febrero 2015

          

EDITORIAL I

Un buen editorial invita a la meditación y al cambio, y lo logra a la enésima potencia la nota Las raíces nacionales del egoísmo, por Alberto Dalla Vía* (la nación, 2/10/14). Además, el muy vinculado artículo – también ajeno – que es la segunda parte; ajeno, pero muy apropiado al previo y a nuestro sentir

 El bien comúnque promueve  este jurista puede ser tanto el de la Nación como el de una asociación odontológica.

Aquí va, con algunos recortes; lectura completa en Internet.

El bien común y el egoísmo corriente

En la búsqueda del ser nacional, lo notable es que existan ciertas características entre las que se destaca, como patrimonio común de los argentinos, una particular y marcada inclinación hacia el egoísmo y la autovaloración. Alberto Dalla Vía

En la política [nacional y odontológica]  la sociedad no se siente representada por los dirigentes, que en muchos casos -hay excepciones- privilegian sus carreras individuales, en las que ponen toda su energía y atención.

A los ciudadanos, cualquiera sea el lugar que ocupemos en la estructura institucional o en las diferentes ocupaciones que tengamos en nuestra vida personal o profesional, se nos presenta una disyuntiva de hierro: seguir justificando y disimulando las consecuencias negativas de muchas conductas egoístas en todos los ámbitos, o bien, y de una vez por todas, subordinar nuestras posiciones individuales al proyecto común de nación [o institución, o lo profesional – véase “estética y ética”].

Parecería que una fuerza ermitaña y desconocida, que parte en buena medida de una desconfianza, en vez de procurar acercarse para comprender las razones del otro, prefiere manifestar rechazo como acto reflejo. Incluso en muchos casos acompaña el rechazo fundado y preventivo con una extraña y llamativa carga de resentimiento que lleva a no ceder ninguna posición individual en aras del bien común.

La viveza criolla contribuye a explicar el egoísmo, como así también el talento individual de muchos argentinos que se han destacado en las más variadas disciplinas culturales, científicas y deportivas, casi siempre como consecuencia de grandes sacrificios y esfuerzos individuales.

El personalismo sobrepasa los niveles bajos y medios de la población para evidenciarse particularmente en los sectores más altos de la escala social. Es allí donde produce verdaderas hogueras de vanidades.

Cuántas personas hay que, si bien pueden tener algún mérito, suelen exhibir más bien una elevada y desmesurada opinión sobre ellas mismas y que en poco o nada contribuyen a nuestra realización colectiva y cuyo punto de vista y atención se encuentra puesto, exclusivamente, en su provecho, su éxito individual y -sobre todo- en el reconocimiento que alcancen.

[¡No se puede agregar nada a tan sabias palabras! O sí, quizá leer el editorial siguiente y leer alguno de los libros citados.]

*El autor es juez de la Cámara Nacional Electoral y miembro de número de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas

 

EDITORiAL  II

 “¿Para  qué sirve la ética?”

Por Salvador Giner* (El País, 23-10-2014)

[¿Para qué sirve realmente la ética?(Paidós), obtuvo el Premio Nacional de Ensayo 2014 que otorga el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Dijo su premiada autora (20.000 euros): “Sirve para que no pasen cosas como están pasando en este país porque la ética no está en los corazones; sirve sobre todo para crear ejemplaridad, para explicar a la gente que es mejor colaborar y cooperar. La ética es de primera necesidad. “Porque es más inteligente cooperar y colaborar porque así todos salimos ganado. Si sumas en positivo todo el mundo sale ganando. Si ganan unos pocos, otros muchos salen perdiendo”, argumenta la filósofa, Adela Cortina. He intentado hacer ver que hay algo muy claro en este momento: si nos hubiéramos comportado éticamente, no tendríamos una crisis como la actual”, aseguraba esta  filósofa  española.]

La imagen de los filósofos que enseñan ética es la de unos profesores especialistas en abstracciones, es decir, en principios, nociones generales de cómo deberíamos comportarnos, e ideas libres de toda concreción sobre lo que debería ser, pero nunca es. De lo que nunca hay en este valle de lágrimas, o en este mundo de goces triviales y encandilados consumidores de cualquier cosa que les entretenga.

La aportación singular de Adela Cortina en ese campo de  la filosofía moral, ha consistido en negar estas erróneas nociones, y en combatirlas en su propio terreno, puesto que ella no es ajena a la abstracción necesaria, al rigor lógico y ni mucho menos, a la indignación moral guía de su pensamiento. (Una indignación moral que tanto su Ética mínima, de 1986, hasta su Ética sin moral —“ética sin sermones moralizantes”, diría yo— de 1990, culminaba con su estupenda Ética de la razón cordial, de 2007. Éste último es el texto que hasta ahora más claramente ha sacado a la luz los entresijos de lo que inspira uno de los más escasos bienes con los que uno se topa en la comunidad pensante, la pasión intelectual. Es esta, amén de la ética, la que guía la mano de Adela Cortina.

Impaciente y nerviosa como es, la profesora Cortina, en su afán por mejorar el mundo —a sabiendas de que su mudanza moral radical es imposible— se encuentra entre quienes, sin circunloquios ideológicos, se pone a enmendar entuertos dentro de lo que hay, y no siempre contra lo que hay, o aboliendo lo que hay. Me explico. Sin tener que aceptar el mundo empresarial tal cual, ni su infraestructura esencial —el capitalismo y su más o menos sólido mercado— Adela Cortina, desde la Fundación ETNOR, milita para coadyuvar a imponer una ética de los negocios, tanto interna como externa. Es un posibilismo de nuevo cuño que no sé hasta qué punto será bien recibido por los numerosos absolutistas de la ética, lleno de malandrines. (Los absolutistas exigen mudanzas radicales generales, aunque no sabemos cuales son.) Que la menuda, impaciente, sabia y siempre lúcida profesora Adela Cortina nos siga dando ánimos para seguir conviviendo y haciendo más decente nuestra casa común. No podemos dejar en manos de los magistrados y los jueces tanta miseria nacional.

* Salvador Giner es sociólogo y jurista. Es autor de libros como El destino de la libertad y Ciudadanía, desigualdad social y Estado de Bienestar.

 

 

 

EDITORIAL III

Qué hay de evidente en la evidencia

Hubo, en los buenos tiempos* de la Asociación Odontológica Argentina, cursos destinados en lo esencial a enseñar a leer la literatura científica, a evaluar la calidad y credibilidad de los trabajos.

En 1959, la Universidad de Michigan publicó (RepórtWriting in Dentistry; A Teaching Outllne, por Kennet A Easlick et al) un material educativo que, en 70 páginas, condensó la ciencia de escribir bien y leer bien –  que no es cuestión de leer bien a gatas el alfabeto.

https://encrypted-tbn1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQrSsbTGn0R9a9ZBnSa9J3JiI0-CNHH4Vn_zOW8eTlMJcSrP8Uz-8qTqA4LCabeza llena de libros

Un capítulo  de ese manual se llama “evaluación de la información” y explica cómo valorar el material publicado a partir del autor, revista de publicación, referatos, hasta la bibliografía, cantidad adecuada de sujetos, etc.

Algunos pocos,  disfrazados de gurúes, publican sólo “ciencia” y nos advierten sobre la necesidad de leer artículos “científicos”, no practiquitos, y nos hacen jurar sobre los santos evangelios de la evidencia, como si ellos les fueran fieles; mientras que  nos endosan trabajos con insuficientes ratas o “sujetos”.

Los odontólogos que deseen actuar sobre la base de serias evidencias hallarán cómo en el informe tras este Editorial y enhttp://w3.tue.nl/nl/diensten/bib/over/dienstverlening/bibliotheekonderwijs/modules/introduction/

 En gremiales, hay un trabajo que enciende nuestra lamparita y nos abre los ojos para que captemos que cierta ciencia es de oropel, pese a que los apóstatas pretenden hacernos creer en su falsa intangibilidad e infalibilidad.

De John Hardie [“audaz” este canadiense],se incluye “Por qué los resultados de la investigación suelen estar errados”, que aclara la vista y la mente y despeja un mundo nuevo más feliz, el de la verdad y la búsqueda de la verdadera evidencia base de nuestra labor. Ésta es nuestra indeclinable función: tener opinión, o adoptarla, y transmitírsela a los lectores. [Más en marzo.]

                                                            Horacio Martínez

*En enero salió qué opina Mafalda sobre “¿cualquier tiempo pasado fue mejor?”

 

Características de las publicaciones científicas

y una guía para su evaluación

I. Características de las publicaciones científicas

Las publicaciones científicas deben satisfacer criterios de calidad científica, pero además el lector necesita mirarlos con ojos críticos. Porque lo publicado no es necesariamente cierto, pero pudo haberse “probado” que era cierto.[Ver marzo]

El autor de una publicación científica  debe  dar respuesta exacta al requerimiento de información sobre las bases de su escrito.

Lo puede hacer de dos maneras:

• por las citas

• por una detallada descripción de su investigación.

Otra  importante característica es:

• revisión a cargo de otros científicos (la llamada “revisión por pares”)

Estos acuerdos y criterios han sido desarrollados en cuanto a  publicaciones impresas, pero se aplican a la información electrónica.

El rasgo de más impacto son las citas. Permiten distinguir entre los resultados de esta publicación y los datos de otros autores. Si están correctamente especificados el artículo o libro es esencial. Con esas referencias, el lector que lo desee puede cotejar con la publicación original.

II. Evaluación de resultados

Si su búsqueda en la literatura produce una lista preliminar, ¿cómo puede usted tomar una rápida decisión sobre qué documentos serían útiles para su artículo?

Debe evaluar la relevancia y la confiabilidad de los elementos de esas lista con el fin de seleccionar lo mejor y más conveniente para leer y usar:

La relevancia depende del tópico suyo.

Un documento científicamente válido de un muy buen autor, puede no ser exactamente lo que usted necesita.

La confiabilidad depende en gran parte de la fuente de esa información. Una cosa es base de datos seria [tipo PubMed] o abreva en Fuentes inseguras de la Red.

¿se puede recuadrar esto?

Principio del formulario

Relevancia.- Ve la comunicación como una actividad inferencial que ajusta, en paralelo, el contenido explícito de las afirmaciones, las premisas implicadas y las conclusiones que pueden derivar, y la cantidad correcta de información contextual necesaria para llegar a obtenerlas.

Cómo juzgar relevancia y confiabilidad

Puntos a apreciar:

Título: ¿es relevante para su proyecto?

Puede no ser el punto preciso o puede ser colateral y usted necesita un panorama más amplio para formar su base de conocimientos (background information).

Año de publicación: depende de si le interesa solo lo más reciente o quiere contar con el historial sobre el tema.

Autor / autores / editor: el autor/es es una autoridad reconocida en ese campo o pertenece a una organización científica respetada. El editor del libro o revista también ha de ser respetable o reconocido.

Si un documento mencionado en una revista o anales de una conferencia, parece muy relevante por el título, tendrá que ir a ver los artículos [o el resumen en PubMed, por ejemplo]

Código de clasificación: el código da un indicio sobre el tema.

Base de datos bibliográfica

Si un documento mencionado en la base de datos parece relevante, observe titulo, año de publicación, autor y fuente.

Si el trabajo no es demasiado reciente, fíjese cuántas veces ha sido citado. 

Vea si la revista que lo publicó es respetada, si usa revisores científicos, si está entre la lista respaldada por su cátedra.

Los resúmenes, términos clave y código de  clasificación permiten dares una buena idea del contenido.

Sitios de la Red (websites)

La información no siempre está seleccionada o regulada por una organización confiable. Hay que asegurarse la confiabilidad de las fuentes. Tome como  criterios la objetividad; quién es responsable del sitio, una universidad, un gobierno o ministerio, una empresa, un grupo de presión, y cuál es el propósito del sitio y si tiene latrocinantes interesados.

Procure información del autor, quién es, a dónde pertenece, si es un experto conocido o un lego. Tiene bibliografía, es integral o es una selección sesgada, y cuál es su actualización.

Otros criterios de evaluación de la búsqueda

Ya tiene el documento. Verifique:

Revisión inter pares.- Si el documento ha pasado una supervisión por homólogos o especialistas en su campo, habrán acordado sobre la calidad y novedad de la información. Aumenta la confiabilidad, evita la subjetividad. [Teóricamente] los árbitros son anónimos y no cuentan con el nombre del autor.

Eurekalert es un buen punto de partida para conocer los órganos confiables. Si no queda claro, consulte p ej al Director.

Citas analizadas

Las citas analizadas consideran cuántas veces un documento o autor ha sido citado en un cierto período: cuantas veces, mejor hace presumir que un autor tiene una buena posición en el campo científico considerado; sobre todo si el número de citaciones aumenta con el tiempo.

¡Atención!: un artículo puede estar muy citado por estar errado.

Las bases de datos y motores de búsqueda que incluyen información sobre las citas son:

Web of Science - Scopus - Google Scholar - Impact factor (IF) - Journal Citation Reports – Information screen

Factor de Impacto: se estima que es IF = 1 si las citas promedio son una por cada artículo publicado. A mayor número de citas por artículos de la revista, mayor el IF.

Además:

Aunque nuestro cerebro es extraordinario, también es muy susceptible de verse influido por sesgos e ideas preconcebidas. De hecho, podría decirse que incluso dispone de algo parecido a un “mecanismo de defensa” cuyo fin es mantener ideas previas. La evidencia y los datos objetivos deberían ser una poderosa herramienta a la hora de tomar decisiones. 

Probablemente el área en la que con más intensidad se están implementando la toma de decisiones basada en la evidencia es la medicina, [y la odontología]  relegando a un segundo plano las opiniones de expertos, que en el pasado fueron la base del desarrollo del conocimiento médico.

Se incluyen “cinco principios generales de la actuación basada en la evidencia”:

1.     Abordar los hechos concretos, y construir una cultura en la que las personas se animen a decir la verdad, aunque sea desagradable.

2.     Estar comprometido con  la toma de decisiones “basada en evidencias”- que significa estar comprometido a conseguir la mejor evidencia y usarla para guiar las acciones. 

3.     Trate a su organización como un prototipo inacabado – fomente la experimentación y el aprendizaje mediante la práctica.

4.     Busque los riesgos y desventajas en lo que la gente recomienda – incluso la mejor medicina tiene efectos secundarios.

5.     Evite basar las decisiones en creencias no probadas pero muy arraigadas, lo que se ha hecho en el pasado, o en comparaciones poco críticas observadas en ganadores o líderes.

 

 

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