diciembre 2012

Canto a mí mismo

 

Me celebro y me canto a mí mismo.

Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,

porque lo que yo tengo lo tienes tú

y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.

Walt Whitman  (Traducción de León Felipe)

 

Celebro las palabras de Whitman con otras más: Mi salud es perfecta. / Y con mi aliento puro /  comienzo a cantar hoy / y no terminaré mi canto hasta que muera.

Cumplo un montonazo de años el 25 de diciembre y miro para atrás, con el fin de seguir mirando para adelante.

Tranquilo, lector amigo, no me remontaré a mis  inicios, salvo los profesionales, porque lo que diga de mi vocación quizá te sirva.

Como cualquiera, estoy hecho de todo lo que hice, desde que descubrí, ya iniciado el camino, mi vocación de dentista hasta que pude vivirla y después agregarle la de escribir. Con ellas, llegué a los necesitados de saber de su salud bucal y aporté a los  colegas, en revistas ajenas, institucionales, y en las  propias, lo que podría ser útil para su quehacer.

Como cualquiera, lo hecho está en cada átomo que incorporo y expelo, consustanciado con cada partícula de mí, en cada libro que traduje o escribí, en cada curso que dicté y en los que tomé con los maestros de la AOA –   “mi casa” – y en cada actividad institucional que abordé y navegué con rumbo más o menos afortunado, pero siempre tras un horizonte mejor para todos, tras el interés común.

Hoy, en el espejo retrovisor veo todo  (je ne regrette rien) y te lo cuento para compártir los  átomos de amor a la profesión, espero, no los espurios, de pura miseria humana, de puro interés material, del que no nos llevamos nada.

Canto a mí mismo como quisiera que algún día puedas cantar tú, sin haber desafinado más que en algún compás sin mayor importancia. Deja el pesimismo, confía en ti mismo, sé feliz en lo tuyo, por los tuyos y por la profesión que elegimos.

                                                           Horacio Martínez

 

YAPA: en digresiones, más palabras de Walt Whitman

 

Leído en la Red:  la vocación profesional, ya quieras ser ingeniero, carpintero, médico, dentista, etc., es tener una gran afición a lo que sea y tener aptitudes para materializarla. Cuando se tiene un gran entusiasmo por una profesión por lo general se triunfa en ella. La inteligencia se ve como estimulada y agrandada por la vocación.

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