Mes de la sonrisa

 

En países civilizados, las organizaciones profesionales, el Estado y las ONG velan por la salud bucal de los ciudadanos y acuerdan un día, semana o mes a renovar y reforzar los conceptos de salud dental.

¿Qué hacemos los argentinos al respecto?

Ni siquiera tenemos el pensamiento egoísta de promover la salud para por consiguiente repoblar los consultorios.

Nada. Nada se hace para que todos tengamos oportunidad de involucrarnos en la promoción de los buenos cuidados y emitamos un mensaje conjunto positivo.

 

Los ingleses de la Fundación para la Salud Dental pusieron a disposición de los dentistas remeras, alcancías del Ratón Pérez, pósteres, cepillos, lapiceras, señaladotes, globos e IMAGINACIÓN, desde mayo hasta el pasado Bloomsday. Lograron que les publicaran más de 500 artículos y notas que llegaron a 40.000.000 de británicos lectores, oyentes y televidentes.

¿Qué hacemos los argentinos al respecto?

Hace muchos, muchos años, en ocasión de un Congreso de Odontopediatría que presidí (naturalmente, con la oposición de quienes no quieren que nada cambie), logré que se celebrara un concurso nacional de la más hermosa sonrisa infantil. Apoyó la idea un conductor inteligente y generoso, Andrés Percivale, pero NO la AOA, NO la CORA, NO la AAON.

¿Qué pasa con los argentinos?

¿Será que no les importa nada a quienes tienen la sartén bien cogida por el mango? Les basta con pisar cabezas para mantenerse al tope… y la salud bucal de la gente y la actividad de los colegas ¡a la misma misma!

El inglés de la campaña por la “sonrisa para toda la vida” comentó: “Cuando la primera campaña por la sonrisa fue lanzada hace 35 años, una de cada tres personas de más de 15 años no tenían dientes. .-.. Ahora, por fortuna, la situación es mucho más feliz. La mayoría de nosotros espera conservar sus dientes toda la vida.”

¿Y usted, mi hipócrita lector, seguirá echándole la culpa a los demás, y seguirá sin hacer ni pensar nada?

                                                                       

                                   Horacio Martínez

                                          volver al indice                         

                                          VOLVER