance de las rivalidades fraternas, a costa de la sangre de sus hermanos odontólogos. Ésos a quienes debieran mirar como un espejo de sí mismos, brindándose en amistosa sociedad y no comportándose como  buitres que se acribillan a picotazos por el bocado más suculento.

Si una institución tiene 6, 7, 8 mil socios y, pongamos muchos, sólo 200 dirigentes, queda claro lo ínfimo que es el número que disfruta de prebendas tipo viajes que se pagan con la cuota de los  socios o lamiendo zapatos de capos foráneos. Otros beneficios son los cursos marketineros con los  que se promueven y que se hacen costear (los grandes maestros los daban gratis). Así también aceden a alternar con las autoridades nacionales y locales (si les simpatizan) o con su oposición, que es más cheta y de su agrado.

(Si leyó los dos párrafos precedentes, entérese de otras viejas luchas fratricidas en este OCTUBRE.)

Si quiere saber adónde voy a parar, y no me expliqué bien, procuraré decirlo en menos palabras. Y poniendo corazón, este corazón que ya no ejerce la odontología, pero que se desangra al ver como se lastima al hermano por ganar un paciente, por servir a los mercaderes de la salud o por el simple placer de destruir al colega, su semejante.

Queridos hermanos en el torno, proletarios del fórceps, mientras ustedes se matan por mendrugos, los devoran los de afuera. Los hermanos sean unidos en sindicatos en serio, con dirigentes que discutan normas y honorarios y no maneras de acomodarse. Dirigentes gremiales tan hideputas como sea preciso cuando deban pelear por la profesión y por la salud bucal del pueblo.

¿No hay un macho/hembra con lo que se debe tener que alce la bandera gremial, que sea un hermano solidario, que también los hubo?

                                                            Horacio Martínez

La función del periodismo en este tiempo, o por lo menos  en esta sociedad, no es informar, sino hacer desaparecer toda forma de discernimiento entre la mentira y la verdad. Mario Vargas Llosa, El héroe discreto, Alfaguara 2013

        

 

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