noviembre 2012

Cuando señales a otro con un dedo, recuerda que tres dedos te están apuntando a ti mismo. Louis Nizer (abogado)

 

Puteando de brazos cruzados

 

Puteando de brazos cruzados,  con la cabeza gacha. Así terminan los que se indignan y no hacen nada.

Benditos sean nuestros dirigentes “dientales” y benditas sean las madres que los parieron a ellos y a su clientela top ten (10% de privilegiados). Benditos todos, en serio,  pero que no se olviden del interés común, el menos común de los intereses, que no se olviden de los jóvenes a quienes sigue pariendo la facultad con el cordón seudonutricio de los mercaderes de la salud anudado alrededor del cuello y sin tener muchas perspectivas afuera de la c… de su madre (la facultad).

Sigan los privilegiados con sus prerrogativas, ganen fama y dólares, que no me importa ni me despierta envidia (ni sana ni enferma), pero, por favor, no olviden el interés común, eso que caracteriza a una auténtica democracia que no es la de su ultraliberalismo, que yo miro por lo mío, dicen, y ni se interesan por el común de los mortales, el 90% esclavizado o hambreado.

 

Mercader           “Beneficiario”

                            de la salud

                               (u otro)

 

Si los sumergidos algo prosperaran, los privilegiados no perderían ni un centavo, seguirían con sus mismos clientes afluentes y facundos, y, de yapa, con caridad ganarían haberse interesado por el común de la profesión y haber progresado en democracia y con respeto por el vecino, que está hecho del mismo barro con que fuimos hecho absolutamente todos, aun los que se creen de sangre azul.

Me repito, lo sé, es que lo obvio, decía André Gide, es lo que hay que repetir, porque por razón de serlo tiende a ignorarse.

Es preciso indignarse… y actuar.

 

¡Indignaos!.-  Los "indignados" de España no se organizaron como fuerza política. Son una fuerza de protesta que marcha en la calle, que grita, que canta. Hacen que la gente reaccione. Que su indignación se extienda. Que no se toleren los ajustes de las ultraliberales autoridades españolas. Despiertan conciencias, que no es poco. Pero más es actuar, participar, levantar la cabeza y golpear dentro de la legalidad y la moral.

¡A indignarse de una vez por todas, colegas!

Tzvetan Todorov, en su último ensayo, Los enemigos íntimos de la democracia, llama a resistir y declara la necesidad de una “primavera europea,”  como la árabe, que quien decide nuestro destino  es la suma de nuestras voluntades.*

 Desde hace 20 años, Occidente hace guerras llamadas "humanitarias" en nombre de la democracia. Democracia que es neoliberalismo, o su forma extrema, el ultraliberalismo, que combate todo interés – sobre todo el interés común –  que se oponga al interés económico.

Los intereses individuales se equilibran a través del mercado (struggle for life); el interés común no marcha por ese camino (discutible); si hay que construir una escuela, una ruta o un hospital, eso exige la acción común, el sentimiento de solidaridad. Ése que ignoran -- ni siquiera se molestan en despreciarlo -- los burgueses dirigentes de la panza llena y el corazón vacío.

 

                                                              Horacio Martínez

 

*Y no es poco sumar voluntades, que es mucho, marchar indignados codo con codo, que seríamos mucho más que dos.

 

Somos mucho más que dos: Mario Benedetti.

Tus manos son mi caricia,/ mis acordes cotidianos, / te quiero porque tus manos / trabajan por la justicia, / si te quiero es porque sos /
mi amor, mi cómplice y todo / y en la calle, codo con codo, / somos mucho más que dos./ Tus ojos son mi conjuro / contra la mala jornada. /
Te quiero por tu mirada / que siembra y mira futuro, / tu boca que es tuya y mía / tu boca no se equivoca. / Te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía. / Si te quiero es porque sos / mi amor, mi cómplice y todo / y, en la calle, codo a codo, / somos mucho más que dos / y por tu rostro sincero / y tu paso vagabundo / y tu llanto por el mundo / porque sos pueblo te quiero/( y porque amor no es aureola / ni cándida moraleja / y porque somos pareja / que sabe que no está sola.
Te quiero en mi paraíso / es decir que en mi país / la gente vive feliz / aunque no tenga permiso;/ si te quiero es porque sos / mi amor, mi cómplice y todo / y, en la calle, codo a codo, / somos mucho más que dos.

 

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