Inquietantes  inquisiciones inquinadas

 

Los progresos más significativos de la odontología en los últimos 50 años son la técnica de adhesión al esmalte, primero, y después la de adhesión a la dentina. La adhesión a las estructuras dentarias es un logro totalmente nuevo. La amalgama, el cemento de fosfato de zinc y las primeras resinas compuestas de 1960 y 70 no se adherían a los tejidos dentarios y podría haber más de un sorprendido si, además, con este novedoso aporte científico alcanzaran una insospechada longevidad las restauraciones y prótesis.

Cuando uno lee trabajos científicos sobre bonding dentinario, podría fácilmente ser víctima del engaño buscado de llegar a la injustificada conclusión de que unos pocos megapascales de adhesión harían que un material de adhesión dentinario sea por ello inferior a otro con unos pascalitos menos.

La verdad es que los materiales nuevos salen al mercado apenas respondiendo a las exigencias de la Administración de Drogas y Alimentos de los EE.UU., pero sin experiencias clínicas extensas, con el debido número de sujetos que eviten que las experiencias las haga cada dentista en su consultorio con sus pacientes, hasta que el producto inquinado es retirado de la venta.

Con una lógica similar, uno podría preguntarse por qué se ha tornado tan importante la magnitud de la “microfiltración” de los materiales dentales, que se reduciría con adhesivos algo menos filtrantes. Los profesionales maduros saben que hay microfiltración con materiales duraderos, como una restauración de oro cementada con fosfato de zinc, y que se requieren sólidas investigaciones para poder decir que se ejerce con una base en la evidencia.

¿Han llegado demasiado lejos haciéndonos concentrar en la “adhesión” y en la “microfiltración” como si generaran la panacea? ¿Cuánto bonding es suficiente bonding como para ser clínicamente significativo? ¿Cuándo el bonding no es importante para nada en el consultorio? ¿Es tan vital clínicamente reducir la microfiltración mediante agentes adhesivos?

Preguntas  importantes, ¿usted tiene la respuesta?*

                                           H.M. y E.B.

 

*Si no la tiene, lea sobre ENQUIRIDIÓN, en Universo Odontológico de abril.

  Dr. Horacio Martínez                   Dr. Emilio Bruzzo

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