abril 2015

          

EDITORIAL I

La pobreza es la peor violencia

http://1.bp.blogspot.com/_5gpHXC3Jh4A/TS8Xqfh2OGI/AAAAAAAAAVY/oHH8hRHVxQc/s320/berni-juanitodormido.jpgHay una escritura que informa sobre el mundo, que detecta las necesidades y denuncia las injusticias; también, la que se practica como un ‘buen combate', para usar la expresión de San Pablo, en defensa del ser humano, y hay la que se ejerce con absoluta e irresponsable libertad. ClaudioMagris (Guadalajara, 2014)

La pobreza es la peor violencia, mata más, mata y roba la sonrisa a los niños y a adultos y el gozo de vivir a todos.

Ante la muerte de niños en una escuela. el mundo se escandaliza – y con razón –.

Ante miles de niños pobres que todos los días mueren de hambre,  el mundo impasible.

Mahatma Gandhi (Mohandas Karamchand Gandhi) dio el ejemplo con su  compromiso a favor de los más desfavorecidos, así como con sus esfuerzos y su tenacidad en procura de la igualdad entre todos y la fraternidad entre los seres humanos, por encima de cualquier otra cosa. Si imitáramos a quien consiguió  triunfar con la no violencia frente a los piratas británicos ¡cuánto mejor sería la humanidad toda!

Una vida austera y pobre fue su poderosísima herramienta de combate. Es demasiado pedir al hombre de hoy que tome un camino tan elevado, siendo tan fuertes las ataduras a lo material de la vida.

Sigo soñando que eslabón por eslabón se vayan cortando las cadenas materiales, hasta que ya no sea necesario el imperio de las leyes, por estar en vez los seres humanos  regidos por un imperativo moral.

¿Qué puede hacer la  odontología?

Puede contribuir a romper por lo menos  un eslabón en la cadena de la miseria actuando sobre aspectos visibles del problema, con planes de salid coherentes y permanentes.

http://www.telam.com.ar/advf/imagenes/2014/12/548f56a7d0cf3_510x340.jpgAsí podría recuperarse la sonrisa perdida de tantas criaturas humanas, cortando un eslabón de la cadena individualista que sofoca la libertad y el amor fraternal.

Sería un paso inicial que  funcionaran bien los nuevos planes propuestos, como el Argentina sonríe (ver gremiales), o gestiones individuales que son prueba de la buena calidad de los argentinos y de sus odontólogos. [Lamentablemente, buenas noticias del país debemos leerlas merced a un corresponsal en México, porque nuestros diarios seleccionan sólo lo malo, las más de las veces. Ver noticias de Iberoamérica.]

Se me ocurre que a nosotros, los odontólogos, debiera de encogérsenos el alma más que a nadie al ver sonrisas con brechas creadas por la pobreza – la peor violencia – y no haber hecho absolutamente nada para remediarla.

                                                   Horacio Martínez

http://www.sabidurias.com/img/cache/autores/1/191-mahatma-gandhi--200-.jpg   Todo lo que se come sin necesidad se roba al estómago de los pobres

La pobreza es la peor violencia

Los pobres no son libres Tzvetan Todorov (ver digresiones

 


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EDITORIAL II

La violencia de la exclusión

El papa Francisco señaló la violencia que causa la economía de la exclusión: "El afán de poder y de tener no conoce límites. En este sistema, que tiende a fagocitarlo todo en orden a acrecentar beneficios, cualquier cosa que sea frágil, como el medio ambiente, queda indefensa ante los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta. Tras esta actitud se esconde el rechazo de la ética y también el rechazo de Dios. La ética suele ser mirada con cierto desprecio burlón. Se considera contraproducente, demasiado humana, porque relativiza el dinero y el poder. Se la siente como una amenaza, pues no deja de condenar la manipulación y la degradación de la persona. En definitiva, la ética lleva a un Dios que espera una respuesta comprometida que está fuera de las categorías del mercado. Para estas, si son absolutizadas, Dios es incontrolable, inmanejable, incluso peligroso, por llamar al ser humano a su plena realización y a la independencia de cualquier tipo de esclavitud".

"La ética -una ética no ideologizada- permite crear un equilibrio y un orden social más humano. Animo a los expertos financieros y a los gobernantes de los países a considerar las palabras de un sabio de la antigüedad: 'No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos'".

"En la cultura predominante el primer lugar está ocupado por lo exterior, lo inmediato, lo visible, lo rápido, lo superficial, lo provisorio. Lo real cede el lugar a la apariencia. En muchos países, la globalización ha significado un acelerado deterioro de las raíces culturales con la invasión de tendencias pertenecientes a otras culturas, económicamente desarrolladas, pero éticamente debilitadas.

Las élites de la odontología organizada que quieran entender, que entiendan. Las que no entienden porque tienen el cerebro obnubilado por Don Dinero y por la Vanidad, si creen en Dios, sepan que hay una Justicia Divina para cuando se ignora la justicia social terrena y la justa inclusión. Ver más en mayo, junto con el libre albedrío.

Lo antedicho es una buena razón para que nosotros, los agnósticos, deseemos la existencia de Dios. [Más en mayo ] Sí creemos en la conciencia y que siempre, de algún modo, se paga tanta indiferencia por los que menos tienen. La pobreza es la peor violencia, mayor que la ejercida por el lamentable y desdeñable terrorismo. H. M. y E. B.

 


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EDITORIAL III

Yo canto opinando

Yo he conocido cantores / Que era un gusto el escuchar; / Mas no quieren opinar / Y se divierten cantando; / Pero yo canto opinando, / Que es mi modo de cantar.

El que va por esta senda / Cuanto sabe desembucha, / Y aunque mi cencia no es  mucha, / Esto en mi favor previene; / Yo se el corazón que tiene / El que con gusto me escucha.

Lo que pinta este pincel / Ni el tiempo lo ha de borrar; / Ninguno se ha de animar / A corregirme la plana; / No pinta quien tiene gana / Sino quien sabe pintar.

Y no piensen los oyentes / Que del saber hago alarde; / He conocido aunque tarde, / Sin haberme arrepentido, / Que es pecado cometido
El decir ciertas verdades.

Pero voy en mi camino / Y nada me ladiará; / He de decir la verdá; / De naides soy adulón; / Aqui no hay imitación; /
Esta es pura realidá.

Y el que me quiera enmendar / Mucho tiene que saber; / Tiene mucho que aprender / El que me sepa escuchar; / Tiene mucho que rumiar /
El que me quiera entender.

Más que yo y cuantos me oigan, / Más que las cosas que tratan, / Más que los que ellos relatan, / Mis cantos han de durar; / Mucho ha habido que mascar
Para echar esta bravata.

José Hernández: Martín Fierro

 

 


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