Vocación o fuente de ingresos

 

Hay veces en que mis editoriales me recuerdan los bienintencionados e inútiles  mensajes “elevados” que apenas tolero en la emisora de música clásica. y que me hartan.

¿Tendré yo hartos a mis lectores?

Quizá. Quizá soy repetitivo, quizá quien piensa como yo no necesita escucharme y a quien no piensa así le importan un rábano mis mensajes.

¿La culpa es mía o de quienes no me dan  de comer? Si los lectores propusieran temas, habría variedad de ideas. Yo procuro encontrar nuevas cuestiones de muchas fuentes, incluida la vida cotidiana en la calle y en el consultorio. Pero invariablemente emergen con fuerza asuntos que son vitales para nuestro éxito como seres vivientes “y sociales”?

Cuando critico costumbres o vicios, no me ubico por encima de esos pecados. Soy humano y nada humano me es ajeno, ni los vicios ni las virtudes.

Leyendo acerca de las transformaciones  que padeció el Juramento de Hipócrates, me vino a la mente que él dio uno de los primeros pasos para que la muy noble vocación de librar de padecimientos a nuestros congéneres no se convierta en sólo una forma de obtener ingresos, mayores o menores según las ambiciones.

Hammurabi (1730-1686 a.C.) ya había dejado un código de normas de conducta que hoy podría denominarse Código de Ética  Profesional. Maimonides (1135-1204; médico y rabino), después, legó otro Juramento con principios morales, humanos y religiosos.

Si paganos, judíos y cristianos sintieron la necesidad de poner un marco de decencia y compasión para los practicantes de las ciencias médicas, se me ocurre que, como sabios que eran, conocían las debilidades de los seres humanos y procuraban evitar la aparición de mercaderes de la salud.

Sin la valla moral y legal, supusieron, la vocación podía transformarse en un comercio, una manera más de ganar dinero. El universitario que no actúa dentro de la ética y la compasión, es un mercader o un empresario, sin desmerecer a éstos.

¿Está mal? ¿Está bien?

¿Quién soy para calificar? Cada cual sabe si obra bien o mal, aunque no le importe.

Pero, créanme, siento profunda envidia por países donde los dentistas somos respetados realmente, no de la boca para afuera. Países donde nadie supondría que un médico o un dentista cobraran una comisión por haber derivado un paciente al especialista. Países donde al mirar a un profesional y pedirle opinión no están esperando la respuesta de un comerciante sino de alguien realmente interesado por lo que más conviene al paciente, no a su bolsillo de mercader; alguien que espera la justa remuneración y que no abusará de la confianza puesta en él. O la desconfianza, en nuestro medio.

Y cuando un dentista de una obra social o prepaga piensa “bah, para lo que me pagan...” se está pareciendo al docente cuya calidad profesional ha bajado, igual que la de empleados, obreros o barrenderos.

Manfred Seidemann y Jose J. Matas escribieron: “Es inmoral e inadmisible sugerir o realizar tratamientos innecesarios; p ej, el reemplazo de restauraciones o prótesis que están en buenas funciones y en buen estado.” O, como agregan: “uno de los más serios ejemplos de abandono de la ética profesional y del respeto a los pacientes es “dividir honorarios.” Y: “es ignominioso usurpar pacientes valiéndose de argumentos distorsionados y opiniones maliciosas... Los dentistas que cometen estos actos despreciables no tienen en vista el bienestar y la seguridad del paciente sino más bien su propia inescrupulosa ganancia.”

No se queje si no se queja, nos decían. Mande sus preocupaciones, no espere las mías. Yo me quejo y si lograra despertar una o dos conciencias, daría por bien pago el tiempo y el esfuerzo que pongo en realizar Universo Odontológico, a la par del Dr. Emilio Bruzzo, con quien compartimos pensamientos básicos.

                                 Horacio Martínez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EDITORIAL II

 

Las sutiles diferencias

El título del artículo editorial de la Revista de la FOUBA, en su último número, que contiene artículos modelos en lo suyo, hace pensar en sutilezas, ¿verdad? Pues, ni por asomo. La autora, cuya capacidad e inteligencia me merecen el mayor respeto, inflige a sus lectores un castigo inmerecido.

Nadie merece que le endilguen un lenguaje altisonante, que le hablen desde las alturas ni que lo obliguen a releer lo que fue escrito no para educar, no para orientar, no para compartir, sino sólo para ostentar. Hacer fama de sabiondo no es prestigio que quisiera tener. Y aunque la cita que cierra ese editorial, sin razón alguna, se refiere a una canción renombrada, se me ocurre que no fue escuchada en su totalidad, pues pasa por alto las líneas ilustrativas que cito al final de la versión humanizada del editorial.

Digo humanizada, pues aunque no me molesté en descifrar todo, la sustancia la puse al alcance de profesores, de cualquier odontólogo y hasta de mi mucama. Vean los lectores de Universo Odontológico las inexistentes sutilezas y cuando se sientan agotados de tanto descifrar jerga, pasen a la versión amistosa que intenté a continuación de la original: hay diferencias más que sutiles. [Ver al final frase de Ian McEwan, el renombrado escritor inglés en una reciente entrevista.]

 

 

Las sutiles diferencias (versión original)

 

Impacto es el conjunto de cambios duraderos que se producen en la sociedad, la economía, la ciencia, la tecnología y el medio ambiente mejorando sus indicadores como resultado de las acciones de Investigación y desarrollo

que introducen valor agregado a los productos, servicios, procesos y tecnologías. También se ha definido “a la

investigación y al desarrollo experimental como un único componente de la innovación y comprende el trabajo creativo, realizado sobre bases sistemáticas llevado a cabo para aumentar el caudal de conocimientos”.

El impacto social de la investigación referida al campo de la salud asume dimensiones muy diversas y complejas y

se expresa como las consecuencias de un proceso de mediación de actores específicos entre los productores del conocimiento y su utilización por parte de estos actores.

El Council of Hcalth Research for Development (COHRED) ha producido un informe realizando un análisis crítico de indicadores de evaluación de los sistemas de investigación y  concluyeron acerca de la necesidad de encontrar indicadores estratégicos además de los referidos a la estructura, a los procesos, a los resultados2  Los indicadores estratégicos miden las actividades externas a la propia investigación pero que actúan como variable interviniente sobre ella. Concluyeron que para analizar la naturaleza de la distribución en el campo de la salud se necesitarán nuevos métodos de recolección de datos y de análisis inclusive técnicas de valoración cualitativa.

El Centro de Estadística de Australia3 clasificó la l/D en 4 tipos de actividades: investigación básica pura, investigación básica estratégica, investigación aplicada (incluyendo nuevas vías para alcanzar objetivos específicos y predeterminados) y desarrollo experimental. A efectos de analizar el impacto social de las investigaciones se han definido ottas categorías específicas: (a) investigación escolarizada, (b) investigación aplicada, (c) investigación basada en la práctica, (d) investigación interdisciplinaria, (e) investigación pedagógica y (O recomendaciones, sistematizaciones y tomas de posición institucionales.

La investigación escolarizada es relevante porque crea o desarrolla la infraestructura intelectual en la cual debe conducirse la investigación básica, estratégica y aplicada, define los campos en los que los asuntos, problemas o cuestiones se localizan e identifica y eventualmente valida los conocimientos, recursos, teorías, métodos, herramientas y modelos generados por otros tipos de investigación.

La investigación aplicada incluye la creación de los nuevos o aumentados sistemas (de pensamiento o producción. artefactos, eventos, productos, procesos, materiales o servicios) para beneficios económicos o culturales. La investigación aplicada se puede informar mediante: (a) la creación de nuevos cuerpos de conocimientos (infraestructura intelectual) y (b) la traducción de nuevos conocimientos al campo, la aplicación de métodos, herramientas o recutsos o la diseminación sistematizada de los resultados de la investigación escolarizada.

La investigación basada en la práctica es relevante porque incluye la asociación directa con colectivas de usuarios a través de (a) estudios situados, a fin de ganar nuevos conocimientos científicos, (b) conocer las causas y las causas de las causas del/los problema/s a resolver o (c) usar los resultados de las investigaciones en la práctica. La excelencia de la IBP está caracterizada por alguna de las siguientes metodologías originales: a reconocmiento de nuevos conocimientos ganados desde la práctica, (b) prácticas con impacto demostrado y a de fuerte conexión entre la investigación y la práctica4.

La investigación interdisciplinaria incluye: (a) el trabajo de diseño de personas y conocimientos provenientes de campos diferentes y que prevén aportes diferentes al campo como un todo; (b) aportes en la interfase de dos o más disciplinas reconocidas o (c) trabajos colaborativos que atraviesan campos disciplinares, o (d) desarrollo de sub-disanilinas emergentes.

La Investigación pedagógica en educación superior se produce cuando los contenidos teóricos o bases conceptuales de la investigación se vinculan con la enseñanza y el aprendizaje. Se aplica a todos los aspectos de la investigación básica y aplicada y al desarrollo experimental.

I.as recomendaciones, sistematizaciones o tomas de posición, pueden ser incluidas si el trabajo se concreta o publica como resultado de investigaciones válidas.

Para proceder a la evaluación de investigaciones de interés comunitario es necesario disponer de estándares que deben dar cuenta de:

1) la calidad, en términos de resultados, excelencia, reconocimiento e impacto ambiental, y

2) el impacto en términos de:

• evidencia de relevancia interna inherentes a la disciplina en cuestión o sus componentes o sea a la producción y difusión del conocimiento (criterios bibliométricos), y ademas

• evidencia de relevancia externa, es decir la capacidad para la explicación y resolución de los problemas identificados y puestos en la agenda social y a la evidencia aportada por el actor social como colectivo acerca de su crecimiento y bienestar social.

Evaluar la calidad de proyectos comunitarios implica aceptar la incorporación de otros criterios de análisis complementarios a los criterios de evaluación tradicional. Esos criterios, si bien se abordan desde la plataforma conceptual del impacto de La ciencia y la tecnología, deben ser congruentes con las condiciones y el grado de desarrollo de los sistemas de la ciencia, la tecnología y la innovación tecnológica del país o región, es decir, deben contextualizarse.

Evaluaciones parciales se arriesgan a confundir al actor social destinatario de las investigaciones comunitarias, que no se define como la sumatoria de individuos sino como un colectivo social cuyos problemas incluyendo los determinantes (entre ellos la percepciones acerca de la salud, la enfermedad y las intervenciones terapéuticas) configuran dominios fuertemente anclados en las ciencias sociales5.

En el primer caso, se podrá hablar de investigaciones clinicas, cuya suma de sujetos no la convertirán en investigaciones de base comunitaria, sino en todo caso, en una investigación clínica con mayor o menor posibilidades de aplicación en función de la frecuencia de sujetos afectados que accedan a la intervención. Para hablar de investigación comunitaria será necesario investigar los determinantes de naturaleza antropológica o social que actuarán como variables intervinientes en la operacionalización del proceso investigativo.

\Vale la pena recordar que “no es lo mismo vivir, que honrar la vida’.

[La autora o quien quiera “lucirse” de igual manera, puede encontrar vocabulario, o “plumas” de pavo real, en esta abreviada lista de sociólogos: Addams, J., Adorno, Th. W. Baudrillard, J. Benedict, R.F. Berger, P. L. Bhaskar, R. Blau, P. Blumer, H. Boltanski, L. Collins, R. Comte, A. Cooley, Ch. H. Du Bois,  W.E.B.  Durkheim, E. Elias, N. Foucault, M. Gramsci, A. Habermas, J. Halbwachs, M. Hall, S. Haraway, D.J. Ibn Khaldun, Inglehart, R. Kanter E. M. Latour, B. Lefebvre, Lenski, G. Lévi-Strauss, C. Malinowski, B. Mann, M. Mannheim, K. Marcuse, H. Mead, M. Merton, R. K. Offe, C.  Pareto, V. Park, R.E. Parsons, T. Popper, K. Sorokin, P.A. Spencer, H. Taylor, W.F. Thomas, W.I. Toffler, A. Tönnies, F. Touraine, A. Wallerstein, I. Ward, L.F. Willis, Paul y Znaniecki, F.W.]

 

 

Investigación con impacto social

(versión humanizada)

Investigación y desarrollo generan  innovaciones que son producto del trabajo creativo sistematizado conducente a aumentar el caudal de conocimientos. Sus acciones introducen un valor agregado en el campo pertinente (ciencia, tecnología, servicios, procesos, productos).

Esto produce en la sociedad un impacto– impacto social –que se manifiesta por cambios duraderos en ella, y en economía, ciencia, tecnología y medio ambiente. En el campo de la salud, diverso y complejo, se generan consecuencias por la mediación entre los actores, productores del conocimiento, y los actores que lo utilizan, beneficiarios.

Un informe del COHRED anotó las críticas efectuadas a los indicadores utilizados para la evaluación de los sistemas de investigación en cuanto a estructura, procesos y resultados y la necesidad de establecer indicadores estratégicos. Éstos miden las actividades externas, o circunstancias, de la propia investigación, que actúan como variables que influyen sobre ella. En salud, esto requiere nuevos métodos de recolección de datos y de su análisis, lo cual incluye técnicas de valoración cualitativa.

A efectos de analizar el impacto social de las investigaciones (básica pura, básica estratégica, aplicada – con objetivos específicos predeterminados – y desarrollo experimental), se definen otras categorías específicas de investigación: a) escolarizada [académica, intelectual, teórica, de scholars], b) aplicada, c) clínica, d) interdisciplinaria, e) pedagógica y f) recomendaciones, sistematizaciones y tomas de posición institucionales.

[Siguen las descripciones de estas categorías, aceptables por estar realizadas sin vocablos o estilo altisonantes de otras ciencias]

Si se piensa en investigaciones de interés comunitario se debe considerar la calidad – en todos sus aspectos – y el impacto que generará, su relevancia interna en cuanto pertenece a la disciplina en cuestión (con todos los componentes de producción y difusión), más la relevancia externa en cuanto al planteo de problemas y de cómo resolverlos y cómo se beneficiará la sociedad en crecimiento y en bienestar.

Los proyectos comunitarios deberán ser acordes con las condiciones de la ciencia y tecnología por aplicar y con la comunidad no como suma de individuos (que es lo pertinente a la investigación clínica), sino como colectivo social y, por lo tanto, necesitados del aporte de las ciencias sociales. Para hablar de investigación comunitaria será necesario considerar la naturaleza antropológica o social, las variables externas o circunstancias ya citadas.

Comentario final.- ¿Qué habrá querido decir la A con “las sutiles diferencias” que no menciona en ninguna parte? Además, ese título es inválido bibliotecológicamente: no dice nada del contenido Creo que la A debiera “descender” al nivel de sus lectores y expresarse con claridad. En cambio, no importa tanto que no sepa usar el gerundio (un informe realizando), por ejemplo, o que acepte traducir scholar  por escolarizada en vez de académica. Ni que, en general, el castellano de las citas suene tan a inglés.

Quizá podría aclararse más el artículo, pero me cansó.

De lo que no tengo ni la más mínima idea es del porqué de la cita de Eladia Blázquez, totalmente descolgada y, para peor, ignorante de que otros versos apuntan clarito a la actitud de la autora: Hay tanta pequeña vanidad, / en nuestra tonta humanidad / enceguecida.
                                                
H. M.

 

 

Dijo Ian McEwan:

El comienzo de una novela es crucial. Cuando un lector potencial toma un libro, tiene en sus manos 15 o 20 horas de compromiso en una época en la que hay muchas tentaciones, distracciones y todo tipo de entretenimientos, y de una u otra manera, el escritor debe tentar al lector a entrar... (ADNCultura, 27-2-2010)

[La autora del editorial tiene una audiencia cautiva. Le importa un rábano si llega a mucha o poca gente. Le basta con unos pocos, sólo desea lucirse ante quienes desea ostentar su “erudición.” (Dicen que el inefable Platón usó lenguaje cotidiano,no necesitaba más para ser un verdadero sabio)]

 

                                 

 

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