Editorial invitado

o

Modelo para desarmar

 

Invitamos al lector a un viaje de estudio y aprendizaje por el editorial, de autor desconocido,  proveniente de la Revista de la Asociación Argentina de Odontología para Niños (sept 2007). [Coincido con él en más de un punto. H.M.] Proviene de colegas con largos años en la odontopediatría, de la escuela de la inolvidable Prof. María Inés Egozcue,

Hubiera sido más aprovechable en la lengua de los 2000 lectores que declara, no en el idioma privado (jerga) de 50 iniciados. Si el objetivo es educar al soberano, claridad es buenas maneras y real educación; si no, la finalidad es la del ave de Juno. Como esta alusión mía, que no sirvió para nada, salvo para pavonearme entre infame turba de nocturnas aves, / gimiendo tristes y volando graves.

Mejor hubiera respetado a Juan de Mairena, quien pedía a sus alumnos de literatura que, para escribir poesía, bajaran del Olimpo y dijeran, por ejemplo, que la nieve cubre el campo en vez de convertirla en un blanco sudario. ¿Me explico? ¡A los hechos, colegas!

 

 

La ciencia y las modas

 

La ciencia es una construcción social, una forma coherente y compleja de actividad humana cooperativa, cuyos actores han incorporado un saber que les permite conservar y, a la vez, renovar el sentido de la práctica científica. [Con esta misma frase comenzó la Dra. Noemí Bordoni, distinguidísima colega argentina, un editorial que escribió para el Ateneo Argentino de Odontología, año 2005 .]*

Los siglos XX y XXI han sido testigos de enormes cambios. Las dimensiones del tiempo y del espacio se han violentado, transitando desde las redes familiares, a las sociométricas donde la información circula entre los nodos de un grupo virtual, o a las redes de internet donde cada PC es un nodo y, más aun, a la articulación inter-redes creada para la operacionalización de proyectos colaborativos entre gestión y aplicaciones tecnológicas o entre salud y proyectos sociales. [O sea: Tiempo y espacio se han achicado y la información circula en el mundo virtual de la computación.  Y articula redes para facilitar de proyectos de cooperación entre la gestión científica y la aplicación tecnológica o entre las ciencias de la  salud y su aplicación social.] Esos fenómenos de vinculación obligan a una cuidadosa vigilancia epistemológica. [O sea, la facilidad de la vinculación virtual obliga a una cuidadosa vigilancia del saber adquirido. (Epistemológico es lo referido a la epistemología = teoría del conocimiento).  Obvio,  descartamos “operacionalización” y “colaborativos”… jerga…jerga…jerga ]

Hoy se habla de odontología mínimamente invasiva, de tratamiento restaurador atraumático, de calidad de vida, de costos, de prác­ticas solidarias o de participación comunitaria o de evidencia) científica sin saber bien de que [lleva tilde]se habla. [Suponemos que se refiere al lenguaje escrito, a los artículos profesionales, y suena un poco fuerte eso de que “se habla  sin saber bien de qué se habla.”  [Quizá debieran dar ejemplos concretos, como éste nuestro de cómo se debe escribir un editorial para transmitir y no para lucirse, aun cuando sea válido lo dicho.]

Las apropiaciones de los discur­sos sin soporte en los "saberes" son peligrosamente frecuentes en el campo de la salud. [O sea hablar sin saber, sin bases sólidas de conocimiento] Si bien no existen "dueños de los conocimientos", deben [¿quiénes?] exigirse usuarios respetuosos de los recursos disponibles para alcanzarlos. [Fontanarrosa hubiera dicho “que no hablen al cuete”]

Hablar de "Odontología mínimamente invasiva", obliga a anclarse [el ancla inmoviliza; probablemente quiere decir tomar impulso desde una sólida base] en los estudios de los 60 sobre fotoelasticidad (o sea, para análisis de estrés) de Amim, en el desarrollo tecnológico de la microadhesión que soslaya la arquitectura cavitaria [o sea simplifica el diseño cavitario] y desafía la extensión preventiva de Black, hasta arri­bar a los criterios de Anusavice (gurú de los materiales dentales) de los últimos años;

[¿Debemos suponer que quienes escriben sobre M.I no leyeron nada de esto tan selecto que escogió el/la editorialista?]

"Estudios de biología molecular" de Adic et al del 2002, de Lundquist al , del 2004 y de Hung et al del 2005, implican sustentarse en las investigaciones de Loesche et al de la decada deI80;

[¿Debemos suponer…]

"Tratamiento restaurador atraumático" carece de valor terapéutico si considera solamente el material que se emplea y no se recupera el criterio de control de la infección y reinfección instalado por Massler en la decada del 60;

[¿Debemos suponer…]

"Remineralización" requiere enhebrar la sucesión de los análisis histológicos en las dimensiones de la microscopia óptica, de la microscopía electrónica, con los criterios químicos de Brudevold del 77 y los Fejerskov y Nyvvad del 2003 y transferirlos racionalmente a una clínica independiente de las presiones ge­neradas por la perspectiva económicas de las investigaciones;

[¿Debemos suponer…]

"Salud positiva o de calidad de vida", resulta una información silvestre [o sea, crece natural y espontáneamente, sin los beneficios de la cultura propiedad exclusiva de unos pocos, se supone] sin conocer la perspectiva de Atanovsky y los trabajos de Ventegodt, recuperados para la odontología, entre otros, por Locker, por Sheiham, por Inglehart;

[¿Debemos suponer…]

"Costos" se basa, en ocasiones, en una sumatoria de los gastos determinados por suministros acríticamente instalados como necesarios, sin tener en cuenta los criterios de "Costos a igual resultado" [o sea, brindar el mejor servicio en las mejores condiciones de tiempo y de resultados], ya que para obtener aquéllos sólo se nece­sita tener una lista de precios y una calculadora y un gran desconocimiento de las necesidades, las expectativas y las demandas del actor protagónico [¿ paciente?] en un escenario geográfica e históricamente determinado, situaciones priorizadas inclusive en los estudios de países centrales [se debe de referir al imperio austro-húngaro]

"Prácticas benefactoras" es usar formas de abordaje incompletas [o sea, hacer menos de lo requerido; o sea, mala praxis], tanto en el marco de la equidad y de la concepción de pobreza como problemática social compleja2 como en el de los escenarios educativos donde actualmente se instalan la práctica si­tuada, la práctica social curricular y la responsabilidad social y cívica de las universidades  [¿por qué decir tan difícil algo tan fácil, eh, Juno, en vez de contexto, etc]

"Participación comunitaria" no es referirse a espasmódicos "tours a la pobreza"[¿por qué no decir directamente lo que sigue, en vez de ser tan peyorativa?] sino que técnicamente puede concretarse mediante diversas metodologías -el desarro­llo local, la planificación social o la acción social- que requieren abordajes estratégicos, sistemáticos y evaluados,

"Evidencia cientí­fica libre de contexto" sin acompañarse de la "evidencia ligada al contexto" es desconocer la evidencia anclada [¡otra vez!] fuertemente en las ciencias sociales que considera las preferencias de pacientes, las actitudes, la capacidad gerencial, la predictibilidad, la localización geográfica, la economía y la ética, variables que constituyen el marco necesario para la aplicación de los conocimientos.

[Por un lado nos piden la más elevada ciencia y por el otro nos reclaman que no ignoremos la circunstancia de los pacientes ¿por qué no ambas, ciencia y ciencia aplicada?]

[Lo que sigue, por sí solo, pudo haber sido un buen editorial, con el que coincido, ¿quién no?]

La sociedad se interroga acerca de las interpretaciones culturales de la salud, de la enfermedad y de los cuidados y prácti­cas de sanación [¿medicina alternativa, imposición de manos?] al tiempo que se desarrollan las tecnologías de alta precisión. Simultáneamente, las instituciones se debaten en medio de esa enorme contradicción de dimensiones tratando de encontrar sensatamente el equilibrio constructivo para armar comunidades más saludables. Sobre estas cuestiones existen diferencias de intereses y por lo tanto conflictos latentes que exi­girán una capacidad dinámica para generar consensos teóricos complejos [quizá, digo, sería mejor que no fueran tan complejos]. Los nuevos procesos tendientes a la construcción de una relación éticamente sustentada se expresarán en los modelos generados que, en la actualidad resultan insuficientes para definir una práctica profesional de calidad. Un cambio en ese perfil implica: la conservación y acumulación de nuevos saberes sobre una base cultural común. Implica compromiso con el conocimiento teórico y su contrastación [¿contraste?] con la realidad,  con el conocimiento instrumental y su constante actualización; y fundamentalmente con el conocimiento acerca de las instituciones, su responsabilidad social y los mecanismos de articulación que es capaz [son capaces (las instituciones)] de establecer con la sociedad y el estado.

[Callamos. Porque compartimos. Y por dar a usted, lector, oportunidad de decir esto mismo, que es muy cierto, pero como para que lo entienda la mucama o el más negado de los colegas, uno de esos que no llegan a los talones del/la editorialista, seguramente buen/a lector/a de Roland Barthès, pues sería muy “silvestre” quien escribiera así sin haberlo leído.]

La Asociación Argentina de Odontología para Niños entiende que su convocatoria a esta reflexión no es casual porque, como decía Borges, "cada encuentro casual es una cita". [Ver nota]

Nota

[“Fuera de contexto, toda cita es una traición.” Véase el sentido que toma la frase de Jorge Luis Borges en El Aleph, si ampliamos su circunstancia: En el primer volumen de Parerga und Paralipomena releí que todos los hechos que pueden ocurrirle a un hombre, desde el instante de su nacimiento hasta el de su muerte, han sido prefijados por él. Así, toda negligencia es deliberada, todo casual encuentro una cita, toda humillación una penitencia, todo fracaso una misteriosa victoria, toda muerte un suicidio. No hay consuelo más hábil que el pensamiento de que hemos elegido nuestras desdichas. Piénsese en el canto de Maldoror, sobre: la belleza de un encuentro casual de una máquina de coser con un paraguas en una mesa de operaciones (como los dos distintos temas del editorial). Nuevamente con Juan de Mairena y quizá con el/la autor/a del editorial diría: Ayudadme a comprender lo que os digo, y os lo explicaré más despacio.]

Coda: El editorial invitado cumplió dos funciones, (a) retransmitimos su mensaje y (b) ayudamos a señalar cómo se puede ser más útil con un artículo editorial. Los editoriales (como todos los artículos, como los clásicos “objetivo, discusión, conclusiones,”) deben componerse de “esto es lo que voy a decir, así es cómo lo digo, esto es lo que dije, propuse, demostré.” Y si fuera posible, que se entienda. No “junando” a Juno con un ojo y el otro vaya a saber dónde.

En GERODONTOLOGÍA, el lector podrá hallar un ejemplo de editorial escrito con sentimiento y autoridad, sin rebuscamientos

“Recoda”: No se entiende qué hace la palabra modas en el título, pues no aparece en el texto. ¿Será un encuentro casual? Sugerimos al autor/a aumentar estas complejidades que le son gratas con el título de una nota pasada nuestra: Epibólicos, embólicos y triscaidecafóbicos.

“Requetecoda”: Quizá hubiera bastado, para la primera parte, recordar lo que nos enseñaba María Inés, siguiendo los lineamientos de McBride, cuando nos decía que debemos aprender a leer, desde el título hasta las referencias, que éstas deben ser completas y bien fundadas, que el número de la muestra debe ser suficiente, que no valen los porcentajes de 20 casos, etc. No creo que debamos retrotraernos hasta Francis Bacon para sustentar la exposición, ni citar a Fauchard para hablar de la que se llamó enfermedad de Fauchard. Etcétera. Podemos sí recomendar la lectura de, por ejemplo, La ciencia como construcción social, por Mª Pilar Jiménez Aleixandre y Luis Otero Gutiérrez, o remontarnos como quiere el/la autor/a a Popper, Znaniecki, Merton, Kuhn, Papp, Klimovsky, etc.

Steven Weinberg, Premio Nobel de Física, escribió: “algunos de esos artículos están escritos en una jerga tan impenetrable que sólo puedo pensar que pretendían impresionar a aquellos que confunden la oscuridad con la profundidad” Como suelen hacer sociólogos y psicólogos con sus aberrantes vocabularios y este “editorial invitado” huele mucho a ellos.  [Le mauvais écrivain et le mauvais orateur sont des ennemis nés de la langue française; l'un parce qu'il la transforme en un jargon barbare, pauvre et méconnaissable; et l'autre, parce qu'il la dépouille de son harmonie et de sa richesse, pour la revêtir des lambeaux de sa propre misère Jacques-Philippe Saint-Gérand Remarques sur l'oralité …, en Réseaux, Savoirs, Territoires]

 

* La ciencia es una construcción social

Leamos esta frase y veamos si define qué es la ciencia. O si vale para más de una actividad humana.

La ciencia es una forma coherente y compleja de actividad humana cooperativa

Leamos esta frase y veamos si nos informa qué es la ciencia. O si se aplica a más de una actividad humana realizada cooperativamente (¿como la mutual odontológica?) ¿Las demás son todas simples e incoherentes?)

cuyos actores (?)

han incorporado un saber

¿Aprendieron, adquirieron conocimientos?

que les permite conservar el sentido de la práctica científica

Ninguna definición puede ni debe incluir en sí la palabra definida o afín. Pero decir que siguen progresando en su estudio sería dejar el alto coturno y hacerlo demasiado fácil

y, a la vez, renovar el sentido de la práctica científica.

Ninguna definición puede ni debe incluir en sí la palabra definida o afín. Pero decir que siguen progresando en su estudio sería dejar el alto coturno y hacerlo demasiado fácil

¿Es que queremos insinuar que está mal este párrafo inicial? No, ni por casualidad. Estaba mejor en la nota del AAO, porque seguía con el tema. Acá está porque suena a “vean qué culta/o soy” y después agarra para otro lado y demuestra que son incultos los que no tienen viejos conocimientos sobre los cuales conservar el sentido de la práctica científica. Algo así como si el/la autor/a no hubiera tenido presente que  Robert.K. Merton concibió la ciencia como una institución social susceptible de estudio sociológico, una forma particular del saber O ignorar la labor previa de Znaniecki, cuando señaló las diversas presiones institucionales a las que son sometidos los nuevos conocimientos y que deciden —socialmente— su aceptación.

                                                  

  Dr. Horacio Martínez                

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