Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)


          

Maniqueos

 

Oímos que había colegas que se referían a los dirigentes gremiales calificándolos como “maniqueos.” Leímos que algunas sectas y nuevas religiones se declaran maniqueas o neomaniqueas, aun sin tener relación directa o histórica con el maniqueísmo. ¿Sabrán todos qué están queriendo decir? Que es como decir “si no estás conmigo, estás contra mí,” o “el que no piensa como yo es un comunista,” que es lo mismo que decir “el que no piensa como yo es un facho.”

Mire a su lado, colega, y dígame si no está ahí nomás alguien que tiene esa forma de pensar. En la AAO o en el COA o en cualquier otra organización odontológica, incluida la NORA, con sus elegidos y sus oyentes [ver más abajo]

El maniqueísmo  es un pensamiento que tiene una visión fuertemente dualista del mundo. Como lo impone el sistema religioso de Manes (c. 215-276), persa considerado por sus seguidores como divinamente inspirado, generador de la doctrina básica de un conflicto entre la luz y la oscuridad.

"Veneran dos dioses inengendrados (dúo  theoús agennétos), existentes por sí mismos, eternos, uno opuesto al otro. Uno, es llamado bueno; el otro es malo. Uno es luz; el otro tinieblas. El alma que está en el hombre, según su parecer, es una parcela de la luz; el cuerpo, al contrario, es una parcela de las tinieblas y obra de la materia" (Hegemonio)

Maniqueísmo.- Religión fundada en el siglo III en Babilonia, en el Imperio Parto, que se difundió por el Imperio romano y, en la Edad Media, por el mundo islámico, Asia Central y China, donde se extinguió durante la dinastía Ming (1368-1644). Algunas de sus ideas y principios hasta más adelante, a principios del siglo XX. Sus escritos litúrgicos están en múltiples lenguas.

Se dividían (como los maniqueos de hoy) en dos grupos:

Los elegidos.

Los oyentes, que debían servir a los elegidos

Para algunos autores, los pecadores constituían un tercer grupo.

Los maniqueos creían que había una eterna lucha entre dos principios opuestos e irreductibles, el Bien y el Mal, y, por tanto, consideraban que el espíritu del hombre es de Dios pero el cuerpo del hombre es del demonio. Zoroastro, Platón, Jesús, Buda y otras muchas figuras religiosas habrían sido enviadas a la humanidad para ayudarla en su liberación espiritual.

En la práctica, el maniqueísmo niega la responsabilidad humana por los males cometidos porque cree que no son producto de la libre voluntad sino del dominio del mal sobre nuestra vida. Según San Agustín en De Duabus Animabus. Liber Unus: para los maniqueos, la raza de las tinieblas no ha sido creada por Dios y le es coeterna. Ambas almas, una buena y otra mala, se hallan en todo hombre. La mala es propia de la carne. Todo lo bueno que hay en el hombre se atribuye al alma buena, y todo lo malo al alma mala.

Las digresiones son tales porque se apartan del camino directo; en nuestro caso, la odontología. Pero como U. O. no se queda en lo estrictamente profesional para ir tras lo humano, se me ocurre que estas digresiones contribuyen a explicar por qué algunos se apartan del bien echándole la culpa al otro, al Mal, a la carne, a lo que sea, con tal de alejarlo de su conciencia, o lo que posean en el lugar donde se supone que reside la conciencia. “La inconsciencia es la condición del pecado.”

                                                              H. M.

[Más en históricas, incluido el papel de la boca.]


                                             
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