Espejitos de colores

 

Es con gusto que hacemos nuestras las palabras de un editorial de la RAOA. Seguimos lamentando que no tenga firma un texto bien pensado y bien concretado.

Sepan los lectores nuestros y de RAOA que los Directores de revistas deben asentar sus opiniones – si las tienen – y poner su nombre al pie. Claro, eso significa que las tengan y que sepan ponerlas en el papel o la pantalla.

Hace tiempo que los dirigentes vienen mintiendo sobre este tema. Es que ya no son más los tiempos en que los presidentes no eran ni cuadrados ni elemmentales y eran todos capaces de redactar textos dignos de ponerme verde de envidia. Saizar, Lueje, Calle Guevara, Canzani, ¡qué maestros! ¡Qué artífices de la pluma!

Cuando los capitostes ni su nombre supieron escribir, inventaron la absurda norma de que los editoriales son la palabra de la CD y que no necesitan firma. Así, uno, el más capacitado – a veces – era el testaferro de su pensamiento – cuando lo tienen – y se convierte en un mero esclavo de los incapaces.

La norma es: el Director escribe todos los meses y firma y es su pensamiento o interpreta el de la CD, pero nunca puede opinar en contra de la Institución que le concedió el cargo, la CD puede expresarse por un vocero y firmar “Comisión Directiva” o, más honestamente, Fulano, por la HCD. En GREMIALES se puede ver un reciente editorial del British Dental Journal, firmado por una diestra editorialista, ni director ni CD, “miembra” (!) del Comité.

El miércoles 9 de julio, un tipo bastante pensante, Mario Bunge, escribió en un matutino: En conclusión: si tienes algo que decir, dilo lo más claramente que puedas. Si no lo tienes, pero te pagan por hablar [o necesitas acumular antecedentes[, dilo en difícil, porque siempre habrá ingenuos que te tomarán por profundo.

Basta: a disfrutar el editorial invitado (cuyo autor ignoto  tiene algo que decir y no se hace el profundo).

 

 

                                      H. M. y E. B 

                                                                           

                                                  

                                               volver al indice                         

                                            VOLVER