Me duele el mundo (actualizado)     feb 2002

 

Me duele el mundo y mi país, la Argentina.

Me duele que se hable de implantes y yogur y se olvide al hombre y la globalización de la pobreza, del abuso, de la salud como mercancía.

Me duelen los grandes mercaderes del mundo y los pequeños mercaderes de la salud.

Me duelen los políticos y los dirigentes y los sindicalistas que se preocuparon más por ganar votos que por erradicar  los sufrimientos de los votantes.  Y así fueron derrotados (algunos pocos) por el sonar de las cacerolas.

Me duele que los jóvenes no salgan a confrontar y a renovar la política, la dirgencia, el sindicalismo: ¡¿hasta cuándo las mismas viejas caras?!

Me duele el mundo, el mundo egoísta, el mundo ciego, el mundo de las grandes distancias económicas, el mundo de los viejos y niños desamparados, el mundo de los resignados y apáticos, el mundo del voto impugnado o en blanco en vez del voto cargado.

Me duele el mundo. Grito de dolor. Pero no bajo los brazos. A cualquier edad, en cualquier lugar, en todas las épocas, el ser humano que quiera merecer el nombre, que quiera desmentir su condición animal básica, el hombre debe expresar la solidaridad que lo distingue de los seres llamados inferiores.

             Dr. Horacio Martinez

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