Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)


 

                                   Pesimismo y humor negro     

 

 

Pesimismo y humor negro, pero geniales. Así se ven las palabras casi iniciales del último filme de Woody Allen “Si la cosa funciona…” (Whatever Works…). Hubiera querido  transcribirlas en el idioma original (por puro haraganismo, y algo más), enunciadas con suma claridad por el alter ego de WA, el actor Larry David.

Boris Yellnikoff: [al público] ¡Qué diablos significa todo, de cualquier modo! Nada. Cero. Menos que nada. Nada pasa a ser cualquier cosa. Y, sin embargo, no hay escasez de idiotas que balbucean. No yo. Tengo una visión. Me refiero a ustedes. Sus amigos. Sus compañeros.Sus diarios. La  TV. Todos encantados de hablar. Plenos de desinformación. Moral, ciencia, religión, política, deportes, amor, su cartera, sus hijos, salud. [...]Y su omega 3 y la rutina,y el cardiograma, y el mamograma, y el sonograma pélvico, y oh mi dios la-la-la colonoscopía, y con todo eso llega el día aún en que lo meten a uno en una caja, y sigue la siguiente  generación de idiotas, que también vendrán a contarle todo de su vida e ignorancia y les definirán qué es lo apropiado. [...] Con el horror, y la corrupción,y la  ignoranca, y la pobreza, y el genocidio, y el SIDA, y el recalentamiento global, y el terrorismo, y-y el valor de la familia mogólicos, y los mogólicos de las armas. "El horror,"dice  Kurtz al final de Heart of Darkness (Corazón de las tinieblas [Apocalipsis now]), "el horror." Afortunado Kurtz, que no recibía el NY Times en la jungla. Ugh... ¡entonces hubiera visto horror!Y usted ¿qué hace? Lee sobre una masacre en Darfur o vuela algún ómnibus escolar, y usted va y dice "Oh mi Dios, horror," y después da vuelta la página y termina sus huevos de pollos de corral. Porque qué puede hacer usted. ¡Es abrumador![...]Pero por qué quiere siquiera enterarse de todo eso? Cristo, usted tioene sus propios problemas.Estoy seguro de está obsesionado con cualquier cantidad de pobres y pequeñas esperanzas y sueños. Su predecible e insatisfactoria vida amorosa, sus fracasados negocios. "¡Ah, si solo hubiera comprado esas acciones! Si solo yo... Si solo yo... hubiera comprado ESA casa hace unos años! Si solo yo me hubiera insinuado a ESA mujer." Si est,. si lo otro, ¿ahora qué? ¡Háganme el favor...!Con sus hubieras y debieras. Como solía decir mi madre, "Si mi abuela hubiera tenido ruedas, sería un troleybus." [...]Pero, ya sabe, es todo política.

 

Carpe diem

 

Palabras casi finales, por el mismo actor (traducidas, porque son un mensaje más válido para los queridos lectores de U. O.):

 Boris Yellnikoff: [a los espectadores] ¡Odio las celebraciones de Año Nuevo! Todos desesperados por pasarlo bien. Tratando de celebrar de alguna pequeña y patética manera. ¿Celebrar qué?¿Un paso más cerca de la tumba? Por eso es que no alcanzan todas las veces en que digo: tomen lo que sea que reciban y den como amor, lo que sea que se puedan conseguir o pillar, lo que sea de una pequeña porción de gracia, lo que sea… si la cosa   funciona… (whatever works). Y no se engañen a sí mismos. Porque de ninguna manera depende del nivel de su propio ingenio humano. La mayor  parte de su existencia es suerte, más de lo que está dispuesto a admitir. Por Dios, ustedes saben cuáles son las probabilidades estadísticas de que ese espermatozoide paterno entre millones encuentre ese único huevo que lo generó a usted. No lo piense mucho, le puede dar un ataque de pánico.


       
                                      
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